Japón

MOFLETE (Marcado para matar)

Carrillo demasiado grueso y carnoso, que parece que está hinchado. (RAE)

“Si el niño no estuviera tan profundamente dormido sentiría en su moflete de nardo la lágrima resbalada desde la vieja mejilla de cuero” (novela La sonrisa etrusca)
José Luis Sampedro (1917-2013) Escritor, humanista y economista español

MARCADO PARA MATAR (Koroshi no rakuin) – 1967

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Director Seijun Suzuki
Guion Hachiro Guryu, Takeo Kimura, Chusei Sone y Atsushi Yamatoya
Fotografía Kazue Nagatsuka
Música Naozumi Yamamoto
Producción Nikkatsu
Nacionalidad Japón
Duración 98m. B/N
Reparto Jô Shishido, Mariko Ogawa, Koji Nambara, Anne Mari, Hiroshi Minami, Iwae Arai, Isao Tamagawa, Takashi Nomura.

«Un asesino no debe ser humano. Debe ser duro y sereno. No debe verse afectado por el amor y la soledad.»

Abstracto e irreverente thriller metafísico de vesánica ambientación ‘yakuza’, alabado y reconocido como fuente de inspiración por cineastas como John Woo, Takeshi Kitano, Quentin Tarantino o Park Chan-wook, que, si bien hoy es considerado como un hito vanguardista en la historia del género, internacionalmente popularizado como BRANDED TO KILL, motivó en su día la traumática rescisión contractual de su realizador con la productora Nikkatsu, para la que había dirigido cerca de cuarenta películas en apenas doce años. Las causas del despido radicaron en la abrumadora desorientación que suscitaba su incoherente desarrollo argumental, en todo momento afectado por la autocomplaciente e hipnótica excentricidad de sus soluciones narrativas y visuales, a su vez, rubricadas por el delirio escenográfico del decorador Takeo Kimura. Cabe recalcar la cadencia jazzística de su banda sonora, su importante dosis de pérfido erotismo o la singular presencia de Joe Shishido (con sus inconfundibles mofletes operados) para meterse en la piel del criminal a sueldo número 3, perseguido a muerte por su propia organización tras fracasar en su última misión asesina.

Otras películas donde su protagonista luce MOFLETES

Cómicos – Juan Antonio Bardem (1954) / Fernando Rey
Campanadas a medianoche – Orson Welles (1965) / Orson Welles
El diario de Bridget Jones – Sharon Maguire (2001) / Renée Zellweger

CEGUERA (Zatoichi)

Discapacidad sensorial que consiste en la pérdida total o parcial del sentido de la vista. Existen varios tipos de ceguera parcial dependiendo del grado y tipo de pérdida de visión, como la visión reducida, el escotoma, la ceguera parcial (de un ojo) o el daltonismo. (Wikipedia)

“Hay una condición peor que la ceguera, y es ver algo que no es.”
Thomas Hardy (1840-1928) Novelista y poeta inglés

ZATOICHI (Zatoichi) – 2003

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Director Takeshi Kitano
Guion Takeshi Kitano
Fotografía Katsumi Yanagishima y Hitoshi Takaya
Música Keiichi Suzuki
Producción Office Kitano/Saito Entertainment/TV Asahi/Dentsu Inc./Tokio FM/Bandai Visual
Nacionalidad Japón
Duración 115m. Color
Reparto Takeshi Kitano, Tadanobu Asano, Michiyo Oguso, Yui Natsukawa, Guadalcanal Taka, Daigoro Tachibana, Ittoku Kishibe.

«Incluso con los ojos abiertos, no veo absolutamente nada.»

Dispuesto a agregar el ‘chambara’ o drama de época japonés (jidaigeki) de capa y espada a su productiva adaptación de estilos y géneros, Takeshi Kitano recuperó uno de los personajes de ficción más célebres de la cultura tradicional nipona, concebido por el escritor Kan Shimozawa y hasta entonces caracterizado siempre para el cine por Shintaro Katsu, en un total de veintiséis películas, desde LA HISTORIA DE ZATOICHI (1962) de Kenji Misumi hasta ZATOICHI: LA OSCURIDAD ES SU ALIADO (1989), dirigida por él mismo. A través de un estimulante alarde de desenvoltura narrativa, revestido de pinceladas poéticas y continuos desahogos cómicos, emplazaba en una pequeña población rural, sometida y extorsionada por las huestes de un clan mafioso, las desinteresadas andanzas justicieras del errante masajista-samurái, cuya ceguera fortalecía su invulnerabilidad con la katana y acrecentaba su instinto para las apuestas de dados. Los heterodoxos incisos musicales que atenuaban sus ineludibles destellos de violencia coreografiada culminaban en una delirante, jubilosa y embelesadora secuencia final a modo de tap dance.

Otras películas determinadas por la CEGUERA de su protagonista

Sola en la oscuridad – Terence Young (1967)
Perfume de mujer – Dino Risi (1974)
Ray – Taylor Hackford (2004)

ARPA (El arpa birmana)

Instrumento de cuerda pulsada formado por un marco resonante y una serie variable de cuerdas tensadas entre la sección inferior y la superior. Este instrumento tiene sus orígenes en Egipto y Grecia, cuyas civilizaciones fueron las primeras en teorizar la armonización musical, y les permitió desarrollar las técnicas para construir instrumentos cordófonos. (Wikipedia)

“No sabía si llegaría o no a hablarle, y si le hablaba, cómo le iba a comunicar mi confusa adoración. Pero mi cuerpo era un arpa y sus palabras y sus gestos eran como dedos que recorrieran mis cuerdas.” (libro Dubliners)
James Joyce (1882-1941) Escritor irlandés

EL ARPA BIRMANA (Biruma no tategoto) – 1956

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Director Kon Ichikawa
Guion Natto Wada
Fotografía Minoru Yokoyama
Música Akira Ifukube
Producción Nikkatsu
Nacionalidad Japón
Reparto Rentarô Mikuni, Shoji Yasui, Jun Hamamura, Taketoshi Naitô, Kô Nishimura, Hiroshi Hijikata, Sanpei Mine, Yôji Nagahama, Yoshiaki Kato.

«He superado montañas y cruzado ríos, vi cómo la guerra los había devorado con su rugido. He visto pastos quemados y campos secos. ¿Por qué tanta destrucción sobre la tierra? (…) ¿Cómo puedo llevar compasión donde solo ha existido crueldad?»

Popularmente menospreciada por su exuberante eclecticismo, la versátil y prolífica trayectoria como realizador de Kon Ichikawa no empezó a ser reconocida en Occidente hasta la triunfal acogida en el Festival de Venecia de este primoroso alegato antibelicista con inequívocas reminiscencias zen, basado en una novela corta homónima de Michio Takeyama. Este lastimero testimonio al horror y la devastación que todo conflicto armado trae consigo, ambientado en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, instaba a fortalecer lazos de compañerismo y fraternidad a través de la profunda y expiatoria mutación espiritual que experimenta en territorio birmano un sensible soldado y arpista japonés tras sobrevivir a la masacre de un pelotón de rebeldes compatriotas, a los que había tratado de convencer para que se entregaran a las fuerzas británicas. Aprovechando el mismo guion de su esposa y habitual colaboradora, Natta Wada, el cineasta miense rehizo en 1985 con el añadido del color esta poética y conmovedora elegía por los muertos en la contienda y la imperiosa necesidad de honrarlos dándoles sepultura.

Otras películas donde se toca el ARPA

Una noche en la ópera – Sam Wood (1935)
Yo, él y Raquel – Alfonso Gomez-Rejon (2015)
Remí: Una aventura extraordinaria – Antoine Blossier (2018)

DEVASTACIÓN (Los niños del paraíso)

Destrucción total de un territorio, generalmente por una catástrofe natural o por una guerra. (Espasa-Calpe)

“La mayor nobleza de los hombres es la de levantar su obra en medio de la devastación, sosteniéndola infatigablemente, a medio camino entre el desgarro y la belleza» (libro Antes del fin)
Ernesto Sabato (1911-2011) Escritor argentino

LOS NIÑOS DEL PARAÍSO (Hachi no su no kodomotachi) – 1948

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Director Hiroshi Shimizu
Guion Hiroshi Shimizu
Fotografía Saburo Furuyama
Música Senji Ito
Producción Hiroshi Shimizu
Nacionalidad Japón
Duración 84m. B/N
Reparto Gosho Shoichi, Shinichiro Kubota, Natuski Masako, Yoshikatsu Chiba, Yotaka Iwamoto, Sadao Nakamura, Kiyoshi Taira, Kiyoshi Kawanishi.

«Yoshibo, tú gritabas ‘mamá’ cada vez que mirabas el mar. Nosotros gritaremos tu nombre cada vez que veamos una montaña»

Prolífico especialista en retratar el universo de la infancia en ámbitos de exclusión social, casi siempre desde los ambientes agrestes en los que creció, Hiroshi Shimizu rubricaría su obra maestra con un sobrecogedor drama bélico, rodado en plena posguerra, que testimoniaba la devastadora realidad de la sociedad japonesa tras su nefasta alianza con el nazismo a partir de la odisea iniciática de un grupo de niños huérfanos, castigados a subsistir afrontando múltiples adversidades dentro de un entorno que los forja e instruye a su cruel antojo. Alternando sobrios planos estáticos con travellings de una pletórica expresividad entre paisajes naturales arrasados por los combates, la película progresaba con inaudita eficacia descriptiva hasta consumar una crónica cotidiana sensible, lúcida y descorazonadora, ribeteada con cierto mensaje de esperanza. La espontánea intervención de actores no profesionales, en su mayoría auténticos niños desamparados a causa del conflicto, justificaba la influencia neorrealista de esta delicada y exclusiva pieza de orfebrería cinematográfica.

Otras películas que retratan la DEVASTACIÓN de un país en plena posguerra

Los asesinos están entre nosotros – Wolfgang Staudte (1946)
Somewhere in Berlin – Gerhard Lamprecht (1946)
Alemania, año cero – Roberto Rossellini (1948)

HURTO (Un asunto de familia)

Apropiación indebida de una cosa ajena sin el consentimiento de su dueño, pero sin emplear la fuerza. El hurto de mercancías en un establecimiento se realiza, por lo general, mediante la ocultación de un artículo, bien en los bolsillos, debajo de la ropa o en una bolsa, para salir de la tienda sin pagar.

«Ojos, no me guardé, que por honrados, mirándoos de color negro vestidos, fuistes de mis sospechas estimados. Robásteme por eso los sentidos, pero también quedastes engañados, pues fuistes en el hurto conocidos» (poema Amor por eso sol divino jura)
Lope de Vega (1562-1635) Poeta y dramaturgo español

UN ASUNTO DE FAMILIA (Manbiki kazoku) – 2018

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Director Hirokazu Koreeda
Guion Hirokazu Koreeda
Fotografía Ryûto Kondô
Música Haruomi Hosono
Producción AOI Pro, Fuji TV, Gaga Communications Inc
Nacionalidad Japón
Duración 121m. Color
Reparto Kirin Kiki, Sôsuke Ikematsu, Lily Franky, Moemi Katayama, Sakura Ando, Mayu Matsuoka, Jyo Kairi.

«A veces es mejor elegir tu propia familia»

Afianzando su clarividente compromiso humanista para exponer, casi siempre desde ambientes familiares, la inevitable pugna que sostiene el ancestral conservadurismo de la sociedad japonesa con la inabarcable vorágine de la realidad contemporánea, Koreeda modeló esta cautivadora fábula costumbrista de diáfana ambigüedad moral y receptiva complejidad temática, que muy bien puede ser incluida entre sus películas más arriesgadas, sorprendentes e inspiradas. A través de un hábil soporte argumental, inspirado en un perturbador suceso verídico que Nagisa Oshima ya había adecuado a la pantalla en EL MUCHACHO (1969), reflexiona sobre la esencia de los vínculos afectivos al desentrañar paulatinamente los secretos que atañen a los miembros de un muy poco convencional ‘hogar’ de Tokio, cuya escasez económica es aliviada con pequeños hurtos y encubierta bajo un frágil manto de ternura, protección y solidaridad. Una obra de premeditada afectividad y sosegada entereza, matizada por un certero dibujo de personajes y un inteligente empleo de la elipsis.

Otras películas donde se cometen pequeños HURTOS en tiendas

Kes – Ken Loach (1969)
Trainspotting – Danny Boyle (1996)
Captain Fantastic – Matt Ross (2016)