GÉNEROS

PREGUNTA (¿Qué fue de Baby Jane?)

Enunciado interrogativo que se emite con la intención de conocer algo u obtener alguna información. (google.es)

“Cuando fui a la escuela, me preguntaron qué quería ser cuando fuera grande, escribí feliz. Me dijeron que yo no entendía la pregunta. Les dije que no entendían la vida”
John Lennon (1940-1980) Músico multiinstrumentista y compositor inglés

¿QUÉ FUE DE BABY JANE? (Whatever happened to Baby Jane?) – 1962

Director Robert Aldrich
Guion Lukas Heller
Fotografía Ernest Haller
Música Frank De Vol
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 132m. B/N
Reparto Bette Davis, Joan Crawford, Victor Buono, Maidie Norman, Marjorie Bennett, Anna Lee, Wesley Addy, Anne Barton, Bert Freed.

«Después de todos estos años, sigo en esta silla. ¿Acaso eso no te da algún tipo de responsabilidad? Jane, solo intento explicarte cómo son las cosas en realidad. No podrías hacerme estas cosas horribles si no estuviera en esta silla.»

En la atormentada y rencorosa convivencia entre una actriz retirada e incapacitada en una silla de ruedas y su hermana, una alcoholizada y caricaturesca exniña prodigio, reside el sostén argumental de esta granguiñolesca adaptación de la novela homónima de Henry Farrell, cuyo sorprendente éxito sirvió para que sus dos temperamentales actrices protagonistas saldaran su pretérita rivalidad animadversiva y remontaran al mismo tiempo sus entonces decadentes carreras. Robert Aldrich, que dos años más tarde insistiría en el novelista californiano para adaptar otro relato corto de similares características en la notable CANCIÓN DE CUNA PARA UN CADÁVER, demostró su talento para desarticular las convenciones del género modelando un drama psicológico malsano, esperpéntico y desalmado, que meditaba hondamente sobre la represión doméstica y desbarataba con extrema iracundia el mito efímero de la estrella hollywoodiense a través de una puesta en escena poderosa, persuasiva y contundente, marcada por una constante sensación de angustia y un sentido de la truculencia tan inequívoco como exacerbado.

Otras películas que utilizan una PREGUNTA como título

¿Qué he hecho yo para merecer ésto? – Pedro Almodóvar (1984)
¿Dónde está la casa de mi amigo? – Abbas Kiarostami (1987)
¿A quién ama Gilbert Grape? – Lasse Hallström (1993)

FONOMÍMICA (On connaît la chanson)

La fonomímica (también conocida como sincronización de labios) es la técnica que permite sincronizar los movimientos de los labios de una persona con una grabación previa, que puede ser tanto musical como hablada. Se utiliza en varios contextos, como en conciertos o actuaciones en vivo, doblajes de series y películas, o en videojuegos. En algunos contextos es una técnica bien vista, mientras que en otros se considera poco aceptable. En el mundo de la música, la técnica de la fonomímica es también conocida como hacer playback. En este contexto, muchos artistas reproducen sus canciones previamente grabadas, para que no cantar en directo y evitar fallos. (lifeder.com)

«Es irónico, aunque aleccionador, que los Bee Gees comenzaran su carrera como un fruto de un revés. Precoces niños artistas sometidos por presiones propias del presupuesto familiar al falso brillo de la fonomímica, un tarde de show cayó al piso el frágil disco de carbón de 78rpm, haciéndose añicos. Obligados por el efecto de la ley de la gravedad sobre el destino, ese día empezaron a cantar con sus propias voces.» (libro En aparente estado de ebriedad)
Jaime Bedoya García-Montero (1964-) Periodista y escritor peruano

ON CONNAÎT LA CHANSON (On connaît la chanson) – 1997

connait

Director Alain Resnais
Guion Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri
Fotografía Renato Berta
Música Bruno Fontaine
Producción Alia Film/Arena Film/Caméra One/Cofimage 9/France 2 Cinéma/Greenpoint Films/Le Studio Canal+/Sofineurope/TSR/Vega Films
Duración 120m. Color
Reparto Pierre Arditi, Sabine Azéma, Jean-Pierre Bacri, André Dussollier, Agnès Jaoui, Lambert Wilson, Jane Birkin, Jean-Paul Roussillon.
* Charles Aznavour – Et moi dans mon coin

«Tú no podías saberlo. Confiabas en él, es lógico. No es fácil saber si la gente es honrada o no.»

El espíritu jovial, irónico e infatigablemente renovador del veterano Alain Resnais unido a la frescura y originalidad creativa de la pareja Jaoui/Bacri dieron como resultado este experimento fílmico aparentemente chocante y distanciador, pero pertrechado de una singularidad y una persuasión superlativas. Dedicado a la memoria de Dennis Potter, fundamentaba su propuesta en suplir determinados diálogos de una agridulce comedia de enredos, articulada en torno a los interrelacionados desequilibrios sentimentales de seis ciudadanos parisinos, por pertinentes estrofas de treinta y seis canciones populares francesas (temas de Aznavour, Bécaud, Piaf, Dutronc, Chevalier, Vartan, Gainsbourg o Birkin, entre otros) interpretadas con fonomímica e insertadas sin preocuparse en absoluto del sexo del actor o del cantante. Pero además de esta osadía creativa, la película atesoraba una lúcida, mordaz y melancólica parábola sobre el desamparo, el escepticismo y la indolencia dimanante de la vida urbana, narrada e interpretada con incuestionable entusiasmo, naturalidad y solvencia.

Otras películas donde se emplea la FONOMÍMICA

West Side Story – Robert Wise y Jerome Robbins (1961)
My fair lady – George Cukor (1964)
Jesucristo Superstar – Norman Jewison (1973)

HAMBRE (La quimera del oro)

Sensación que aparece cuando una persona necesita o desea consumir comida. Puede tratarse de una necesidad física (ya el organismo requiere nutrientes para tener energía y mantenerse saludable) o de apetito (la intención de comer, que muchas veces se vincula al placer). La idea de hambre también puede aludir a la falta de acceso a alimentos básicos. En este sentido, el hambre implica la escasez de comida y, de este modo, se asocia a un amplio abanico de problemas de salud y de desarrollo. (definicion.de)

“Si le doy de comer a los pobres, me dicen que soy un santo. Pero si pregunto por qué los pobres pasan hambre y están tan mal, me dicen que soy un comunista.”
Hélder Câmara (1909-1999) Arzobispo brasileño

LA QUIMERA DEL ORO (The gold rush) – 1925

Director Charles Chaplin
Guion Charles Chaplin
Fotografía Roland Totheroh y Jack Wilson
Música Max Terr
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Charles Chaplin, Mack Swain, Georgia Hale, Tom Murray, Malcom Waite, Henry Bergman, Betty Morrisey.

«Debemos conseguir comida. Uno de nosotros tendrá que desafiar a la tormenta. El que saque la carta más baja irá.»

En su época de máximo apogeo creativo, Chaplin constantó el factible maridaje entre tragedia y comicidad al amalgamar dos hechos reales de la historia norteamericana, la Fiebre del oro que convulsionó la región yukoniana de Klondike (1896-1897) y los trágicos acontecimientos vividos en la Sierra Nevada de California por un grupo de pioneros en la denominada Expedición Donner (1846-1847), suscribiendo una de las más grandes obras maestras de la cinematografía silente. Desafiando al entrañable vagabundo a capear las embestidas del azar, combatir el poderío de la naturaleza salvaje y sobreponerse a la feroz franqueza del frío, el hambre o la soledad, el polifacético cineasta cómico perpetraba una imaginativa parábola sobre la búsqueda de prosperidad a base de armonizar la ternura y poesía de sus momentos dramáticos con escenas de un espectacular realismo (en la introductoria intervinieron unos seiscientos extras, en su mayoria indigentes de Sacramento) e insuperables secuencias burlescas. Entre ellas, perduran situaciones tan antológicas como la cabaña tambaleándose al borde del precipicio, el baile de los panecillos ensartados en tenedores o el ágape con regodeo de gourmet que el protagonista prepara hirviendo una de sus viejas botas.

Otras películas donde se pasa HAMBRE

Las uvas de la ira – John Ford (1940)
Hacia rutas salvajes – Sean Penn (2007)
La carretera (The Road) – John Hillcoat (2009)

ZAPATERÍA (El déspota)

1. Tienda donde se venden zapatos, botas y otro tipo de calzado.
2. Taller donde se hacen o arreglan zapatos u otro tipo de calzado.
(Larousse Editorial)

«Los hallazgos de Darwin, resumidos, vienen a decir que, después de cinco mil millones de años de evolución, y dejando atrás al chimpancé por un pelo, el hombre ha venido a dar en dependiente de zapatería, limpiaparabrisas o funcionario.»
Francisco Umbral (1932-2007) Periodista, novelista, biógrafo y ensayista español.

EL DÉSPOTA (Hobson’s choice) – 1954

Director David Lean
Guion David Lean, Norman Spencer y Wynyard Brown
Fotografía Jack Hyldyard
Música Malcolm Arnold
Producción British Lion Film Corporation/London Film Productions
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 107m. B/N
Reparto Charles Laughton, Brenda de Banzie, John Mills, Daphne Anderson, Prunella Scales, Richard Wattis, Derek Blomfield, Helen Haye.

«Si tengo que ser vencido por la bebida, moriré luchando. La vida tiene que valer la pena vivirla antes de dejarla.»

Alexander Korda adquirió los derechos de la pieza teatral Hobson’s choice de Harold Brighouse, versionada con anterioridad por Percy Nash (1920) y Thomas Bentley (1931), para rentabilizar el potencial interpretativo del orondo Charles Laughton y exprimir la sensibilidad dramática e intimista que David Lean siempre ostentó, incluso en su famosa etapa de grandes superproducciones. Ambientada en una localidad industrial del noroeste inglés (Salford) de finales del siglo XIX, pormenorizaba con acertado realismo descriptivo los problemas que hostigan a un comerciante del calzado viudo, huraño, egoísta y particularmente propenso a refugiarse en la bebida para digerir el noviazgo de sus tres hijas, especialmente el que mantiene la mayor con el dócil y analfabeto operario encargado de manufacturar las botas que han propiciado cierto renombre al establecimiento. Una deleitable comedia social de resortes costumbristas y poderoso influjo shakespeariano, dirigida con profusos rasgos de exquisitez formal, subrayada con la placentera música de Malcolm Arnold e interpretada de forma pletórica por un terceto protagonista de excepción.

Otras películas en las que uno de sus protagonistas trabaja en una ZAPATERÍA

El palacio de calzado Pinkus – Ernst Lubitsch (1916)
La Cenicienta y el Ernesto – Pedro L. Ramírez (1957)
Tú, yo y todos los demás – Miranda July (2005)

RESURRECCIONISTA (Ladrón de cadáveres)

Término que no existe en el diccionario de la Real Academia Española (…) Se trata de la palabra utilizada para referirse a la persona que exhumaba cadáveres ilegalmente con el propósito de venderlos a los anatomistas. Otra forma de referirse al ladrón de cuerpos común, que existe desde tiempos inmemorables. Prácticamente desde que colocasen joyas y bienes preciados al primer egipcio ilustre (…) Los resurreccionistas que nos ocupan vivieron su macabra edad de oro a lo largo del siglo XVIII y XIX, y robaban cadáveres recién enterrados -aún frescos- para venderlos a buen precio a los anatomistas. (caninomag.es)

«Es curioso que una de las ‘normas’ de los resurreccionistas era la de, a pesar de secuestrar el cadáver, no robar ninguna de las pertenencias con las que este había sido enterrado a pesar de su valor, quizá por superstición, quizá por miedo a represalias mayores… Aunque, como cabe esperar, no todos aceptaban esta norma»
Javier Pérez Campos (1989-) Periodista y escritor español

EL LADRÓN DE CADÁVERES (The body snatcher) – 1935

Director Robert Wise
Guion Philip MacDonald y Carlos Keith
Fotografía Robert DeGrasse
Música Roy Webb
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 73m. B/N
Reparto Boris Karloff, Bela Lugosi, Henry Daniell, Edith Atwater, Rita Corday, Donna Lee, Russell Wade, Robert Clarke, Sharyn Moffett.

«Hombres ignorantes han entorpecido el progreso médico con leyes estúpidas e injustas. Si esa torpeza no cesa, los médicos tienen que buscar otros caminos»

Tercera y última película que Robert Wise realizó a las órdenes del productor y maestro del terror sugerido Val Lewton, metido aquí también en labores de co-guionista bajo el seudónimo de Carlos Keith, que adaptaba la siniestra novela homónima de Robert L. Stevenson acerca de la ilícita, e incluso, parricida apropiación de cuerpos humanos con fines médicos y/o experimentales que proliferó a principios del siglo XIX por tierras sajonas, y que tuvo a la tristemente famosa pareja de resurreccionistas Burke/Hare como fidedignos referentes. Esta tenebrosa fábula gótica localizada en el Edimburgo de 1831 absorbía las consabidas fórmulas del horror no explícito (escalofriantes elipsis, amenazadores juegos de luces y sombras, etc.) para exponernos una reflexión moral sobre la disyuntiva entre el deber científico y la deontología profesional, que subyugaba por la grácil sobriedad narrativa de su director y por la letárgica firmeza interpretativa de un Boris Karloff opuesto por última vez a su otrora máximo rival en el género, Bela Lugosi, por entonces ya sumergido en una tortuosa decadencia física y profesional.

Otras películas donde aparece algún RESURRECCIONISTA

Historia de dos ciudades – Jack Conway (1935)
La carne y el demonio – John Gilling (1960)
El Dr. Jekyll y su hermana Hyde – Roy Ward Baker (1971)