Day: diciembre 17, 2014

SÍNDROME (La banda de los Grissom)

Conjunto de síntomas y signos que se presentan independientemente de una enfermedad. En medicina, un síndrome es un cuadro clínico o un conjunto sintomático que presenta alguna enfermedad con cierto significado y que por sus características posee cierta identidad; es decir, un grupo significativo de síntomas y signos (datos semiológicos), que concurren en tiempo y forma, y con variadas causas o etiología. (Wikipedia)
El síndrome de Estocolmo es una reacción psicológica en la cual la víctima de un secuestro, violación o retenida contra su voluntad, desarrolla una relación de complicidad y de un fuerte vínculo afectivo, con quien la ha secuestrado. Se debe, principalmente, a que malinterpretan la ausencia de violencia contra su persona como un acto de humanidad por parte del secuestrador. (Wikipedia)

“La crisis económica pasará, y todos seremos víctimas del síndrome de Estocolmo”
José Antonio Marina (1939-) Filósofo, divulgador y ensayista español

LA BANDA DE LOS GRISSOM (The Grissom gang) – 1971

grissom

Director Robert Aldrich
Guion Leon Griffiths
Fotografía Joseph F. Biroc
Música Gerald Fried
Producción American Broadcasting Company
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 128m. Color
Reparto Kim Darby, Scott Wilson, Tony Musante, Irene Dailey, Matt Clark, Joey Faye, Connie Stevens, Michael Baseleon, Wesley Addy.

“No vale la pena que mueras por mí. Nadie vale tanto (…) No permitas que te maten. No mueras por mí, por favor”

Meritoria adaptación fílmica del exitoso debut literario de James Hadley Chase No orchids for Miss Blandish, que ya había sido objeto de una irrelevante versión homónima a cargo de Legh St. John Clowes en 1948, donde se narraban las fechorías criminales de un sórdido “gang” familiar de Kansas City, sobre todo lo concerniente al extravagante e incómodo secuestro de una joven adinerada. Cobijándose en las dos constantes estilísticas que fomentaron su prestigio, un enérgico ritmo narrativo y un tratamiento de la violencia tan redundante como enrarecidamente sórdido, Robert Aldrich dibujaba con rotunda precisión el ruín patetismo social y humano que proliferaba en tiempos de la Gran Depresión, escarbando además en la múltiples posibilidades psicológicas que ofrecía la equívoca relación entre la raptada y el desequilibrado malhechor que la retiene e idolatra; condición ésta que el original literario se limitaba a esbozar de forma imprecisa. Las efusivas actuaciones y su rabioso tratamiento formal acabarían de redondear este ambivalente recital de bellaquería, acritud e ignominia.

Otras películas sobre el SÍNDROME DE ESTOCOLMO

La bella y la bestia – Jean Cocteau (1946)
Bus Stop – Joshua Logan (1956)
Buffalo ’66 – Vincent Gallo (1998)