Día: junio 23, 2014

ONOMATOPEYA (Dodes’ka-den)

Imitación lingüística o representación de un sonido natural o de otro fenómeno acústico no discursivo (…) El idioma japonés es posiblemente la lengua más rica en onomatopeyas, ya que éstas se encuentran incorporadas en el habla cotidiana y son utilizadas tanto para describir sonidos como figuras o para enriquecer acciones (…) Las onomatopeyas son comúnmente utilizadas en historietas como efectos de sonido. (Wikipedia)

“No hay salvación. Nos dirigimos irremediablemente hacia la Edad de la Onomatopeya”
Juan Bonilla (1966-) Escritor español

DODES’KA-DEN (Dodes ‘Ka-Den) – 1970

dodes

Director Akira Kurosawa
Guion Akira Kurosawa, Hideo Oguni y Shinobu Hashimoto
Fotografía Takao Saito y Yasumichi Fukuzawa
Música Tôru Takemitsu
Producción Yonko no kai/Toho
Nacionalidad Japón
Duración 132m. Color
Reparto Yoshikata Zushi, Akemi Negishi, Shinsuke Minami, Juzaboro Ban, Michio Hino, Kin Sugai, Toshiyuki Tonomura, Yuko Kusunoki.

“La gente dice lo que quiere. No puedes evitar que digan todo tipo de cosas. ¿Correcto? Nadie puede realmente saber de quién es el hijo de quién. Si crees que alguien es tu padre, entonces tú eres su hijo”

Acuciado por la decadente mediocridad alimenticia que estancaba la industria cinematográfica nipona, Kurosawa optó por independizarse, como tantos otros cineastas del momento, y fundó junto a otros tres notorios realizadores (Kon Ichikawa, Masaki Kobayashi y Keisuke Kinoshita) la “Sociedad de los cuatro caballeros” (Yonko no kai), con la cual poder producir sus personales creaciones, que, en su caso, no veían la luz desde hacía cinco años con BARBARROJA. El primer fruto nacido de dicha asociación fue este retrato coral del amargo día a día en un misérrimo suburbio de Tokio, basado en la novela Kisetku no nai machi (Ciudad sin estaciones) de Shugoro Yamamoto, donde se captaban las carencias económicas, afectivas e, incluso, mentales de sus marginales residentes (el título hace referencia a la onomatopeya del tranvía imaginario que conduce uno de ellos) a través de una extraña armonización entre el patetismo de su trama y la belleza de sus imágenes. El tremendo fracaso del film arrastraría a su autor hacia un preocupante estado de depresión que le llevó incluso hasta las puertas del suicidio.

Otras películas tituladas con ONOMATOPEYAS

Chitty Chitty Bang Bang – Ken Hughes (1968)
Pim, pam, pum… ¡Fuego! – Pedro Olea (1975)
Crash – David Cronenberg (1996)