Día: junio 10, 2014

CÍCLOPE (Simbad y la princesa)

Gigantes mitológicos de un solo ojo, muy fuertes, tercos y de emotividad abrupta. Su único ojo es de gran tamaño y está situado en el centro de la frente. A este ojo se le atribuyen poderes especiales, ya que es capaz de desintegrar casi cualquier cosa con una mirada. Según la mitología griega existen dos generaciones de cíclopes: La primera generación fue la formada por tres hermanos, que han sido llamados los “Artesanos Principales”, y la segunda está formada por un grupo de cíclopes que vivían en Sicilia. http://www.seresmitologicos.net/terrestres/ciclope

“A los Lestrigones y a los Cíclopes, y al irritado Poseidón no temas, tales cosas en tu ruta nunca hallarás, si elevado se mantiene tu pensamiento, si una selecta emoción tu espíritu y tu cuerpo embarga”
Constantino Cavafis (1863-1933) Poeta griego

SIMBAD Y LA PRINCESA (The 7th. voyage of Sinbad) – 1958

simbad

Director Nathan Juran
Guión Ken Kolb
Fotografía Wilkie Cooper
Música Bernard Herrmann
Producción Morningside
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 88m. Color
Reparto Kerwin Matthews, Kathryn Grant, Richard Eyer, Torin Thatcher, Alec Mango, Danny Green, Harold Kasket, Alfred Brown.

“Por otro beso así, inventaría todo un continente”

Fantasía oriental de inquebrantable hechizo, frescura e ingenuidad que pasa por ser la mejor película de su modesto realizador y la más sorprendente e imaginativa entrega de la trilogía que sobre el marino de Las mil y una noches (completada con la brillante y menospreciada EL VIAJE FANTASTICO DE SIMBAD de Gordon Hessler, 1973, y la decididamente inferior SIMBAD Y EL OJO DEL TIGRE, dirigida por Sam Wanamaker en 1977) formalizaron el productor Charles H. Schnee y el maestro de los efectos especiales Harry Harryhausen. Es precisamente a este último a quien se le debería imputar la autoría de este centelleante clásico de aventuras, pues además de ejercer como guionista no acreditado, enriqueció la concisa y artesanal narración de las sinuosas andanzas del héroe en cuestión con coléricos cíclopes, pájaros prehistóricos o esqueletos combatientes, derivados todos de una ingeniosa aplicación del “stop-motion” (o “Dynamation” como él apodó a dicha técnica). Como siempre, Bernard Herrmann logró con su música crear una constante sensación de amenaza.

Otras películas con CÍCLOPES

Ulises – Mario Camerini y Mario Bava (1954)
Maciste, el coloso – Antonio Leonviola (1961)
Ira de titanes – Jonathan Liebesman (2012)