Día: agosto 31, 2013

PROTUBERANCIA (El hombre elefante)

Aquella parte saliente o bien el abultamiento de forma redondeada que presenta una cosa, una superficie, o una persona, ya sea en su cuerpo o en su rostro. (definicionabc.com)

“A veces me doy cuenta de que ya no estoy soñando, sino despierto; y que es un recuerdo grabado como el contorno protuberante de un fósil de mi pasado, lo que es mucho peor”
John Katzenbach (1950-) Periodista y escritor estadounidense

EL HOMBRE ELEFANTE (The elephant man) – 1980

elephant_man

Director David Lynch
Guion David Lynch, Christopher DeVore y Eric Bergren
Fotografía Freddie Francis
Música John Morris
Producción Brooksfilms Ltd./Paramount
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 124m. B/N
Reparto Anthony Hopkins, John Hurt, Anne Bancroft, John Gielgud, Michael Elphick, Wendy Hiller, Freddie Jones, Hannah Gordon.

“Nada, nada morirá jamás; la corriente sigue su curso, el viento sopla, la nube vuela ligera, el corazón palpita. Nada morirá”

Sobrecogedora aproximación a la trágica historia real de John Merrick, documentada en los libros The elephant man and other reminiscences de Sir Frederick Treves y The elephant man: a study in human dignity de Ashley Montagu, que significó el definitivo afianzamiento de David Lynch, y, que, perdura como una de las grandes obras maestras de su filmografía. Con un exquisito clasicismo que adhería su ingénito talante expresionista a un insospechado raciocinio de carácter analítico y humanista, el controvertido realizador compuso un descarnado retrato del Londres de finales del s. XIX a partir de la errante existencia de un ser que pasó de ser exhibido como monstruo en repugnantes atracciones de feria a servir como usufructo de la medicina experimental debido a una anomalía neurofibromatósica que le había generado purulentas protuberancias paquidérmicas. Producida por el cómico Mel Brooks, contenía una soberbia actuación de Anthony Hopkins como el compasivo doctor que lo rescata y acoge, una sublime fotografía en blanco y negro, una hermosa música de John Morris y una gran labor de maquillaje y vestuario.

Otras películas donde sobresale alguna PROTUBERANCIA

El jorobado de Notre Dame – Wallace Worsley (1923)
Faster, pussycat! Kill! Kill! – Russ Meyer (1966)
Cyrano de Bergerac – Jean-Paul Rappeneau (1990)