Joseph LaShelle

INDEMNIZACIÓN (En bandeja de plata)

Compensación por un daño que se haya recibido. El término se emplea principalmente en el ámbito del Derecho y permite a través de él referirnos a la transacción que se realiza entre un acreedor o víctima y un deudor o victimario, es decir, es la compensación que un individuo puede exigir y eventualmente recibir como consecuencia de haber sufrido un daño, o en su defecto por alguna deuda que mantenga con él otra persona o entidad. (definicionabc.com)

«La tierra de cada país pertenece al pueblo de ese país. Los individuos llamados terratenientes no tienen derecho, desde el punto de vista de la moral y la justicia, nada más que a la renta o a una indemnización por el valor en venta de la tierra»
John Stuart Mill (1806-1873) Filósofo, político y economista inglés

EN BANDEJA DE PLATA (The fortune cookie) – 1966

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Director Billy Wilder
Guion Billy Wilder e I.A.L. Diamond
Fotografía Joseph LaShelle
Música André Previn
Producción Phalanx Productions/Sir Nigel Films/Mirisch Corporation/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 125m. B/N
Reparto Jack Lemmon, Walter Matthau, Ron Rich, Cliff Osmond, Lurene Tuttle, Judi West, Harry Holcombe, Les Tremayne, Marge Redmond.

«Todos queremos conservar el terreno ganado y procuramos quitar estorbos del camino»

Otro feroz análisis wilderiano a las miserias de la clase media estadounidense, como casi siempre asentado en un fornido guión escrito en colaboración con I.A.L. Diamond, que significaba el descubrimiento de una de las parejas más célebres de la comedia americana y el primer largometraje de los tres que acabarían protagonizando a las órdenes del maestro vienés. Las artimañas de un avispado picapleitos para sacar tajada a costa de la simulada invalidez de su pusilánime cuñado, arrollado por un jugador de rugby en el Municipal Stadium de Cleveland mientras ejercía su profesión de cámara televisivo, conforman el sustrato argumental de un relato destinado a establecer un mordaz tratado sobre el pernicioso afán de lucro y su inevitable concomitancia con el sexo, dividido en una ristra de dieciséis capítulos marcados por una precisa oscilación entre la contemplación costumbrista y una vitriólica y amarga farsa basada en el engaño generalizado. Las estupendas actuaciones y la apropiada fotografia en Panavision redondearon una función casi perfecta aunque bastante incomprendida en su momento.

Otras películas determinadas por el cobro de una importante INDEMNIZACIÓN

Perdición – Billy Wilder (1944)
Tiempo de revancha – Adolfo Aristarain (1981)
Veredicto final – Sidney Lumet (1982)

GENDARME (Irma la dulce)

Agente de policía de algunos países, especialmente Francia. (Larousse Editorial)

«Mira qué pobre amante, incapaz de meterse en una fuente para traerte un pescadito rojo bajo la rabia de gendarmes y niñeras» (poema Niño bueno)
Julio Cortázar (1914-1984) Escritor, traductor e intelectual argentino

IRMA LA DULCE (Irma la douce) – 1963

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Director Billy Wilder
Guion Billy Wilder e I.A.L. Diamond
Fotografía Joseph LaShelle
Música André Previn
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 139m. Color
Reparto Shirley MacLaine, Jack Lemmon, Lou Jacobi, Bruce Yarnell, Herschel Bernardi, James Caan, Hope Holiday, Joan Shawlee, Cliff Osmond.

«Te crees muy entendida, una experta en amor, y ni siquiera sabes cuándo alguien te quiere de verdad»

Billy Wilder volvió a contar con la pareja protagonista de EL APARTAMENTO (1960) para transformar una obra musical de Alexandre Breffort y Margaret Monnot sobre el romance entre un honrado gendarme parisino y una soez e ignorante meretriz del barrio de Les Halles en una comedia sentimental de melancólica acidez, que, sin rallar a la altura de sus obras maestras, evidenciaba con creces su incontestable maestría en el género y prolongaba su particular mirada entre cínica y ambivalente sobre el ser humano y la ávida sociedad que lo ampara, enfatizada si cabe tras su asociación con el guionista I.A.L. Diamond. Aunque en apariencia la película emerge como un bullicioso artefacto cómico irrigado de frivolidad y afectación estética, aspecto en el que influye sobremanera la sofisticada escenografía de Alexandre Trauner, en realidad encubre una amarga y punzante introspección en el engaño, la iniquidad o la sinrazón que dominan los vínculos afectivos de divergente clase social, orlada con un audaz tratamiento erótico y diseminada por una perfecta complicidad actoral entre su eminente pareja protagonista.

Otras películas sobre GENDARMES

El gendarme desconocido – Miguel M. Delgado (1941)
El gendarme de Saint-Tropez – Jean Girault (1964)
Nada que declarar – Dany Boon (2010)

FONTANERÍA (El pecado de Cluny Brown)

Actividad relacionada con la instalación y mantenimiento de redes de tuberías para el abastecimiento de agua potable y evacuación de aguas residuales, así como las instalaciones de calefacción en edificaciones y otras construcciones. (Wikipedia)

«¿Me aplaudirían si fuese un buen fontanero?»
Marlon Brando (1924-2004)

EL PECADO DE CLUNY BROWN (Cluny Brown) – 1946

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Director Ernst Lubitsch
Guion Samuel Hoffenstein y Elizabeth Reinhardt
Fotografía Joseph LaShelle
Música Cyril J. Mockridge
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. B/N
Reparto Charles Boyer, Jennifer Jones, Peter Lawford, Helen Walker, Reginald Gardiner, Reginald Owen, C. Aubrey Smith, Richard Haydn.

«Nunca debe convertirse en víctima de mis circunstancias. Y, llegado el caso de que usted me pareciera romántico, no lo dude ni un instante, deme un puntapié»

Dos años antes de que la muerte lo sorprendiera de manera prematura con un paro cardíaco en pleno rodaje de LA DAMA DEL ARMIÑO, una comedia musical algo empalagosa que Otto Preminger culminó con bastante poca traza, Lubitsch realizó esta sutil y aterciopelada parodia de los añejos y apolillados convencionalismos sociales que nutrían el sistema de clases británico, basada en un relato original de Margery Sharp. La peculiar relación entre un epicúreo profesor checo exiliado en Inglaterra y una vitalista criada compulsivamente atraída por la fontanería, en los albores de la Segunda Guerra Mundial, devenía una deliciosa parábola de trazo romántico en torno al imperioso tesón por alcanzar el amor y obtener el respeto de tus semejantes, cuya engañosa frivolidad y benevolencia escondía el hálito cáustico y subversivo propio de su director y, en consecuencia, ponía un digno colofón a una irrepetible forma de hacer cine, consignada a la perspicacia y honradez del espectador. Encantadora pareja protagonista e inmejorable tratamiento de los personajes secundarios.

Otras películas sobre FONTANERIA

El plomero apasionado – Edward Sedgwick (1932)
El visitante – Peter Weir (1979)
Brazil – Terry Gilliam (1985)