Día: septiembre 28, 2015

MANTEQUILLA (El último tango en París)

Emulsión de grasa, agua y sólidos lácteos, obtenida como resultado del batido, amasado y lavado de los conglomerados de glóbulos grasos, que se forman por el batido de la crema de leche o nata y es apta para el consumo humano, con o sin maduración biológica producida por bacterias lácticas específicas. (Wikipedia)

“No tenemos mantequilla… pero os pregunto, ¿preferiríais tener mantequilla o armas? La preparación nos hace poderosos. La mantequilla simplemente nos hace gordos”
Hermann Göring (1893-1946) Político y militar alemán

EL ÚLTIMO TANGO EN PARÍS (Ultimo tango a Parigi) – 1972

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Director Bernardo Bertolucci
Guion Bernardo Betolucci y Franco Arcalli
Fotografía Vittorio Storaro
Música Gato Barbieri
Producción Les Productions Artistes Associés/PEA
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 129m. Color
Reparto Marlon Brando, Maria Schneider, Jean- Pierre Léaud, Massimo Girotti, Maria Michi, Gritt Magrini, Darling Légitimus, Luce Marquand.

“Quieres que tu amado te proteja y te cuide. Quieres que este guerrero áureo, radiante y poderoso construya una fortaleza donde puedas esconderte para que nunca vuelvas a tener miedo, ni a sentirte sola, ni a sentirte vacía. ¿Eso es lo que quieres? (…) Pues, nunca lo encontrarás”

Bertolucci exploró los rincones más ocultos y furtivos del alma humana con esta tormentosa y anónima historia de amor, que sirvió para catapultarlo al mercado internacional y acabó convirtiéndose en una obra cardinal de la década de los setenta, tanto por sus indubitables valores fílmicos como por su tremenda repercusión sociológica. Las turbulentas y efervescentes relaciones sexuales que una muchacha inestable e inexperta mantiene en un piso en alquiler con un maduro norteamericano afincado en París, sin que ninguno de los dos sepa nada acerca del otro, daban lugar a un implacable retrato de complexión psicoanalítica sobre la aflicción, la soledad y el vacío existencial del individuo en la sociedad moderna, iluminado con exquisita solvencia por Vittorio Storaro, dotado de una suntuosa partitura jazzística de Gato Barbieri e interpretado por una pareja especialmente inspirada. La elevada carga erótica de sus imágenes, traslucida en secuencias ya míticas como la del empleo de la mantequilla con fines lubricativos (al parecer ideada por Brando), provocaría un escándalo de inesperadas dimensiones, siendo prohibida en numerosos países e incluso perseguida por el poder eclesiástico; situación, que, naturalmente, facilitaría su espectacular éxito comercial.

Otras películas donde su consume MANTEQUILLA

La fórmula mágica – Michael Rubbo (1985)
Kate & Leopold – James Mangold (2001)
Butter – Jim Field Smith (2011)