Día: octubre 18, 2013

ADOLESCENCIA (Los cuatrocientos golpes)

La adolescencia es esencialmente una época de cambios. Es la etapa que marca el proceso de transformación del niño en adulto, es un período de transición que tiene características peculiares. Se llama adolescencia, porque sus protagonistas son jóvenes que aún no son adultos pero que ya no son niños. Es una etapa de descubrimiento de la propia identidad (identidad psicológica, identidad sexual…) así como de la de autonomía individual. (Wikipedia)

“La adolescencia era como un segundo parto; en el primero nace un niño y en el segundo, en éste, un hombre o una mujer”
Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) Escritor, filósofo y músico franco-helvético

LOS CUATROCIENTOS GOLPES (Les quatre cents coups) – 1959

400

Director François Truffaut
Guión François Truffaut y Marcel Moussy
Fotografía Henri Decae
Música Jean Constantin
Nacionalidad Francia
Producción Les Films du Carrose/Sédif
Duración 93m. B/N
Reparto Jean-Pierre Léaud, Claire Maurier, Albert Rémy, Georges Flamant. Guy Decomble, Patrick Auffray, Daniel Couturier, Michel Girard.

“Miento de vez en cuando, supongo. A veces digo la verdad y no me creen, así que prefiero mentir”

Truffaut debutó en la realización con este perspicaz estudio sobre el aprendizaje de la vida, que, debido a su clamoroso éxito internacional, supuso el lanzamiento masivo u oficial de un movimiento cinematográfico tan trascendente e iconoclasta como la Nouvelle Vague. Con el impetuoso entusiasmo propio de toda ópera prima y la nomológica franqueza de cualquier evocación autobiográfica, el cineasta galo describió el hostil y problemático acceso al mundo de los adultos del desubicado e incomprendido adolescente parisino Antoine Doinel, un alter-ego truffautiano cuya vida transcurriría paralela a la de su intérprete Jean-Pierre Léaud, pues el actor volvería a encarnarlo en EL AMOR A LOS VEINTE AÑOS (1962), BESOS ROBADOS (1968), DOMICILIO CONYUGAL (1970) y EL AMOR EN FUGA (1978). Integramente rodado en escenarios naturales y con un presupuesto ciertamente asequible, el film convoca a la reflexión con una asombrosa ternura y delicadeza, patente en secuencias inolvidables por su sensibilidad naturalista como la célebre y postrera fuga hacia el mar del entrañable protagonista.

Otras películas sobre los problemas de la ADOLESCENCIA

El sur – Víctor Erice (1984)
Los juncos salvajes – André Techiné (1994)
Lilya forever – Lukas Moodysson (2002)