William Wyler

COMISARÍA (Brigada 21)

Edificio de carácter permanente utilizado como cuartel general u oficina de policía (…) Las comisarías normalmente están repartidas a lo largo del territorio mediante una distribución geográfica por distritos, estando cada una al cargo de la seguridad ciudadana de su zona. Normalmente, este tipo de edificios contienen oficinas, distintos servicios, comodidades para su personal y lugares de estacionamiento para los vehículos oficiales. También pueden contener calabozos temporales para los detenidos y salas de interrogatorio. (Wikipedia)

“Si alguien concibe que una carnicería semejante puede servir de soporte a un arte, ya está preparado para admitir que la verdad puede ser extraída mediante la tortura en el sótano de una comisaría; si se admite que la belleza puede surgir de la sangre derramada, aunque ésta se inflija a un animal, es que uno ya tiene justificado en el corazón todo tipo de violencia”
Manuel Vicent (1936-) Escritor, periodista, articulista y galerista de arte español

BRIGADA 21 (Detective story) – 1951

brigada

Director William Wyler
Guion Philip Yordan y Robert Wyler
Fotografía Lee Garmes
Música Victor Young
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 103m. B/N
Reparto Kirk Douglas, Eleanor Parker, William Bendix, Cathy O’Donnell, George MacReady, Lee Grant, Horace McMahon, Gladys George.
* Frédéric Chopin – Marche funebre in C minor, Op. 72, No. 2

«¿Crees que estás en el lado de los ángeles? No lo estás, ni siquiera sabes lo que es el perdón humano en tu propia naturaleza»

Apasionada e inflexible adaptación de la exitosa pieza teatral homónima de Sidney Kingsley, en la que se nos revelaba el profuso estado de ansiedad e intransigencia que se respiraba en las grandes ciudades norteamericanas a través de la narración firme, precisa y conmovedoramente realista de una convulsa jornada laboral en la comisaría de policía 21 de Nueva York. La impetuosa y congruente resolución de diversas situaciones caracterizadas por su complejidad dramática y marcado carácter emocional transcurridas en ese único escenario, con especial preponderancia por la cruzada particular que un compulsivo e irrefrenable detective mantiene contra un médico sin escrúpulos, servían para abordar con cierta desaprobación de índole moralista temas tan candentes como el aborto, la reinserción o la censura de una metodología criminal sustentada en la violencia, el odio o la venganza. Sensacional dirección del nunca suficientemente valorado William Wyler e inmejorables interpretaciones, encabezadas por un convincente e incluso histriónicamente comedido Kirk Douglas.

Otras películas ambientadas en una COMISARÍA

El asesino – Elio Petri (1961)
Asalto a la comisaría del distrito 13 – John Carpenter (1976)
Ley 627 – Bertrand Tavernier (1992)

AFECTIVIDAD (Los mejores años de nuestra vida)

Capacidad de reacción de un sujeto ante los estímulos que provienen del medio externo o interno, cuyas principales manifestaciones son los sentimientos y las emociones. (Espasa-Calpe)

«El matrimonio es un contrato de afectividad que no garantiza nunca su cumplimiento, pues el cariño se revisa cada mañana»
Pierre J. Proudhon (1809-1865) Filósofo político y revolucionario francés

LOS MEJORES AÑOS DE NUESTRA VIDA (The best years of our lives) – 1946

best

Director William Wyler
Guión Robert E. Sherwood
Fotografía Gregg Toland
Música Hugo Friedhofer
Producción Samuel Goldwyn
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 172m. B/N
Reparto Fredric March, Dana Andrews, Harold Russell, Myrna Loy, Theresa Wright, Virginia Mayo, Cathy O’Donnell, Hoagy Carmichael.

«Lo que más miedo me da es que ahora van a tratar todos de rehabilitarme»

La dura experiencia vivida por William Wyler en la Gran Guerra resultó fundamental a la hora de aceptar la propuesta del entonces productor independiente Samuel Goldwyn de dirigir una película sobre las dificultades del regreso a la vida civil de los excombatientes en la Segunda Guerra Mundial, tanto en su readaptación laboral como en la reconstrucción de su entorno familiar. El resultado fue un emotivo melodrama realista, inspirado en el relato Glory for me de McKinlay Kantor, que yuxtaponía en un tono profundamente melancólico las diferentes contrariedades de carácter social y afectivo que experimentan un sargento de infantería de acomodada situación profesional (Fredric March), un capitán de aviación sin empleo (Dana Andrews) y un mutilado marinero de clase media (Harold Russell, auténtico veterano de guerra). La pureza y sobriedad de su realización, la enternecedora delicadeza de sus interpretaciones y una majestuosa fotografía de Gregg Toland, con especial esmero en la profundidad de campo, convierten al film en uno de los títulos hollywoodienses más sugestivos, emblemáticos e influyentes de los años cuarenta.

Otras películas que expresan grandes dosis de AFECTIVIDAD

La gran ilusión – Jean Renoir (1937)
¿Dónde está la casa de mi amigo? – Abbas Kiarostami (1987)
Tierras de penumbra – Richard Attenborough (1993)