Richard Brooks

CHARLATÁN (El fuego y la palabra)

Persona que practica algún tipo de estafa con el fin de conseguir beneficio económico o alguna otra ventaja mediante el engaño o la superchería. Todo charlatán debe tener alguna habilidad especial; la más común es el don de la palabra, mediante la que logra embaucar a su audiencia, por lo general inculta en la temática que el charlatán postula. (Wikipedia)

“Liberar al mundo de toda clase de charlatanes es realmente obra muy digna de ser realizada. Son los tales la plaga única del mundo, y sin ellos dejaría de ser un mundo diabólico, miserable y maldito, comenzando a convertirse en un mundo divino, estancia de un bienestar siempre creciente.”
Thomas Carlyle (1795-1881) Historiador, crítico social y ensayista británico

EL FUEGO Y LA PALABRA (Elmer Gantry) – 1960

elmer

Director Richard Brooks
Guión Richard Brooks
Fotografía John Alton
Música André Previn
Producción United Artists/Gantry Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 146m. Color
Reparto Burt Lancaster, Jean Simmons, Arthur Kennedy, Shirley Jones, Dean Jagger, Patti Page, Ed Andrews, John McIntire, Hugh Marlowe.

«Al hombre le conviene caer de rodillas de vez en cuando. Por eso la gente viene a lugares como éste, porque están asustados, enfermos, porque no tienen dinero o porque tienen demasiado. Antes de una guerra o después. Rezar es la medicina más barata que conozco.»

Establecido ya como productor independiente, Brooks continuó explotando su particular destreza para sacar el jugo a los dramaturgos que mejor supieron reflejar las miserias del denominado ‘american way of life’. En esta ocasión fue la primera mitad de la homónima amarga novela naturalista publicada en 1927 por Sinclair Lewis el referente literario esgrimido para traslucir con extrema aspereza, sagacidad y reprobación el manejo de la religión como método para exprimir el fanatismo y la ingenuidad de las masas, según los turbulentos acontecimientos que ocasiona el ingreso como predicador en una comunidad evangelista ambulante de un vendedor errático y disoluto, dotado de una portentosa capacidad embaucadora. Burt Lancaster alcanzó, por fin, su preciada estatuilla hollywoodiense gracias a la soberbia caracterización de este charlatán sin escrúpulos, mientras que tanto Jean Simmons como Shirley Jones bordaron dos de las mejores interpretaciones de sus respectivas carreras. Cabe subrayar la estridente música de André Prévin, así como la fotografía en Eastmancolor de John Alton.

Otras películas protagonizadas por un CHARLATÁN

El callejón de las almas perdidas – Edmund Goulding
El intruso – Roger Corman (1962)
Glengarry Glen Ross – James Foley (1992)

MENDACIDAD (La gata sobre el tejado de zinc)

Hábito o costumbre de mentir. Mentira o falsedad. (Oxford Dictionaries)

“Vivir resistiéndose, día a día, a las ventajas de la adulación y la mendacidad, es sentar plaza vitalicia de héroe…”
Juan Gil-Albert (1904-) Poeta y ensayista español

LA GATA SOBRE EL TEJADO DE ZINC (Cat on a hot tin roof) – 1958

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Director Richard Brooks
Guion Richard Brooks y James Poe
Fotografía William H. Daniels
Música Charles Wolcott
Producción Avon Productions/Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. Color
Reparto Elizabeth Taylor, Paul Newman, Burl Ives, Jack Carson, Madeleine Sherwood, Judith Anderson, Larry Gates, Vaughn Taylor.
* André Previn – Lost in a summer night / Nice layout

«¿No has notado el fuerte y repugnante olor a mendacidad? (…) No existe hedor más poderoso que el de la mendacidad.»

En 1958, Richard Brooks acabó revelándose definitivamente como un consumado especialista en adaptaciones literarias al afrontar dos novelas de distinta enjundia y naturaleza, pero inducidas ambas a escarbar en los traumas y trastornos del alma humana: la tragedia clásica de Dostoyevski LOS HERMANOS KARAMAZOV y esta encrucijada de resentimientos, ambiciones y fervores irresolutos surgida de la ardiente y vigorosa pluma de Tennessee Williams. Estrenada anteriormente en Broadway bajo la dirección de Elia Kazan, traslucía los añejos moralismos de la sociedad estadounidense a lo largo de una candente noche estival y en dos frentes superpuestos: por un lado, la ávida contienda familiar al calor de la herencia de un acaudalado y enfermo patriarca sureño, y, por otro, los problemas maritales entre su hijo menor, un exjugador de rugby atormentado por el suicidio de un compañero, y su atractiva e insatisfecha esposa. Un melodrama de brillante formulación estética, suculentos diálogos y magníficas interpretaciones, especialmente de Liz Taylor (que durante el rodaje recibió la noticia de la muerte de su tercer marido, Mike Todd) y un grandioso Burl Ives.

Otras películas sobre la MENDACIDAD

Las amistades peligrosas – Stephen Frears (1988)
Sexo, mentiras y cintas de vídeo – Steven Soderbergh (1989)
El empleo del tiempo – Laurent Cantet (2001)

GIGOLÓ (Dulce pájaro de juventud)

El gigoló se puede definir como el ‘amante joven de una mujer de más edad y que lo mantiene’ (Diccionario Enciclopédico Espasa Calpe – 1995) (…) es un acompañante masculino o acompañante social que es apoyado por una mujer escogida por el mismo en una relación continua, a menudo viviendo en su residencia o tener que estar presente en su entera disposición. (Wikipedia)

«Rodolfo Valentino, el gigoló con el que sueñan todas las mujeres.»
John Dos Passos (1896-1970) Periodista y novelista estadounidense

DULCE PÁJARO DE JUVENTUD (Sweet bird of youth) – 1962

dulce

Director Richard Brooks
Guion Richard Brooks
Fotografía Milton R. Krasner
Música Harold Gelman
Producción Roxbury Productions/Metro Goldwyn-Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 120m. Color
Reparto Paul Newman, Geraldine Page, Shirley Knight, Ed Begley, Rip Torn, Corey Allen, Mildred Dunnock, Madeleine Sherwood, Dub Taylor.
* Frank Chacksfield & his Orchestra – Ebb tide

«La gran diferencia entre la gente no está entre ricos y pobres o entre buenos y malos, sino entre los que supieron amar intensamente y los que jamás lo lograron porque no conocieron el amor.»

El perfecto maridaje entre el sórdido, verboso y resbaladizo universo dramatúrgico de Tennessee Williams y la singular destreza de Richard Brooks para crear atmósferas tensas y enrarecidas, aseverado en primera instancia con la exitosa versión de LA GATA SOBRE EL TEJADO DE ZINC (1958), volvió a ponerse de manifiesto con este poderoso melodrama sureño en torno al desesperado regreso a su localidad natal de Gulf Coast (Florida) en busca de su antigua novia de un afligido e insatisfecho aspirante a actor, mezquinamente sustentado en calidad de gigoló por una dipsómana actriz en franca decadencia. Una amarga y vigorosa incursión en el fracaso y la frustración existencial que gravitaba su abrupto dramatismo en una contundente sobriedad narrativa, un singular tratamiento del erotismo y la brillante utilización del formato Cinemascope de su exquisita formulación estética. Mención aparte requieren sus extraordinarias interpretaciones, en especial un Paul Newman que ya había dado vida al personaje con gran éxito durante diez meses en los escenarios de Broadway.

Otras películas con presencia de un GIGOLÓ

La primavera romana de la Sra. Stone – José Quintero (1961)
Desayuno con diamantes – Blake Edwards (1961)
American gigoló – Paul Schrader (1980)