Día: octubre 4, 2018

ÁNIMO (Tres colores: Azul)

1. Capacidad humana de experimentar emociones y afectos, y de comprender.
2. Fuerza o energía para hacer, resolver o emprender algo.
(google.es)
El estado de ánimo es una actitud o disposición emocional. No es una situación emocional transitoria. Es un estado, una forma de permanecer, de estar, cuya duración es prolongada y destiñe sobre el resto del mundo psíquico. (Wikipedia)

“Para conservar la buena salud en forma permanente, el estado de ánimo debe ser tomado en cuenta”
Robert Owen (1771-1858) Empresario y socialista utópico británico

TRES COLORES: AZUL (Trois couleurs: Bleu) – 1993

azul

Director Krzysztof Kieslowski
Guión Krzysztof Kieslowski Y Krzysztof Piesiewicz
Fotografía Slawomir Idziak
Música Zbigniew Preisner
Producción France 3 Cinéma/MK2 Prod./Eurimages/CAB Prod./TSR/Zespo Filmowy “Tor”/CED Nacionalidad Francia/ Polonia/ Suiza
Duración 95m. Color
Reparto Juliette Binoche, Benoit Régent, Florence Pernel, Charlotte Véry, Philippe Volter, Hélène Vincent, Claude Duneton, Hugues Quester.

“Ahora me he dado cuenta de que sólo voy a hacer una cosa: nada. Ni más posesiones, ni más recuerdos. Ni amigos, ni amores, ni ataduras… No son más que trampas”

Inicio de la brillante trilogía dedicada a los tres principios que sintetizaban los ideales de la Revolución Francesa (simbolizados en los colores de la bandera del país: Libertad/Azul, Igualdad/Blanco y Fraternidad/Rojo), con la que el enigmático cineasta polaco reflexionaría sobre la situación de Europa y sus caóticos ideales en las postrimerías del siglo XX. En esta primera entrega, narraba el paulatino proceso de liberación emocional de una mujer, cuya vida ha quedado hecha añicos tras el trágico accidente de automóvil en el que pierde a su esposo, un reputado compositor, y a su pequeña hija. Un trascendente y conmovedor drama existencialista que desafiaba los sentidos para emprender una nueva reflexión sobre la vulnerabilidad del ser humano ante los fortuitos avatares del azar, dirigida con una sensibilidad devastadora e impregnada de una rotunda fascinación visual, en la que al igual que en las otras dos entregas resaltaba la tonalidad cromática del título, decisiva para expresar el estado de ánimo de sus protagonistas. La extraordinaria música de Preisner actuaba como vislumbre de la decisiva partitura inacabada (Concierto para Europa) que redime a la protagonista (sensacional Juliette Binoche) tanto en lo espiritual como en lo afectivo.

Otras películas que subrayan el frágil ESTADO DE ÁNIMO de su protagonista

El último – F.W. Murnau (1924)
Fuego fatuo – Louis Malle (1963)
El desierto rojo – Michelangelo Antonioni (1964)