Día: abril 25, 2018

IGNICIÓN (Fahrenheit 451)

Circunstancia de estar una materia en combustión o incandescencia. Inicio de una combustión. (google.es)

“Aquella inmensa explosión de lava en ignición cubría las laderas de la montaña con un verdadero tapiz de llamas. El hemisferio interior del globo resplandecía en la noche, y un calor tórrido subía hasta la barquilla. El doctor Fergusson decidió que era preciso huir pronto de aquella atmósfera peligrosa” (novela Cinco semanas en globo)
Julio Verne (1828-1905) Escritor, poeta y dramaturgo francés

FAHRENHEIT 451 (Fahrenheit 451) – 1966

Director François Truffaut
Guión François Truffaut y Jean-Louis Richard
Fotografía Nicolas Roeg
Música Bernard Herrmann
Producción Vineyard Pictures/Anglo-Enterprises/Rank Films
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 113m. Color
Reparto Oskar Werner, Julie Christie, Cyril Cusack, Antón Diffring, Carolina Hunt, Jeremy Spencer, Ann Bell, Anna Palk, Dennis Gilmore.

“Es un trabajo como cualquier otro. Un buen trabajo, con mucha variedad: el lunes quemamos Miller, el martes Tolstoi, el miércoles Walt Whitman, el viernes Faulkner, y sábado y domingo Schopenhauer y Sartre. Los reducimos a cenizas y luego quemamos las cenizas. Es nuestro lema”

La temperatura de ignición del papel confería el título a una orweliana novela de Ray Bradbury, y, por añadidura, a su hipnótica, homónima e iconoclasta conversión cinematográfica, pormenorizada como la primera experiencia cromática y anglófona del maestro François Truffaut. Ambientada en una contrautópica sociedad absolutista que persigue la cultura escrita y sus subversivos adeptos, contraponía la lectura clandestina que redime a un bombero represor a la insana dependencia televisiva que rige la vida de su esposa para formalizar una premonitoria alegoría contra la censura y la aversión a la letra impresa que prevalece en un universo audiovisual determinado por una voracidad omnipresente y alienadora. El sentencioso hieratismo interpretativo de sus protagonistas, o el calculado desapego expresivo de sus decorados y localizaciones, no entorpecían ni atemperaban su esencia metafórica, su encrespado cinismo o su vertiginosa cadencia descriptiva, encarecida por la irascibilidad melódica del gran Bernard Herrmann y la bellísima fotografía de Nicolas Roeg.

Otras películas con libros que alcanzan la temperatura de IGNICIÓN

El año de las luces – Fernando Trueba (1986)
El nombre de la rosa – Jean-Jacques Annaud (1986)
La ladrona de libros – Brian Percival (2013)