Sinceridad, sencillez, ingenuidad y pureza del ánimo. (RAE)
“Tú me conociste cuando andaba encendiendo estrellas del candor, flores de la noche que alumbraban mi sonrisa sin dolor. Aún dormía con mi osito triste y aún me estremecía la oscuridad. Yo era así, y así tú me quisiste, como se ama una verdad.” (canción Como se ama una verdad)
Silvio Rodríguez (1943-) Cantautor, guitarrista, poeta y compositor cubano
LAS NOCHES DE CABIRIA (La notte di Cabiria) – 1957

Director Federico Fellini
Guion Federico Fellini, Ennio Flaiano, Tulio Pinelli y Brunello Rondi
Fotografía Aldo Tonti y Otello Martelli
Música Nino Rota
Producción Dino De Laurentiis/Les Films Marceau
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 110m. B/N
Reparto Giuletta Masina, Amadeo Nazzari, François Perier, Aldo Silvani, Mario Passante, Franco Marzi, Polidor, Dorian Gray, Pina Gualandri.
“¿Qué se ha creído usted? Yo tengo mi casa, con agua, luz y hornillo de petróleo Con todas las comodidades, no me falta de nada. Tengo hasta termómetro. Esta de aquí, ¿la ve? pues ésta, ¡nunca ha dormido debajo del puente! Bueno, quizás una vez… o dos.”
El primer período de la obra de Fellini, vinculado directamente a los postulados neorrealistas aunque enaltecido con persuasivos elementos líricos y fantásticos, concluía con esta compasiva crónica fabulesca en torno a las tristes andanzas de una afable, candorosa y desamparada prostituta romana, que, a pesar de ser constantemente engañada y humillada por los hombres, nunca pierde la sonrisa ni la esperanza en obtener el ansiado amor que le facilite su redención absoluta. Este simpático y entrañable personaje, brotado de una pequeña escena de EL JEQUE BLANCO (1952), era manipulado con singular fascinación a través de un desconcertante proceso tragicómico para robustecer el ideario felliniano sobre la gracia y la fatalidad, y, de paso, incidir en el clima de inmoralidad que azotaba a la sociedad italiana durante los angustiosos años de la reconstrucción. La película, una de las más exitosas y premiadas del cineasta italiano, contiene una imborrable interpretación de la que fuera su musa y esposa, Giuletta Masina, así como un nuevo recital de las cualidades compositivas del gran Nino Rota.
Otras películas determinadas por el CANDOR del personaje protagonista
Las tres noches de Eva – Preston Sturges (1941)
Forrest Gump – Robert Zemeckis (1994)
Rompiendo las olas – Lars Von Trier (1996)
Un personaje entrañable. El nombre de Cabiria creo que ha quedado como un icono; al menos para los que peinamos (bastantes) canas. A la juventud actual, y no tan actual, le queda esto demasiado lejos.
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Lamentablemente así es, Jesús. En mi opinión, se trata de uno de los grandes personajes dramáticos de la historia del cine mundial.
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Un clásico, que por algo lo es
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No todos los clásicos adquieren categoría de obra maestra, pero en este caso la duda ofende.
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Una película que hizo historia. Feliz sábado.
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Muchas de Fellini lo hicieron, pero ésta adquiere una importancia vital por su incuestionable excelsitud y por significar un punto de inflexión en su universo dramático, que, a partir de entonces, se manifestaría más simbólico, bullicioso y exuberante. Un saludo.
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Cómo me gustó esta película, Las noches de Cabiria. Luego hicieron una curiosa versión americana dirigida por Bob Fosse, Noches en la ciudad. Sin duda, su protagonista italiana, Giuletta Massina protagoniza otra película de desamparo… y su personaje lo sufre desde el primer fotograma, La Strada.
Beso
Hildy
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Me alegro que hayas reparado en la versión de Fosse y en el anticipo sobre el desamparo, la bondad y la inocencia que Masina nos regaló tres años antes en compañía de Anthony Quinn. ¡Menos mal que te sigo disfrutando como comentarista, Hildy! Besos.
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Giuleta Massina brilla en esta película. La recuerdo perfectamente como si fuera ayer y eso que ya hace, ya …
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