Día: abril 9, 2017

TENEBROSIDAD (Gritos en la noche)

Cualidad de tenebroso.
Tenebroso Oscuro, cubierto de tinieblas. Sombrío, tétrico, negro. Hecho ocultamente y con intenciones perversas.
(RAE)

“Evitad las decisiones desesperadas; pasará el día más tenebroso si tenéis valor para vivir hasta el día siguiente”
William Cowper (1731-1800) Poeta inglés

GRITOS EN LA NOCHE (Gritos en la noche/L’horrible docteur Orloff) – 1962

Director Jesús Franco
Guión Jesús Franco
Fotografía Godo Pacheco
Música José Pagan y Antonio Ramírez Angel
Producción Hispamer Films/Leo Lax/Ydex Eurociné
Nacionalidad España/ Francia
Duración 90m. B/N
Reparto Conrado San Martín, Diana Lorys, Howard Vernon, Maria Silva, Ricardo Valle, Fernando Montes, Félix Dafauce, Venancio Muro.

“Ahora haga lo que quiera, pero no perdería nada con ir allí. Es un lugar tétrico, pero muy interesante. Da miedo verlo”

En su quinto largometraje y uno de los más conseguidos de su sobreabundante filmografía, Jesús Franco recicló una novela homónima de su propia cosecha creativa (publicada bajo el seudónimo de David Khune) para consumar un título absolutamente trascendental en el devenir de la cinematografía española, pues con él sobrevino el nacimiento del hasta entonces inexplorado género terrorífico, cuyo transitorio auge se postergaría hasta finales de esa misma década y finalizaría a mediados de la siguiente. Confiándose a un particular pastiche de los tradicionales mitos fantásticos (resuenan ecos de EL GABINETE DEL DOCTOR CALIGARI, EL LADRÓN DE CADÁVERES u OJOS SIN ROSTRO, entre otras) y graduando concienzudamente el horror por medio de una pertinente base melodramática, el inagotable cineasta articulaba una exaltada intriga criminal en torno a uno de sus personajes fetiche, el “mad doctor” Orloff. En ella confluían todos los rasgos expresivos que su autor ampliaría de forma redundante para cimentar su opípara vinculación al terror: una descocada fortaleza visual, una perspectiva marcadamente renovadora y un sentido erótico tan salvaje como cautivador.

Otras películas que sobresalen por su latente TENEBROSIDAD

Nosferatu, el vampiro – F.W. Murnau (1922)
Onibaba – Kaneto Shindo (1964)
La noche de los muertos vivientes – George A. Romero (1968)