Día: mayo 14, 2016

VIRILIDAD (Picnic)

La palabra virilidad nos permite referir a aquello que ostenta la calidad de viril, en tanto, el término viril se emplea con frecuencia para dar cuenta del varón o lo vinculado a éste, lo varonil, es decir, todo aquello que posee características propias del varón suele referirse a través de la palabra viril. El pelo corto, el pelo en el pecho, en las piernas y en los brazos, la fuerza y la voz grave, son algunas señales que normalmente se asocian con la virilidad y lo masculino. http://www.definicionabc.com/social/virilidad.php

“La verdadera virilidad significa una voluntad fuerte guiada por una conciencia delicada”
Aldous Huxley (1894-1963) Escritor británico

PICNIC (Picnic) – 1955

picnic

Director Joshua Logan
Guión Daniel Taradash
Fotografía James Wong Howe
Música George Duning
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 113m. Color
Reparto William Holden, Kim Novak, Rosalind Russell, Susan Strasberg, Arthur O’Connell, Betty Field, Cliff Robertson, Verna Felton, Reta Shaw.

“Solía sentarse en la cama todas las noches para que yo se las quitara, y me decía: ‘Hijo, el amo de la casa ha de llevar un buen par de botas, porque hay que dar muchas patadas’. Luego añadía: ‘Hijo, en determinados momentos, el único orgullo que experimentarás será el de haber nacido hombre. ¡Ponte las botas para que te oigan venir y cierra bien los puños para que vean los que intentan mezclarse en tus cosas que vas en serio'”

Adaptación de la famosa pieza teatral homónima de William Inge que perdura como uno de los grandes melodramas norteamericanos de los años cincuenta y, sin temor a equívoco, constituye la mejor película de un realizador que ya había triunfado al dirigir la misma obra en los escenarios de Broadway. El torbellino de frustraciones, resentimientos, envidias y apetitos carnales que provoca la llegada de un antiguo atleta universitario de espíritu indolente a una tranquila localidad de Kansas servía para plasmar un agudo retrato psicológico del hastío y la insatisfacción que determinaba la vida cotidiana estadounidense. Holden, con su salvaje virilidad marcó una de las más altas cotas del erotismo masculino y protagonizó junto a Kim Novak (destapada aquí como una de las grandes deidades concupiscentes del momento) un baile campestre antológico, con una peculiar bajada de escaleras por parte de ésta que ha entrado en los anales de la sensualidad insinuada. A destacar la magnífica fotografía en Technicolor y Cinemascope, así como un eminente equipo de actores secundarios, entre los que sobresale una soberbia Rosalind Russell.

Otras películas donde el protagonista hace gala de su VIRILIDAD

Un tranvía llamado deseo – Elia Kazan (1951)
Mogambo – John Ford (1953)
Jamón, jamón – Bigas Luna (1992)