Day: agosto 11, 2014

ARMA (El oficio de las armas)

Herramienta de agresión útil para la caza y la autodefensa, cuando se usa contra animales, y puede ser utilizada contra seres humanos en tareas de ataque, defensa y destrucción de fuerzas o instalaciones enemigas, o simplemente como una efectiva amenaza. Un arma es por tanto un dispositivo que amplía la dirección y la magnitud de una fuerza. Según otra interpretación, podrían definirse como los dispositivos más sencillos que utilizan ventajas mecánicas para multiplicar una fuerza. En ataque, las armas pueden ser utilizadas como un instrumento de coacción, por contacto directo o mediante uso de proyectiles. (Wikipedia)

“No hay buenas armas o malas armas. Cualquier arma en la mano de una persona mala es mala. Un arma en la mano de una persona decente no representa ninguna amenaza”
Charlton Heston (1923-2008) Actor estadounidense

EL OFICIO DE LAS ARMAS (Il mestiere delle armi) – 2001

mestiere

Director Ermanno Olmi
Guion Ermanno Olmi
Fotografía Fabio Olmi
Música Fabio Vacchi
Producción Cinema 11 Undici/RAI/Studio-Canal/Taurus
Nacionalidad Italia/ Francia/ Alemania/ Bulgaria
Duración 105m. Color
Reparto Hristo Jivkov, Sergio Grammatico, Dimitar Ratchkov, Fabio Giubbani, Sasa Vulicevic, Dessy Tenekedjieva, Fabio Giubanni, Paolo Magagna.

“¿Quién fue el que inventó las terribles armas? Desde ese momento hubo matanzas, guerras, se abrió el camino más corto a la cruel muerte. Pero el infeliz no tiene la culpa, somos nosotros quienes usamos mal lo que él nos dio para defendernos de los animales feroces”

Mantova, invierno de 1526. Tras ser herido en una pierna por disparo de falconete cuando combatía contra las huestes alemanas de Carlos V, el novelesco capitán del ejército papal Giovanni de Médicis, arquetipo de una destreza marcial sin parangón y una honorabilidad caballeresca con visos de pronta caducidad, perece a causa de una irresoluble necrosis. A partir de esta funesta anécdota histórica, Olmi conformó un exquisito fresco histórico de estructura circular y manifiesto instinto bressoniano que evocaba la literatura renacentista (Maquiavelo) o la pintura cuatrocentista (Ucello) y manierista (Tiziano) en aras a sublimar la épica bélica de orden artesanal. Un alegórico largometraje de intrincado visionado, distanciado de las convenciones descriptivas habituales por su engolada disertación fragmentaria o un pulso narrativo tan flemático como teatralizado, que, sin embargo, proporcionaba una recreación de la época absolutamente deslumbradora, apoyada en una espléndida escenografía y un apasionante tratamiento lumínico en exteriores, por cierto, rodados en parajes rurales de Bulgaria.

Otras películas que denotan la funesta trascendencia de las ARMAS

El demonio de las armas – Joseph H. Lewis (1950)
Bowling for Columbine – Michael Moore (2002)
El señor de la guerra – Andrew Niccol (2005)