W.S. Van Dyke

CÓCTEL (La cena de los acusados)

Preparación a base de una mezcla de diferentes bebidas en diferentes proporciones, que contiene por lo general uno o más tipos de bebidas alcohólicas junto a otros ingredientes, generalmente jugos, frutas, miel, leche o crema, especias, etc. También son ingredientes comunes de los cócteles las bebidas carbónicas o refrescos sin alcohol, la soda y el agua tónica. Estas bebidas están servidas por personas llamadas barman. (Wikipedia)

“La sexualidad y un cóctel. Duran el mismo tiempo, producen el mismo efecto, y vienen a significar lo mismo”
D.H. Lawrence (1885-1930) Escritor inglés

LA CENA DE LOS ACUSADOS (The thin man) – 1934

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Director W.S. Van Dyke
Guión Frances Goodrich y Albert Hackett
Fotografía James Wong Howe
Música William Axt
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 90m. B/N
Reparto William Powell, Myrna Loy, Maureen O’Sullivan, Nat Pendleton, Minna Gombell, César Romero, Porter Hall, William Henry, Edward Ellis.

“Lo más importante es el ritmo. Siempre hay que tener ritmo al hacer un cóctel. Por ejemplo, un Manhattan se debe hacer a ritmo de fox-trot, un Bronx a dos pasos, un Dry Martini siempre a ritmo de vals”

Encantadora y astuta adaptación de la última novela de Dashiell Hammett, cuyo clamoroso éxito de crítica y público originaría una popular y amplia sucesión de películas inspiradas en las ingeniosas aventuras detectivescas de su entrañable pareja protagonista y el pequeño fox terrier que los acompañaba, entre las que destaca su inmediata secuela ELLA, ÉL Y ASTA (1936), dirigida también por W.S. Van Dyke. La sorprendente habilidad y desenvoltura con la que se alternaba la comedia doméstica de enredos y la intriga criminal en el entorno de la clase alta neoyorquina, así como la agilidad e ironía de sus diálogos, sobre todo los concernientes a las continuas pero cariñosas discusiones que el agente mantenía con su locuaz esposa y ayudante entre abundantes copas y cócteles, se erigieron en las bazas fundamentales sobre las gravitaría esta placentera serie, que, como es lógico, acabó por consolidar la química, sofisticación y desparpajo del binomio Powell/Loy, convirtiéndolos en uno de los matrimonios cinematográficos más emblemáticos del Hollywood clásico.

Otras películas donde se sirve algún tipo de CÓCTEL

Eva al desnudo – Joseph L. Mankiewicz (1950) / Dry Martini-Gibson
La tentación vive arriba – Billy Wilder (1955) / Whisky Sour
El Padrino II – Francis Ford Coppola (1974) / Banana Daiquiri

GRITO (Tarzán de los monos)

Vocalización ruidosa en la que el aire pasa a través de las cuerdas vocales con mayor fuerza que se utiliza en la vocalización ordinario o cierre a distancia. Aunque técnicamente este proceso puede ser realizado por cualquier criatura que posea pulmones, por lo general los términos anteriores se aplican específicamente a la vocalización humana. (Wikipedia)

“Todos los hombres que no tienen nada importante que decir hablan a gritos”
Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) Dramaturgo y narrador cómico español

TARZÁN DE LOS MONOS (Tarzan, de ape man) – 1932

Director W.S. Van Dyke
Guion Cyril Hurne e Ivon Novello
Fotografía Clyde De Vinna y Harold Rosson
Música George Richelavie
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 99m. B/N
Reparto Johnny Weissmuller, Maureen O’Sullivan, Neil Hamilton, C.Aubrey Smith, Doris Lloyd, Forrester Harvey, Ivory Williams.

“¿De qué color son tus ojos? Sí, lo sé, del color del bosque: verde gris. Me pregunto cómo estarías vestido. ¡Bastante bien! Tendrías mucho éxito en Londres. Y creo que te encantaría (…) Creo que no deberías mirarme así. Eres muy atractivo. Me encanta decirle cosas a un hombre que no puede entender. Ni siquiera sabes qué son los besos”

La más atractiva aproximación al célebre personaje ideado por Edgar Rice Burroughs, junto a su inmediata secuela TARZÁN Y SU COMPAÑERA (1934) de Cedric Gibbons, y auténtica promotora de un ciclo de aventuras selváticas que generó uno de los mayores mitos cinematográficos que nos ha brindado el Séptimo Arte. Alternando espectaculares imágenes rodadas en exteriores africanos, algunas de ellas procedentes de una película del propio W.S. Van Dyke titulada TRADER HORN (1931), con los cautivadores decorados del Hollywood dorado, el experto director de films exóticos desplegó en toda su plenitud visual, descriptiva y sensual los escarceos románticos entre el hijo de la jungla y la primogénita de un explorador y futura consorte, de nombre Jane. A partir de esta cinta y sus once secuelas en quince años, la figura del popular personaje permanecería ligada para siempre a los rasgos físicos del campeón olímpico de natación, situación que le acarrearía serios problemas mentales al no poder superar anímicamente su absoluta indentificación con él.

Otras películas donde resuena un poderoso GRITO

Tambores lejanos – Raoul Walsh (1951)
Psicosis – Alfred Hitchcock (1960)
Braveheart – Mel Gibson (1995)

TERREMOTO (San Francisco)

También llamado seísmo, es un fenómeno de sacudida brusca y pasajera de la corteza terrestre producido por la liberación de energía acumulada en forma de ondas sísmicas. Los más comunes se producen por la ruptura de fallas geológicas. (Wikipedia)

“Las películas deben comenzar con un terremoto e ir creciendo en acción”
Cecil B. De Mille (1881-1959) Director de cine estadounidense

SAN FRANCISCO (San Francisco) – 1936

Director W.S. Van Dyke
Guión Anita Loos y Robert Hopkins
Fotografía Oliver T. Marsh
Música Edward Ward, Herbert Stothart y Bronislau Kaper
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 115m. B/N
Reparto Clark Gable, Jeanette MacDonald, Spencer Tracy, Jessie Ralph, Margaret Irving, Jack Holt, Ted Healy, Shirley Ross, Harold Huber.

“Bueno, realmente no se puede decir que en San Francisco hagamos las cosas a medias”

Sólida conjunción de melodrama musical y cine catastrofista, probablemente el más ilustre espécimen surgido en los treinta de este curioso subgénero, que describía las relaciones entre una bondadosa cantante del Paradis Café, el insolente propietario de dicho cabaret y un deportivo sacerdote con anhelos redentores en vísperas del famoso terremoto, y posterior incendio, que destruyó la popular urbe californiana en 1906, acabando con la vida de unos setecientos ciudadanos y con el hogar de otros veinticinco mil. W.S. Van Dyke condujo admirablemente a su espléndida tripleta de actores, toda una garantía de éxito en taquilla, y dotó al relato de un apasionado romanticismo, que, no obstante, quedó eclipsado por las impresionantes secuencias del seísmo, fruto de la eficacia del departamento de efectos especiales comandado por Arnold Gillespie, el director de montaje John Hoffman y un colaborador no acreditado de auténtico lujo como David W. Griffith. De los temas cantados por Jeanette MacDonald, destacaba el pegadizo Would you de Narcio Herb Brown y Arthur Freed.

Otras películas sobre TERREMOTOS

Terremoto – Mark Robson (1974)
Aftershock – Feng Xiaogang (2010)
03:34 Terremoto en Chile – Juan Pablo Ternicier (2011)