Sarah Polley

HERMETISMO (Exótica)

1. Cualidad que tiene una cosa, especialmente un autor y su obra, que es impenetrable, muy difícil de conocer o entender porque no muestra ningún rasgo de su significado, pensamiento o sentimientos.
2. Actitud de la persona que se muestra muy reservada o impenetrable, no deja traslucir sus pensamientos o sentimientos.
http://es.thefreedictionary.com/hermetismo

“Siempre he aspirado a mirarme de lejos y, sin embargo, cada lejos se va aproximando hasta ser un todo alrededor. Mis huellas hablan en silencio, sólo yo las entiendo y me conformo con ese hermetismo donde cabe media vida” (poema Huellas)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta y dramaturgo uruguayo

EXÓTICA (Exotica) – 1994

exotica

Director Atom Egoyan
Guión Atom Egoyan
Fotografía Paul Sarossy
Música Mychael Danna
Producción Alliance/Ego Film Arts/Téléfilm Canada/Miramax/The Ontario Film Development
Nacionalidad Canadá
Duración 105m. Color
Reparto Bruce Greenwood, Mia Kirshner, Elias Koteas, Arsinée Khanjian, Don McKellar, Victor Garber, David Hemblen, Sarah Polley.

“Todo lo que digo es que tú nunca pediste venir al mundo, simplemente acabas estando aquí. Así que la cuestión es que ya que estás aquí, ¿quién te está pidiendo que te quedes?”

Subyugante e hipnótico puzzle cinematográfico, gravitado alrededor de un turbio y enrarecido ‘night club’ de Toronto en el que confluyen una serie de misteriosos personajes hermanados por una profunda soledad y algún que otro desbarajuste emocional, que consolidaría a Egoyan como uno de los grandes creadores fílmicos de los años noventa. En esta ocasión, el cineasta armenio-canadiense optaba por sumergir al espectador en una intriga dramática de un seductor y fascinante hermetismo y, al mismo tiempo, invitarle a descubrir sus múltiples enigmas e interrogatorios a través de una espiral y laberíntica escritura fílmica, de un ritmo narrativo tan sereno como desconcertante, que musitaba en torno a la cruel e ineludible presencia del azar en nuestro ámbito cotidiano. Resulta obligatorio subrayar la ofuscadora fotografía de Sarossy, su cautivadora decoración o una fenomenal banda sonora que incluía el tema Everybody knows de Leonard Cohen, elementos absolutamente substanciales para conseguir la desasosegadora e irrespirable atmósfera que invade el sensual y circunspecto local de striptease.

Otras películas caracterizadas por su HERMETISMO

El espejo – Andrei Tarkovsky (1975)
Tres mujeres – Robert Altman (1977)
Mulholland Drive – David Lynch (2001)

DESOLACIÓN (El dulce porvenir)

1. Destrucción total.
2. Aflicción, angustia, desconsuelo.
3. Soledad absoluta, ausencia de vida en un lugar.
(Espasa-Calpe)

“En este mundo, nada hay tan cruel como la desolación de no desear nada”
Haruki Murakami (1949-) Escritor japonés

EL DULCE PORVENIR (The sweet hereafter) – 1997

sweet

Director Atom Egoyan
Guion Atom Egoyan
Fotografía Paul Sarossy
Música Mychael Danna
Producción Alliance/Canadian Film y Video Prod./TMN/Ego Gort/Harold Greenberg Fund/Téléfilm Canada
Nacionalidad Canadá
Duración 112m. Color
Reparto Ian Holm, Peter Donaldson, Bruce Greenwood, Arsinée Khanjian, Gabrielle Rose, Sarah Polley, Tom McCamus, Alberta Watson.

“El único jurado que uno puede tener es la gente de su pueblo. Sólo ellos tienen que decir si eres culpable o no”

Apoyándose por primera vez en un texto ajeno, The sweet hereafter de Russell Banks (al parecer, basado en una historia verídica ocurrida en una localidad de Texas), Egoyan porfió en escrutar los recovecos más sombríos de la intimidad con este penetrante y gélido anecdotario de frustraciones, falsedades y heridas no cicatrizadas, centrado en las oportunistas gestiones que un atormentado abogado emprende con los habitantes de una comunidad rural norteamericana, convulsionada por la tragedia colectiva de haber perdido a todos sus niños en el accidente del autobús escolar. El arriesgado cineasta volvió a demostrar su talento a la hora de plantear soluciones narrativas y fragmentó la estructura del relato en diversos niveles temporales, alternándolos con asombrosa fluidez hasta recomponer un astuto rompecabezas con el que poder reflexionar con distanciamiento sobre la fatalidad del destino o el doloroso abatimiento que suscita una errónea gestión de la paternidad. La exquisitez de sus níveas imágenes y el magnífico quehacer del reparto coral resultaron cruciales para rubricar un film de una crueldad desoladora, entroncado por referencias a la fábula de El flautista de Hamelín.

Otras películas teñidas de DESOLACIÓN

Alemania, año cero – Roberto Rossellini (1948)
Stalker – Andrei Takovsky (1979)
Amor – Michael Haneke (2012)

CÁNCER (Mi vida sin mí)

El cáncer es una enfermedad provocada por un grupo de células que proliferan sin control y se multiplican de manera autónoma, invadiendo localmente y a distancia otros tejidos (…) Se conocen más de 200 tipos diferentes de cáncer, los más frecuentes son los de piel, pulmón, mama y colorrectal. (Wikipedia)

“Crecer por crecer es la ideología de la célula del cáncer”
Edward Paul Abbey (1927-1989) Ensayista y novelista estadounidense

MI VIDA SIN MÍ (Mi vida sin mí) – 2003

vida3

Director Isabel Coixet
Guion Isabel Coixet
Fotografía Jean-Claude Larrieu
Música Alfonso de Vilallonga
Producción El Deseo/Milestone Productions
Nacionalidad España/ Canadá
Duración 103m. Color
Reparto Sarah Polley, Mark Ruffalo, Deborah Harry, Scott Speedman, Maria de Medeiros, Leonor Watling, Amanda Plummer.

“-Fumar y beber todo lo que quiera. -Decir lo que pienso. -Hacer el amor con otros hombres, para ver cómo es. -Hacer que alguien se enamore de mí”.

Doctorada en esgrimir con terapéutica elocuencia la más lacerada intimidad del atlas humano, Isabel Coixet prescribió un triple itinerario por el doloroso apremio que tercia entre la vida y la muerte con esta matizada versión del relato Pretending the bed is a raft de Nancy Kincaid, la audaz LA VIDA SECRETA DE LAS PALABRAS (2005), sobre el desvalido intercambio afectivo que brota entre una enfermera sorda y el accidentado obrero de una plataforma petrolífera, y, ELEGY (2008), acerca del romance crepuscular entre un galán profesor y una hermosa alumna, según la novela The dying animal de Philip Roth. Entre ellos, este lastimero melodrama sobre la animosa disposición vital que revela una limpiadora veinteañera de Vancouver casada y con dos hijas, tras serle diagnosticado un cáncer terminal, sobresale por explorar su melancólica profundidad emocional desde la mesura y el sosiego descriptivo a través de una configuración plástica de arrobadora heterogeneidad. Mención especial merecen Sarah Polley, por su perfilada actuación, y Alfonso de Vilallonga por su selecta partitura.

Otras películas sobre CÁNCER

Gritos y susurros – Ingmar Bergman (1972)
El último pistolero – Don Siegel (1976)
La fuerza del cariño – James L. Brooks (1983)