Comedia criminal

DISFRAZ (Ocho sentencias de muerte)

Vestimenta u ornamenta diseñada con el propósito de distraer o llamar la atención con fines artísticos, religiosos, promocionales o de otro género (…) Uno de los lugares más prominentes donde la gente puede ver disfraces es en el teatro, las películas, en los desfiles de los carnavales, murgas o la televisión entre otros. En el caso del cine y la televisión, la afición por recrear al detalle los vestuarios de un héroe desde las sandalias o botas hasta los pendientes o piercings es muy alta y cada vez más creciente. (Wikipedia)

«A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro»
Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) Escritor británico

OCHO SENTENCIAS DE MUERTE (Kind hearts and coronets) – 1949

ocho

Director Robert Hamer
Guion Robert Hamer y John Dighton
Fotografía Douglas Slocombe
Música Ernest Irving
Producción Ealing
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 106. B/N
Reparto Dennis Price, Alec Guinness, Valerie Hobson, Joan Greenwood, Audrey Fields, John Salew, Hugh Griffith, Arthur Lowe.

«La gente de buen corazón vale más que las coronas, y la fe simple más que la sangre normanda»

Sirviéndose de un inteligente guion basado en la novela de Roy Horniman Noblesse oblige, Robert Hamer dirigió esta genuina pieza de artesanía humorística que consolidó la ahora mítica serie de comedias surgidas de los estudios británicos Ealing, y, además, marcó la ascensión al estrellato de Alec Guinness como virtuoso maestro del disfraz y la versatilidad compositiva, pues haciendo honor a su apellido batió entonces una plusmarca al salir airoso del desafío de dar vida a nada menos que a ocho personajes, en concreto, a todos los miembros de la familia Ascoyne que antecedían en orden sucesorio a un ocurrente joven sin escrúpulos de cara a recibir un título nobiliario. A pesar de aglutinar unos componentes cómicos que parecían obedecer a una trivial farsa criminal, la película encubría una esencia de astuta y descarada mordacidad que la orientaba a proponer una incisiva, punzante y amoral sátira costumbrista de las pautas sociales anglosajonas, especialmente las que hacían referencia a su estricto rango aristocrático. Talentosa caracterización de Dennis Price, sin duda, en el mejor papel cinematográfico de su carrera.

Otras películas con protagonistas abonados al DISFRAZ

Un golpe de gracia – Jack Arnold (1959) / Peter Sellers
Zelig – Woody Allen (1983) / Woody Allen
El príncipe de Zamunda – John Landis (1988) / Eddie Murphy

LINGOTE (Oro en barras)

Masa de material fundido dentro de un molde que permite su fácil manejo y estiba (…) Los lingotes de oro puro de 1000 gramos son el estándar en cuanto a este tipo de lingotes, que tienen una dimensión habitual de 115mm x 50mm x 10mm. Existen diferencias en ciertos países como en Suiza, que suele tener un peso de 500 gramos. (Wikipedia)

“La idea de que el poder está unido a la fuerza física y a la materia es la creencia de las personas sin imaginación. Para ellos, una cachiporra es más eficaz que un logaritmo, un lingote de oro es más valioso que una letra de cambio. Pero la verdad es que el imperio del hombre se multiplicó desde el momento en que comenzó a reemplazar las cachiporras por logaritmos y los lingotes de oro por letras de cambio” (ensayo Hombres y engranajes)
Ernesto Sabato (1911-2011) Escritor, ensayista, físico y pintor argentino

ORO EN BARRAS (The lavender hill mob) – 1951

lavender

Director Charles Chrichton
Guion T.E.B. Clarke
Fotografía Douglas Slocombe
Música Georges Auric
Producción Ealing/Rank Film
Nacionalidad Reino Unido
Duración 78m. B/N
Reparto Alec Guinness, Stanley Holloway, Sid James, Alfie Bass, Marjorie Fielding, John Gregson, Clive Morton, Robert Shaw, Audrey Hepburn.

«De todas las frases amargas que salen de una pluma, la más amarga es ésta: ‘Yo podía haber sido…'»

Uno de las más exquisitos, originales y divertidos mecanismos humorísticos engendrados por la factoría Ealing, cuya premisa argumental (la planificación y ejecución de un robo a cargo de una pandilla de aficionados con ansias de dar un vuelco a sus mediocres vidas) implantó en el cine europeo un prototipo de comedia con toques de acción que sería reproducido hasta la saciedad por su gran aceptación comercial. Un estupendo Alec Guinness en la piel de un pusilánime empleado de banca, decidido a abandonar su anquilosada monotonía laboral hurtando un botín en forma de lingotes de oro con la ayuda de un empresario de la artesanía especializado en la fabricación de torres Eiffel de plomo, protagonizaba un sardónico retrato social dominado por el egoísmo, la mojigatería y el fingimiento, coordinado por el eficaz Chrichton con su habitual pericia y dinamismo narrativo. Cabe subrayar la extraordinaria fotografía de Douglas Slocombe y la agradable aparición, al principio del film, de una jovencísima y por entonces desconocida actriz que iniciaba su carrera en el cine: Audrey Hepburn.

Otras películas donde aparecen LINGOTES DE ORO

Un rey para cuatro reinas – Raoul Walsh (1956)
El valle del arco iris – Francis Ford Coppola (1968)
Los violentos de Kelly – Brian G. Hutton (1970)

ENREDO (Un pez llamado Wanda)

1. Engaño o mentira con que se intenta hacer caer en la duda o el error a una persona.
2. Asunto o negocio poco lícito o ilegal.
3. Complicación o problema difícil de resolver.
4. Nudo o conjunto de sucesos que preceden al desenlace de una obra.
(Larousse Editorial)

“Es entre los cansados de demoras y enredos, entre los decididos a actuar aquí y ahora que brillará, radiante, el sol de nuestros sueños siempre que nuestra voluntad se funda en una sola”
Émile Armand (1872-1962) Escritor y activista anarquista francés

UN PEZ LLAMADO WANDA (A fish called Wanda) – 1988

wanda

Director Charles Crichton
Guion Charles Crichton y John Cleese
Fotografía Alan Hume
Música John Du Prez
Producción Prominent Features/MGM/Star
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 109m. Color
Reparto Jamie Lee Curtis, John Cleese, Kevin Kline, Michael Palin, Maria Aitken, Tom Georgeson, Patricia Hayes, Geoffrey Palmer, Mark Elwes.

«Wanda, no tienes ni idea de lo que significa ser inglés. Siempre tan correcto, siempre temiendo decir algo inapropiado, hacer algo mal»

Con el fin de consumar una demoledora bufonada de trasfondo criminal orientada a recapacitar sobre la discordancia entre el talante británico y la presunción estadounidense, John Cleese decidió solicitar la fiable colaboración del casi octogenario Charles Crichton, que, por aquel entonces, disipaba su remanente intelecto expresivo dirigiendo documentales para una compañía del cómico inglés, la Video Arts. El consorcio cómico entre el avieso clasicismo costumbrista de la Ealing y la iconoclasta desfachatez montyphytoniana se ajustó a la perfección para esculpir el cúmulo de rastreras avenencias y traiciones que trae consigo el enrevesado hurto de unas valiosas gemas en la joyería londinense de Hatton Gardens. Atropellado ritmo narrativo, ejemplar dosificación de gags (algunos tan hilarantes como el strip-tease del locuaz abogado o la persecución de la anciana) y acertada elección de intérpretes, los cuales intentaron repetir éxito ocho años después con otra remedada e innecesaria sátira de la rivalidad angloamericana, CRIATURAS FEROCES, dirigida por Robert Young y Fred Schepisi.

Otras películas determinadas por un ENREDO

Medianoche – Mitchell Leisen (1939)
Divorcio a la italiana – Pietro Germi (1961)
Uno, dos, tres – Billy Wilder (1961)