Cine negro

ARGUCIA (El abrazo de la muerte)

1. Argumento falso presentado hábilmente como si fuera verdadero
2. Truco o acción astuta para lograr algo.
(servicios.elpais.com)

«Si un hombre recurre a las argucias, a pequeños trucos y trampas, es que no está enamorado en absoluto»
Orhan Pamuk (1952-) Escritor turco

EL ABRAZO DE LA MUERTE (Criss cross) – 1949

criss

Director Robert Siodmak
Guion Daniel Fuchs
Fotografía Franz Planer
Música Miklos Rozsa
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 88m. B/N
Reparto Burt Lancaster, Yvonne De Carlo, Dan Duryea, Stephen McNally, Esy Morales, Tom Pedy, Percy Helton, Alan Napie, Richard Long.

«Cuando una mujer se nos mete en el corazón, difícilmente se la puede desterrar de él»

Aun siendo consciente que en su primera colaboración con Robert Siodmak, la mítica FORAJIDOS (1946), resultó injuriosamente anulado por la devoradora concupiscencia de su ‘partenaire’ Ava Gardner, Burt Lancaster no tuvo reparos en volver a ponerse en manos del realizador alemán para dilapidar nuevamente su porvenir e integridad cayendo en las fatídicas redes de la sensual Yvonne De Carlo, que utilizaba aquí su condición de excónyuge para inducirlo con argucia a participar en un robo junto a Dan Duryea, como casi siempre encasillado en su papel de gangster de poca monta. Casi todos los recursos propios de la serie negra, tanto temáticos (perfidia, traición, fatalidad), narrativos (voz en off, flashback) o formales (luces y sombras) se dieron cita en esta memorable adaptación de la modesta novela homónima de Don Tracy, que recreaba los bajos fondos de Los Ángeles con precisión, sencillez e intensidad dramática bajo una tenebrosa atmósfera de pesadilla, robustecida por la augusta música de Miklos Rozsa. Abundantes escenas rodadas en exteriores, entre las que sobresale el intrigante asalto al furgón blindado entre una nube de gas lacrimógeno.

Otras películas sobre ARGUCIAS

Retorno al pasado – Jacques Tourneur (1947)
Nacida para el mal – Nicholas Ray (1950)
Entre pillos anda el juego – John Landis (1983)

PANDILLA (Ángeles con caras sucias)

Grupo de personas que sienten una relación cercana, o íntima e intensa entre ellos, por lo cual suelen tener una amistad o interacción cercana con ideales o filosofía común entre los miembros. Este hecho los lleva a realizar actividades en grupo, que puede ir desde salir de fiesta en grupo hasta cometer actos violentos o delictivos. (Wikipedia)

“La raza, eso que tú llamas así, es solamente esa gran pandilla de gente mísera como yo, legañosos, pulgosos, ateridos, que han acabado aquí perseguidos por el hambre, la peste, los tumores y el frío, llegados tras ser vencidos de los demás rincones del mundo. No podían ir más lejos por el mar. Pues eso es nuestra nación y esos son nuestros compatriotas» (novela Voyage au bout de la nuit)
Louis-Ferdinand Céline (1894-1961) Escritor y médico francés

ÁNGELES CON CARAS SUCIAS (Angels with dirty faces) – 1938

faces

Director Michael Curtiz
Guion John Wexley y Warren Duff
Fotografía Sol Polito
Música Max Steiner
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 97m. B/N
Reparto James Cagney, Pat O’Brien, Humphrey Bogart, Ann Sheridan, George Bancroft, Billy Halop, Bobby Jordan, Leo Gorcey, Huntz Hall.

«¿De qué me sirve enseñarles que la honradez es el mejor camino, si por todas partes ven que la falta de honradez da más beneficios?»

Competente melodrama criminal con claras pretensiones moralizantes, basado en un relato criminal de Rowland Brown, que constituye uno de los más distinguidos exponentes de aquel característico cine negro producido por la Warner Bros. durante los años treinta, marcado por un insistente propósito de denuncia social. Narraba la historia de un afable sacerdote de Brooklyn y un peligroso gángster, incondicionales amigos de la infancia, cuyos antagónicos caminos convergerán para enderezar las vidas de una pandilla de golfillos, los cuales no eran otros que los Dead End Kinds, presentados en sociedad el año anterior por William Wyler en su notable CALLE SIN SALIDA. Realizada con la proverbial solidez de su director, no sólo en lo referente a su destreza narrativa sino también en lo que concierne a su proverbial asimilación de los rasgos expresionistas, gozaba, además, de un soberbio trabajo del dúo protagonista, escoltado por el entonces prometedor Humphrey Bogart. Los tres actores coincidirían un año después para interpretar a las órdenes de Raoul Walsh otro clásico irrefutable del género: LOS VIOLENTOS AÑOS VEINTE.

Otras películas sobre PANDILLAS

En cualquier lugar de Europa – Géza von Radványi (1947)
Los amos de la noche (The warriors) – Walter Hill (1979)
Ciudad de Dios – F.Meirelles y K.Lund (2002)