Día: diciembre 4, 2017

HOMÚNCULO (Muñecos infernales)

Diminutivo del doble de un humano y se usa frecuentemente para ilustrar el misterio de un proceso importante en alquimia. En el sentido hermético es un actor primordial incognoscible, puede ser visto como una entidad o agente. (Wikipedia)
Diminuto ser creado artificialmente en un laboratorio. La creación de estos seres se produce a través de un ritual en el que se necesita material genético del creador, normalmente sangre y algún trozo de piel, que se mezclan con una poción especial a base de arcilla, cenizas, raíces de mandrágora y agua de manantial. El resultado es un clon idéntico en forma al creador, pero de unos 8 centímetros de altura. (seresmitologicos.net)

“No es mediocre el planeta en que he nacido. No soy el desvalido ni, peor, el homúnculo soberbio, sólo exquisito nervio, que remontando a una ilusoria altura, fracasa en la magnífica aventura”
Jorge Guillén (1893-1984) Poeta y crítico literario español

MUÑECOS INFERNALES (The devil-doll) – 1936

Director Tod Browning
Guión Garrett Ford, Guy Endore y Erich Von Stroheim
Fotografía Leonard Smith
Música Franz Waxman
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 79m. B/N
Reparto Lionel Barrymore, Maureen O’Sullivan, Frank Lawton, Robert Greig, Arthur Hohl, Henry B. Walthall, Rafaella Ottiano, Lucy Beamont.

“Hace millones de años las criaturas que vagaban por este mundo eran gigantescas. A medida que se multiplicaban, la tierra ya no podía producir suficiente alimento. Piense en ello, Lavond: cada ser viviente reducido a una sexta de su tamaño. Una sexta parte de su necesidad física”

La última gran aportación al género fantástico de Tod Browning fue esta adaptación libre de la novela Burn, witch, burn de Abraham Merritt, que, aún hoy en día, sigue impresionando por su inquietante belleza o su aliento de rabiosa poesía y romanticismo. El argumento de esta arcana e iconoclasta joya de lo macabro, aderezada con no pocos ingredientes folletinescos, giraba en torno al tétrico plan de venganza que urdía un fugitivo tras estar injustamente encarcelado en la Isla del Diablo, consistente en sacar partido a una monstruosa fórmula de magia negra que permitía reducir el tamaño de los seres humanos hasta convertirlos en diminutos muñecos, dispuestos a acatar sus malévolas instrucciones. Beneficiada por unos trucajes asombrosos y por la versatilidad interpretativa de Lionel Barrymore (inmejorable en su caracterización de una anciana aparentemente inofensiva), se amparaba en una atmósfera sofocante pero no exenta de humor para satirizar sobre las apariencias y la antítesis de sentimientos, que, en infinidad de ocasiones, acaba manifestándose en el subconsciente humano.

Otras películas donde aparecen HOMÚNCULOS

La novia de Frankenstein – James Whale (1935)
Dr. Cyclops – Ernest B. Schoedsack (1940)
El viaje fantástico de Simbad – Gordon Hessler (1974)