Día: diciembre 28, 2017

VOLCÁN (Stromboli)

Estructura geológica por la que emerge el magma que se disocia en lava y gases provenientes del interior de la Tierra. El ascenso de magma ocurre en episodios de actividad violenta denominados erupciones, que pueden variar en intensidad, duración y frecuencia, desde suaves corrientes de lava hasta explosiones extremadamente destructivas. En ocasiones, los volcanes adquieren una forma cónica por la acumulación de material de erupciones anteriores. En la cumbre se encuentra su cráter o caldera. (Wikipedia)

“¡Amo la revolución como amo al volcán que irrumpe! ¡Al volcán porque es volcán; a la revolución porque es revolución! Pero las piedras que quedan arriba o abajo, después del cataclismo, ¿Qué me importan a mí?”
Mariano Azuela (1873-1952) Médico, escritor y crítico literario mexicano

STROMBOLI (Stromboli, terra di Dio) – 1950

Director Roberto Rossellini
Guión Roberto Rossellini, Sergio Amidei y Gian Paolo Callegari
Fotografía Otello Martelli
Música Renzo Rossellini
Producción Berit Films/RKO
Nacionalidad Italia/ Estados Unidos
Duración 107m. B/N
Reparto Ingrid Bergman, Mario Vitale, Renzo Cesana, Mario Sponzo, Roberto Onorati, Gaetano Famularo.

“No me vas a mantener aquí, ¿verdad? No sirve de nada mirarme de esa manera. No te hará ningún bien. ¡Nada puede mantenerme aquí!”

Tras asimilar con impactante entusiasmo el visionado de las fundamentales ROMA, CIUDAD ABIERTA (1945) y PAISÀ (1946), Ingrid Bergman (esposa aún del Dr. Peter Lindstrom) quedó tan cautivada por la figura del principal impulsor del movimiento neorrealista que no pudo reprimir la tentación de escribir una carta para confesarle su admiración y, de paso, ofrecerse como actriz para una de sus siguientes películas. Así fue como se fraguó un polémico vínculo sentimental asociado a una fructífera relación artística, cuyo pistoletazo de salida llegaba con este hermoso melodrama rural acerca de la hostil y desapacible aclimatación a la isla eólica del título de una refugiada lituana, casada con un pescador autóctono para poder huir de un campo de concentración. Profunda reflexión sobre la soledad, combina prodigiosas escenas documentales (la pesca del atún) con inolvidables secuencias dramáticas (la ascensión al volcán), beneficiadas por la insuperable presencia de su protagonista. Coincidiendo con el displicente estreno del film, nacería el primer hijo de la pareja, provocando un escándalo de inusitadas proporciones que llegó incluso a ser condenado en el Senado estadounidense como un “maligno ataque a la institución del matrimonio”.

Otras películas donde cobra protagonismo la presencia de un VOLCÁN

Viaje al centro de la tierra – Henry Levin (1959)
El diablo a las cuatro – Mervyn Leroy (1961)
Un pueblo llamado Dante’s Peak – Roger Donaldson (1996)