Woody Harrelson

VALLA (Tres anuncios en las afueras)

Cartelera situada en calles, carreteras, etc., con fines publicitarios. (RAE)
Una valla publicitaria es una estructura de publicidad exterior consistente en un soporte plano sobre el que se fijan anuncios publicitarios. Las vallas se han convertido en parte habitual del paisaje urbano e interurbano presentando anuncios o mensajes publicitarios. La cantidad, ubicación y colocación de las vallas (retranqueos, separación, agrupación de vallas, etc.) en cada localidad está determinada por el propio Ayuntamiento. En ocasiones, también existen normativas estatales sobre su colocación en determinados entornos. (Wikipedia)

“Todavía no se han levantado las vallas que le digan al talento: ‘De aquí no pasarás’”
Ludwig van Beethoven (1770-1827) Compositor, director de orquesta, pianista y profesor de piano alemán

TRES ANUNCIOS EN LAS AFUERAS (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri) – 2017

three

Director Martin McDonagh
Guion Martin McDonagh
Fotografía Ben Davis
Música Carter Burwell
Producción Blueprint Pictures/Film4/Fox Searchlight
Nacionalidad Reino Unido/ Estados Unidos
Duración 112m. Color
Reparto Frances McDormand, Woody Harrelson, Sam Rockwell, John Hawkes, Peter Dinklage, Caleb Landry Jones, Lucas Hedges.

“Lo que necesitas para ser un detective es amor. Porque a través del amor llega la calma y con la calma viene el pensamiento (…) Ni siquiera necesitas un arma. Y definitivamente no necesitas odio. El odio nunca resolvió nada, pero la calma sí. Y el pensamiento, también. Inténtalo. Pruébalo solo para variar”

Dilatando la orientación de heterogeneidad tonal e inexactitud genérica acuñada en sus tres primeras realizaciones, entre ellas el oscarizado cortometraje SIX SHOOTER (2004), Martin McDonagh evidenció una suerte de madurez creativa al escenifcar esta comedia dramática de trasfondo criminal acerca de la particular cruzada que una mujer madura divorciada de clase trabajadora emprende contra el negligente departamento policial de su localidad, en su opinión, responsable de que el asesinato con violación de su hija adolescente continúe todavía impune. A través de una esmerada estética de western moderno y un impecable guion colmado de giros, requiebros y diálogos de una negra socarronería, la película hurga en el perfil psicológico de una galería de personajes sumidos en la frustración, pesadumbre e ignorancia para sacudir las miserias de la Norteamérica profunda y, al mismo tiempo, subrayar la inaudita complejidad de las relaciones humanas. Una obra audaz, fulgurante, de una sensibilidad casi abstracta, enriquecida por un terceto interpretativo (McDormand, Harrelson, Rockwell) sencillamente magistral.

Otras películas que contienen la decisiva aparición de una VALLA PUBLICITARIA

Paris, Texas – Wim Wenders (1984)
Jamón, Jamón – Bigas Luna (1992)
Interestatal 60 – Bob Gale (2002)

SOBREVALORACIÓN (No es país para viejos)

Circunstancia en la cual un activo cotiza por encima de su valor intrínseco, esto es, el valor real y objetivo. (economipedia.com)

“Siempre he sospechado que la amistad está sobrevalorada. Como los estudios universitarios, la muerte y las pollas largas. Los seres humanos elevamos ciertos tópicos a las alturas para esquivar la poca importancia de nuestras vidas. De ahí que la amistad aparezca representada como pactos de sangre, lealtades eternas e incluso mitificada como una variante del amor más profunda que el vulgar afecto de las parejas. No debe ser tan sólido el vínculo cuando la lista de amigos perdidos es siempre mayor que la de amigos conservados” (novela Cuatro amigos)
David Trueba (1969-) Escritor, periodista, director de cine, guionista y actor español

NO ES PAÍS PARA VIEJOS (No country for old men) – 2007

Director Joel Coen y Ethan Coen
Guión Ethan Coen y Joel Coen
Fotografía Roger Deakins
Música Carter Burwell
Producción Miramax Films/Paramount Vantage/Scott Rudin Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 122m. Color
Reparto Josh Brolin, Tommy Lee Jones, Javier Bardem, Kelly Macdonald, Woody Harrelson, Stephen Root, Garret Dillahunt.

“Un hombre tiene que poner su alma en juego. Debería decir: ‘Está bien, voy a ser parte de este mundo'”

La escasa entidad y trascendencia de sus dos anteriores películas hizo que este esperado supuesto retorno de los Coen a los orígenes temáticos que en su momento los encumbraron fuese recibido por la crítica con desmesurada ponderación, si nos atenemos al decaimiento de una tensión narrativa en principio bien planteada, la prescindible acumulación de lances absurdos o resoluciones tediosas y un final abierto tan abrupto como decepcionante. Basada en la homónima novela de corte existencialista de Cormac McCarthy, exploraba los confines entre la decencia y la inmoralidad, el pundonor y la vileza más espeluznante, a partir de la descarnada persecución a través del desierto tejano de un botín de dos millones de dólares, derivado de una fallida transacción de heroína. Una road-movie con aroma de western crepuscular, matizada con ramalazos del característico humor negro coeniano, que acierta en lo concerniente a la creación de una atmósfera enrarecida, displicente y agorera o en el retorno a una violencia de rugosa y primitiva visceralidad, personificada en el estremecedor comportamiento psicopático de un imperturbable sicario de ridícula melena, interpretado con convicción por Javier Bardem.

Otras películas, que, en mi opinión, se han beneficiado de una extremada SOBREVALORACIÓN crítica

Al final de la escapada – Jean-Luc Godard (1960)
Easy rider (Buscando mi destino) – Dennis Hopper (1969)
El club de la lucha – David Fincher (1999)