Leonardo Favio

DESVÁN (La mano en la trampa)

Parte más alta de una casa, inmediata al tejado, que generalmente tiene el techo inclinado. Se utiliza para guardar cosas viejas o que no se usan habitualmente. (google.com)

“La escalera que sube a un desván siempre sube y nunca baja, igual que siempre baja y nunca sube la de un sótano”
Gaston Bachelard (1884-1962) Filósofo francés

LA MANO EN LA TRAMPA (La mano en la trampa) – 1961

mano

Director Leopoldo Torre Nilsson
Guión Leopoldo Torre Nilsson, Beatriz Guido, Ricardo Luna y Ricardo Muñoz Suay
Fotografía Juan Julio Baena y Alberto Etchebehere
Música Cristóbal Halffter y Atilio Stampone
Producción Producciones Angel/UNINCI
Nacionalidad Argentina/ España
Duración 90m. B/N
Reparto Elsa Daniel, Francisco Rabal, Leonardo Favio, Maria Rosa Gallo, Berta Ortegosa, Hilda Suárez, Enrique Vilches, María Puchol.

“Éramos la pareja más hermosa del pueblo. Y por ser la más hermosa, la más envidiable, la más expuesta, la más mirada”

Uno de los largometrajes más característicos y significativos del eminente realizador porteño, fundamentado como era habitual en una novela de su esposa Beatriz Guido, en el que se proponía una mórbida y opresiva intriga de corte melodramático en torno al enardecido afán de una muchacha por indagar en el origen del misterio familiar por el cual un velado familiar vive durante veinte años encerrado a expensas de su madre y su tía, concretamente en el desván de la residencia donde éstas habitan y ejercen como infatigables costureras. Engrosando su particular retrato sobre las debilidades y extravagancias de la degradada burguesía bonaerense, Leopoldo Torre Nilsson encauzaba la presumible concepción realista y psicológica del relato hacia la consecución de una puesta en escena enrarecida, de un onirismo casi espectral, marcada por un sentido de la estética tan sugestivo como desatadamente enfático, donde poder escarbar en carencias del costumbrismo provinciano tan contumaces como la mojigatería, el culto a las falsas apariencias o el burdo pavor a la deshonra popular.

Otras películas donde el DESVÁN sirve para ocultar un secreto

Luz que agoniza – George Cukor (1944)
Romeo, Julieta y las tinieblas – Jirí Weiss (1960)
Al final de la escalera – Peter Medak (1980)

GALLO (El romance del Aniceto y la Francisca)

Ave galliforme de cresta roja y alta, pico corto, grueso y arqueado, y unas formaciones carnosas rojas colgantes bajo el pico. Tiene abundante y vistoso plumaje y un espolón en cada tarso. (2005 Espasa-Calpe)
Una pelea de gallos o riña de gallos es un combate que se lleva a cabo entre dos gallos de un mismo género o raza de aves denominada “aves finas de combate”, propiciados por el ser humano para su disfrute. Las peleas más antiguas de las que tenemos noticia ocurrían en Asia. En China ya se celebraban hace 2500 años y es posible que mil años antes se hicieran en la India. En la Antigua Roma eran usadas para adquirir valentía. Posteriormente, esta práctica fue llevada a América por los conquistadores españoles. (Wikipedia)

“Los gallos o las gallinas forman parte de muchas visiones que tengo, a veces compulsivas. Es inexplicable, pero el gallo y la gallina son para mi seres de pesadilla”
Luis Buñuel (1900-1983) Director de cine español

EL ROMANCE DEL ANICETO Y LA FRANCISCA (Este es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más…) – 1966

Director Leonardo Favio
Guión Leonardo Favio y Carlos Flores
Fotografía Leonardo Favio
Música Antonio Vivaldi y los Wawancó
Producción Chenault Productions
Nacionalidad Argentina
Duración 75m. B/N
Reparto Elsa Daniel, Federico Luppi, María Vaner, Edgardo Suárez, Ernesto Cutrera, Cacho Mendoza, Joly Bergali, Lorenzo De Luca.

“Podría contarle muchas cosas de los gallos, sobre todo de éste que es guapo y peleador como ninguno. Claro, todo es cuestión de ideologías…”

Esta es la historia de la confirmación de un artista de prolífica y controvertida excepcionalidad (revelada ya el año anterior con su magistral ópera prima CRÓNICA DE UN NIÑO SOLO), de cómo perpetuó su nombre en los anales de la cinematografía argentina al adaptar libremente el cuento de su hermano Jorge Zuhair Jury El cenizo, consiguió resarcirse de la mediocridad de su pasado provinciano ubicando en su Luján de Cuyo natal (con precarios medios) el sempiterno dilema entre la estabilidad afectiva y el desenfreno carnal que condena a un gallero de retraída tendencia autodestructiva, y, cómo cuarenta y dos años después, imbuido por una inquietud creativa innata y convaleciente, reactualizó esta desgarradora fábula de amor, pasión y celos invirtiendo su lacónico e impetuoso naturalismo costumbrista por una escenografía danzante de subyugante luminiscencia, reduciendo su dilatado título por un sucinto ANICETO y permutando el ingente calado dramático del elenco original (entre ellos el debutante Federico Luppi) por un terceto protagonista sin antecedentes actorales.

Otras películas sobre GALLOS

El bruto – Luis Buñuel (1953)
El gallo de oro – Roberto Gavaldón (1964)
Amores perros – Alejandro González Iñárritu (2000)