Akira Kurosawa

EXISTENCIALISMO (Barbarroja)

Corriente filosófica que persigue el conocimiento de la realidad a través de la experiencia inmediata de la propia existencia (…) este movimiento de la filosofía destaca al ser humano individual como creador del significado de su vida. La temporalidad del sujeto, su existencia concreta en el mundo, es aquello que constituye al ser y no una supuesta esencia más abstracta (…) En otras palabras, el ser humano existe desde que es capaz de generar cualquier tipo de pensamiento. El pensamiento hace que la persona sea libre: sin libertad, no hay existencia. Esta misma libertad convierte al individuo en un ser responsable de sus actos. (definicion.de)

“El existencialismo no es una forma de ateísmo… Más bien dice que, aunque dios existiera, nada cambiaría.”
Jean-Paul Sartre (1905-1980) Filósofo, escritor, novelista, dramaturgo, activista político, biógrafo y crítico literario francés

BARBARROJA (Akahige) – 1965

Director Akira Kurosawa
Guion Akira Kurosawa, Ryzo Kikushima, Hideo Oguni y Masato Ide
Fotografía Asakazu Nakai y Takao Saito
Música Masaru Sato
Producción Toho/Kurosawa Production
Nacionalidad Japón
Duración 183m. B/N
Reparto Toshiro Mifune, Yuzo Kayama, Yoshio Tsuchiya, Tsutomu Yamazaki, Reiko Dan, Miyuki Kuwano, Kyoko Kagawa, Akemi Negishi.

«Sólo podemos luchar contra la pobreza y la ignorancia. Y ocultar lo que no sabemos. Dicen que la pobreza es un problema político. Pero, ¿acaso la política se ha preocupado alguna vez por los pobres? ¿Se ha aprobado alguna ley para librarnos de la pobreza y de la ignorancia?»

Apasionante trasvase cinematográfico de una recopilación de relatos cortos de Shûgorô Yamamoto, titulada Akahige shinryotan, que constituye uno de los largometrajes más apreciables y trascendentales dentro de la obra del más occidental de los cineastas japoneses. Ambientada en una clínica campestre de principios del siglo XIX, esgrimía el antagonismo afectivo y profesional entre un joven médico recién licenciado y el huraño e insensibilizado doctor Barbarroja, así como las distintas fases por las que atraviesa su relación laboral y personal, para efectuar un virtuoso, profundo y conmovedor tratado existencialista que incidía en la problemática de la injusticia social y por el que discurrían con humanitaria sencillez y venerable voluntad aleccionadora un sinfín de virtudes y atributos mundanos como la tenacidad, la condescendencia o la abnegación. Un arduo rodaje de casi dos años, colmado de inconvenientes técnicos y serias discrepancias personales, acabó propiciando una película tan deficitaria como traumática, que alejó a su venerable autor de las cámaras durante cinco años y, además, puso fin a su fructífera cooperación artística con Toshiro Mifune.

Otras películas que emergen como un tratado de EXISTENCIALISMO

Fuego fatuo – Louis Malle (1963)
La mujer en la arena – Hiroshi Teshigahara (1964)
La delgada línea roja – Terrence Malick (1998)

DILEMA (El infierno del odio)

Problema que puede resolverse a través de dos soluciones pero que ninguna de las dos resulta completamente aceptable o, por el contrario, que las dos son igualmente aceptables. En otras palabras, al elegir una de las opciones, la persona no queda del todo conforme. Lo que hace un dilema es poner a un individuo en una situación de duda, debatiéndose entre dos alternativas. El dilema puede generarse por diversas cuestiones: profesionales, morales, etc. (Wikipedia)

“Es falso decir que lo que nos determina son las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter”
George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés

EL INFIERNO DEL ODIO (Tengoku to jigoku) – 1963

infierno

Director Akira Kurosawa
Guion Akira Kurosawa, Eijiro Hisaita, Ryuzo Kikushima e Hideo Oguni
Fotografía Asakazu Nakai y Takao Saito
Música Masaru Sato
Producción Kurosawa Films/Toho
Nacionalidad Japón
Duración 143m. B/N
Reparto Toshiro Mifune, Kyoko Kagawa, Susumu Fujita, Takeshi Kato, Isao Kimura, Kenjiro Ishiyama, Tatsuya Mihashi, Koji Mitsui.

«¡Yo no tengo miedo a la muerte ni al infierno! ¡Mi vida ha sido un infierno desde que nací! ¡Si me dijesen que iba a ir al cielo, entonces sí que temblaría de verdad!»

La conocida afición de Kurosawa por la cultura occidental le llevó, en esta ocasión, a trasponer a la concentrada y clasista sociedad nipona un relato encuadrado dentro del género negro estadounidense, concretamente la novela King’s ramson que Evan Hunter escribió bajo el seudónimo de Ed McBain. Esta ejemplar adaptación, injustamente desatendida en la genial filmografía de su autor, permitía contraponer la opulencia e insensibilidad del mundo capitalista a la lamentable indigencia de los suburbios urbanos a partir de una densa, enérgica y amarga intriga policíaca, segmentada en dos partes claramente diferenciadas: una primera donde se planteaba la encrucijada moral y financiera que se le presenta a un alto ejecutivo de la industria del calzado ante el inoportuno secuestro del hijo de su sirviente, así como el rescate del mismo; y la otra donde se describía con minuciosidad y modélica verosimilitud la investigación de la policía de Yokohama para detener al infractor, resaltando la dureza y el contundente matiz denunciador con el que se retrataba el submundo de la drogadicción.

Otras películas donde se plantea un evidente DILEMA moral

Cruce de destinos – George Cukor (1956)
El dilema – Michael Mann (1999)
Los falsificadores – Stefan Ruzowitzky (2007)

SOSIAS (Kagemusha: la sombra del guerrero)

Persona que tiene mucho parecido o similitud con otra, hasta tal punto que pueden llegar a confundirse. La palabra proviene de la obra Anfitrión (Amphitruo) de Plauto, en la que Mercurio se hace pasar por Sosias, el criado del general Anfitrión, para ayudar a Júpiter a seducir a Alcmena, esposa del mismo general. (Wikipedia)

«Hay criaturas y perros y gorriones que van garúa arriba ensimismados. Y un sosias de Dios que pone cielos sobre nuestra mejor abolladura. Y tampoco el espejo sabe nada de por qué lo contemplo sin rencor y aburrido» (poema Los espejos, las sombras)
Vicente Huidrobo (1893-1948) Poeta chileno

KAGEMUSHA: LA SOMBRA DEL GUERRERO (Kagemusha) – 1980

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Director Akira Kurosawa
Guion Akira Kurosawa y Masato Ide
Fotografía Takao Saito y Masaharu Ueda
Música Shinichiro Ikebe
Producción Kurosawa Production Co./Toho Company/Twentieth Century Fox Film Corporation
Nacionalidad Japón/ Estados Unidos
Duración 180m. Color
Reparto Tatsuya Nakadai, Tsutomu Yamazaki, Kenichi Hagiwara, Daisuke Ryu, Masayuki Yui, Toshihiko Shimizu.

«La sombra de un hombre jamás puede ponerse de pie y caminar por sí sola»

Tras otros cinco años de dolorosa inactividad, y gracias al patrocinio de Francis Ford Coppola y George Lucas, Kurosawa volvió a ponerse tras la cámara para rodar este majestuoso melodrama bélico de ecos shakespearianos, ambientado en las postrimerías del período Sengoku (final del siglo XVI) y centrado en las luchas feudales por adueñarse de la ciudad de Kioto. La historia de un malhechor de poca monta cuya condena es conmutada a cambio de reemplazar con fines políticos la personalidad del fallecido ‘shogun’ del clan Takeda, con el que guarda un sorprendente parecido físico, servía al veterano cineasta nipón para desarrollar una profunda y melancólica reflexión sobre la impostura y, de paso, cuestionar sin apenas compasión ni efervescencia la decadente potestad del honor samurai. Una impecable reconstrucción ambiental y un resplandeciente tratamiento cromático enfatizaron esta suntuosa superproducción, magistralmente decorada por Yoshiro Muraki y protagonizada con apabullante brillantez por Tatsuya Nakadai en su doble papel de poderoso caudillo y su particular sosias.

Otras películas con SOSIAS

El prisionero de Zenda – John Cromwell (1937)
Más allá del olvido – Hugo del Carril (1956)
Vértigo (De entre los muertos) – Alfred Hitchcock (1958)

FLECHA (Trono de sangre)

Proyectil que se dispara con un arco. Está compuesta por una punta (de tiro sobre diana o caza), un astil y un emplumado que normalmente es de tres plumas. Las puntas pueden tener diversas formas. Las puntas de tiro sobre diana no rebasan el diámetro del astil de la flecha, mientras que las puntas de caza sí lo hacen y tienen formas varias, desde la conocida forma triangular hasta las que son cilíndricas, usadas en la caza menor. Los materiales del astil pueden ser fibra de vidrio, madera, aluminio, carbono o aluminio-carbono. (Wikipedia)

“La suerte es una flecha lanzada que hace blanco en quien menos lo espera.”
Konrad Adenauer (1876-1967) Político alemán

TRONO DE SANGRE (Kumonosu jo) – 1957

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Director Akira Kurosawa
Guion Akira Kurosawa, Hideo Oguni, Shinobu Hashimoto y Ryuzo Kikushima
Fotografía Asanazu Nakai
Música Masaru Sato
Producción Toho
Nacionalidad Japón
Duración 105m. B/N
Reparto Toshiro Mifune, Isuzu Yamada, Takamaru Sasaki, Minoru Chiaki, Akira Kubo, Takashi Shimura, Hiroshi Tachikawa, Chieko Naniwa.

«Si vas a hacer una montaña de cadáveres, al menos hazla de manera que llegues hasta el cielo.”

Uno de los títulos más fundamentales e imperecederos de la cinematografía japonesa, donde Kurosawa materializaría su efusiva y devota concordancia con la literatura shakespeariana trasponiendo el inmortal Macbeth al colérico Japón feudal del siglo XVI. A través de un rabioso dinamismo descriptivo y ese halo esotérico/espectral que desprendía la impactante belleza plástica de sus imágenes, el maestro nipón fortalecía una solemne maniobra estilística que sintetizaba la fastuosa retórica de la narración, incluso trastocaba ciertos pasajes. Este paradigmático tratado sobre la ambición humana y la profanadora perversión del poder enriquecía el realismo propio de los ‘jidai-gekis’ (filmes históricos) con esa acepción psicológica a la tragedia tan afín a la cultura nipona y un tratamiento de la violencia tan caliginoso como soterrado, que sucumbía a la impiedad del relato con un tramo final de flemática e impactante vehemencia dramática. Mención especial merece la excitada, vanidosa y desgarradora interpretación del actor fetiche del cineasta: el gran Toshiro Mifune.

Otras películas que contienen una lluvia de FLECHAS

Hero – Zhang Yimou (2002)
Robin Hood – Ridley Scott (2010)
Guerra de flechas – Kim Han-Min (2011)

ONOMATOPEYA (Dodes’ka-den)

Imitación lingüística o representación de un sonido natural o de otro fenómeno acústico no discursivo (…) El idioma japonés es posiblemente la lengua más rica en onomatopeyas, ya que éstas se encuentran incorporadas en el habla cotidiana y son utilizadas tanto para describir sonidos como figuras o para enriquecer acciones (…) Las onomatopeyas son comúnmente utilizadas en historietas como efectos de sonido. (Wikipedia)

«No hay salvación. Nos dirigimos irremediablemente hacia la Edad de la Onomatopeya»
Juan Bonilla (1966-) Escritor español

DODES’KA-DEN (Dodes ‘Ka-Den) – 1970

dodes

Director Akira Kurosawa
Guion Akira Kurosawa, Hideo Oguni y Shinobu Hashimoto
Fotografía Takao Saito y Yasumichi Fukuzawa
Música Tôru Takemitsu
Producción Yonko no kai/Toho
Nacionalidad Japón
Duración 132m. Color
Reparto Yoshikata Zushi, Akemi Negishi, Shinsuke Minami, Juzaboro Ban, Michio Hino, Kin Sugai, Toshiyuki Tonomura, Yuko Kusunoki.

«La gente dice lo que quiere. No puedes evitar que digan todo tipo de cosas. ¿Correcto? Nadie puede realmente saber de quién es el hijo de quién. Si crees que alguien es tu padre, entonces tú eres su hijo»

Acuciado por la decadente mediocridad alimenticia que estancaba la industria cinematográfica nipona, Kurosawa optó por independizarse, como tantos otros cineastas del momento, y fundó junto a otros tres notorios realizadores (Kon Ichikawa, Masaki Kobayashi y Keisuke Kinoshita) la ‘Sociedad de los cuatro caballeros’ (Yonko no kai), con la cual poder producir sus personales creaciones, que, en su caso, no veían la luz desde hacía cinco años con BARBARROJA. El primer fruto nacido de dicha asociación fue este retrato coral del amargo día a día en un misérrimo suburbio de Tokio, basado en la novela Kisetku no nai machi (Ciudad sin estaciones) de Shugoro Yamamoto, donde se captaban las carencias económicas, afectivas e, incluso, mentales de sus marginales residentes (el título hace referencia a la onomatopeya del tranvía imaginario que conduce uno de ellos) a través de una extraña armonización entre el patetismo de su trama y la belleza de sus imágenes. El tremendo fracaso del film arrastraría a su autor hacia un preocupante estado de depresión que le llevó incluso hasta las puertas del suicidio.

Otras películas tituladas con ONOMATOPEYAS

Chitty Chitty Bang Bang – Ken Hughes (1968)
Pim, pam, pum… ¡Fuego! – Pedro Olea (1975)
Crash – David Cronenberg (1996)