Día: febrero 24, 2016

ESTUPIDEZ (Rompiendo las olas)

Estado mental de las personas torpes, faltas de inteligencia, sin lógica en su decir y en su accionar. El término constituye un adjetivo que se utiliza en forma subjetiva para calificar despectivamente a una persona que puede tener una deficiencia mental, o bien cometer un error comportándose con torpeza. La estupidez tiene la peculiaridad de ser un proceso normal pero disfuncional del aprendizaje, que ocurre en base a conductas excesivas o mal adaptadas. (quesignificado.com)

“El problema de la humanidad es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas”
Bertrand Russell (1872-1970) Matemático y filósofo británico

ROMPIENDO LAS OLAS (Breaking the waves) – 1996

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Director Lars Von Trier
Guion Lars Von Trier y Peter Asmussen
Fotografía Robby Müller
Música Joachim Holbeck
Producción Argus Film/La Sept Cinema/Trust Film Svenska/Liberator Prod./Northern/October Films/Zentropa
Nacionalidad Dinamarca/ Suecia/ Holanda/ Francia/ Noruega
Duración 159m. Color
Reparto Emily Watson, Stellan Skarsgard, Katrin Cartlidge, Jean-Marc Barr, Mikkel Gaup, Adrian Rawlins, Jonathan Hackett, Udo Kier.

“Dios permite que todos hagamos una cosa bien. Yo siempre he sido estúpida, pero esto se me da bien. Dios da una habilidad a cada uno”

Renunciando a las experimentaciones estilísticas exhibidas en sus primeros largometrajes, Von Trier optó por perpetrar este solemne y perturbador melodrama espiritual como preludio del entonces embrionario Dogma 95 e inicio de la trilogía Corazón Dorado, rematada con LOS IDIOTAS (1998) y BAILAR EN LA OSCURIDAD (2000), sobre distintos procesos de sacrificio afectivo con protagonismo femenil. La sobrecogedora historia de amor, dependencia patológica y abnegación ilimitada que brota a principios de los años setenta en una ascética comunidad costera escocesa entre una joven de candorosa inestabilidad mental y un obrero empleado en una plataforma petrolífera devenía una lúcida y exhaustiva parábola sobre la bondad extrema e irracional, que evolucionaba de un súbito, estratégico y desestabilizador planteamiento fotografiado cámara en mano a una exhibición de pasiones y sentimientos, rebosante de connotaciones religiosas y sobrenaturales, hasta culminar en un antológico epílogo de raíces dreyerianas. Cabe resaltar el prometedor y asombroso debut intepretativo de Emily Watson, así como una original estructura en capítulos separados por relajadoras postales melódicas.

Otras películas con protagonistas afectados de cierta ESTUPIDEZ

La Strada – Federico Fellini (1954)
El profesor chiflado – Jerry Lewis (1963)
El guateque – Blake Edwards (1968)