Alfred Hitchcock

VASO (Sospecha)

1. Pieza cóncava de mayor o menor tamaño, capaz de contener algo.
2. Recipiente de vidrio, metal u otra materia, por lo común de forma cilíndrica, que sirve para beber.
3. Cantidad de líquido que cabe en un vaso.
(RAE)

“Un vaso medio vacío de vino es también un vaso medio lleno, pero una mentira a medias, de ningún modo es una media verdad.”
Jean Cocteau (1889-1963) Poeta, novelista, dramaturgo, pintor, diseñador, crítico y cineasta francés

SOSPECHA (Suspicion) – 1941

sospecha

Director Alfred Hitchcock
Guion Samson Raphaelson, Joan Harrison y Alma Reville
Fotografía Harry Stradling
Música Franz Waxman
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. B/N
Reparto Cary Grant, Joan Fontaine, Cedric Hardwicke, Dame May Whitty, Nigel Bruce, Isabel Jeans, Heather Angel, Auriol Lee, Leo G. Carroll.

«¿Te han besado alguna vez en un coche? (…) ¿Te gustaría? (…) Eres la primera mujer que dice sí cuando quiere decir sí.»

El obsesivo recelo que fomenta una gentil e insegura heredera británica sobre el presunto designio homicida de su esposo, otrora compulsivo vividor y anhelado solterón de la comarca, actuaba como dispositivo argumental para ensamblar este lúcido recital de glamour, romanticismo y suspense, basado en la novela Before the fact de Francis Illes, alias de Anthony Berkeley. En su cuarto largometraje estadounidense, Hitchcock volvió a escudarse en el encubrimiento de un simple pero básico detalle para garantizar e intensificar una intriga cautivadora y angustiosa (paradigmático ejemplo de lo que él acuñó como McGuffin), que, a la postre, acabaría siendo parcialmente abortada por el convencional y forzado desenlace impuesto por la productora. Aun así, la película emerge como como un ejemplo más del talento expositivo de su autor y cuenta con la particularidad de ofrecer, además de las contenidas e inspiradas interpretaciones de sus protagonistas, momentos tan incuestionablemente geniales como el vertiginoso trayecto en coche bordeando el acantilado o la antológica secuencia del luminoso vaso de leche

Otras películas que contienen memorables escenas con VASO

La diligencia – John Ford (1939)
Adiós, amigo – Jean Herman (1968)
Parque Jurásico – Steven Spielberg (1993)

SACRISTÁN (Yo confieso)

Persona (laica o religiosa) que asiste al sacerdote en las labores de cuidado y limpieza de la iglesia, la sacristía y de los objetos sagrados que contienen. Es además el encargado de preparar todo lo necesario para la celebración de la misa. (Wikipedia)

«La beata que no ha tenido amores con sacristán no sabe lo que es canela, anís, chocolate con flan.» (canción El sacristán)
Violeta Parra (1967-) Cantautora, pintora, escultora, bordadora y ceramista chilena

YO CONFIESO (I confess) – 1953

confess

Director Alfred Hitchcock
Guion George Tabori y William Archibald
Fotografía Robert Burks
Música Dimitri Tiomkin
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 93m. B/N
Reparto Montgomery Clift, Anne Baxter, Karl Malden, Brian Aherne, O.E. Hasse, Roger Dann, Dolly Haas, Charles André, Judson Pratt.

«No se piensa en las otras personas. Sólo se piensa en uno mismo… y en quien amamos.»

Una modesta pieza teatral de Paul Anthelme titulada Nous deux consciences inspiró este fascinante ejercicio de suspense, incluido habitualmente entre las obras menos reconocidas de su realizador, quien, por cierto, nunca se sintió demasiado satisfecho con ella, entre otras razones, por carecer del sentido de la ironía con el que habitualmente acostumbraba a aderezar sus películas. De todos modos, Hitchcock enriqueció por medio de connotaciones morales y religiosas su obsesión por el tema de la transferencia de culpabilidad al tratar con tremendo dramatismo el dilema interior que fustiga a un sacerdote de Québec, cuyo deber profesional le impide delatar al sacristán de su parroquia como asesino de un crimen admitido en secreto de confesión a pesar de que las sospechas sobre el mismo empiezan a recaer sobre su propia persona. Si bien el maestro del suspense no estuvo en principio de acuerdo con la designación de la pareja protagonista, éstos ofrecieron una labor inestimable; sobre todo Monty Clift, quien supo plasmar con absoluto empaque el sentido de la dignidad y rectitud de su personaje.

Otras películas donde entre sus protagonistas aparece un SACRISTÁN

El milagro del sacristán – José María Elorrieta (1954)
Los comulgantes – Ingmar Bergman (1963)
El crimen del padre Amaro – Carlos Carrera (2002)

MERCADO (El hombre que sabía demasiado)

Lugar público con tiendas o puestos de venta donde se comercia, en especial con alimentos y otros productos de primera necesidad. (google.es)

«Yo no quiero un amor civilizado, con recibos y escena del sofá; yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar» (canción Contigo)
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO (The man who knew too much) – 1956

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Director Alfred Hitchcock
Guion John Michael Hayes y Angus McPhail
Fotografía Robert Burks
Música Bernard Herrmann
Producción Paramount/Filwite Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 115m. Color
Reparto James Stewart, Doris Day, Brenda De Banzie, Bernard Miles, Carolyn Jones, Daniel Gélin, Mogens Wieth, Ralph Truman, Alan Mowbray.

«Hemos venido a un sitio como Marrakech para poder hablar con libertad. Quiero decirte algo que nadie pueda oír. Éste es el sitio perfecto. ¿Cuándo vamos a tener otro hijo?»

El único título perteneciente a su etapa británica que Hitchcock quiso renovar lo hallamos en esta envolvente intriga itinerante en torno al peliagudo caso de espionaje en el que se ve envuelto un pacífico ciudadano norteamericano a raíz del angustioso secuestro de su hijo durante una visita al mercado de Marrakech. La contraposición entre un juego de apariencias insubstanciales y una atmósfera enrarecidamente perturbadora constituía el incentivo vital de otra perfecta alianza entre la sutil socarronería y un suspense gradualmente intensificado, que culminaba en la insuperable secuencia del Royal Albert Hall, donde música e imágenes eran acompasadas a la perfección tanto formal como argumentalmente. Esta elegante aunque debatible producción, que incluye la popular canción de Jay Livingston y Ray Evans Qué será será, interpretada por Doris Day, resultaría severamente perjudicada por la crítica de la época pero, vista hoy en día, resulta sobradamente superior al ya de por sí impoluto original de 1934, cimentado en un argumento de Charles Bennett y D.B. Wyndham-Lewis y protagonizado por el gran Peter Lorre.

Otras películas que contienen alguna escena en un emblemático MERCADO

Ladrón de bicicletas – Vittorio De Sica (1948) – Porta Portese (Roma)
Zazie en el metro – Louis Malle (1959)- Marché aux Puces (París)
Desde Rusia con amor – Terence Young (1963) – Gran Bazar (Estambul)

Con este clásico hitchcockiano, DICCINEARIO llega a las 1000 entradas ininterrumpidas que me autoimpuse cuando inicié mi aventura bloguera, hace ahora algo más de dos años y medio. Aunque reconozco que ya me había acostumbrado a tan ardua pero reconfortante rutina diaria, no es menos cierto que ésta deviene cada vez más difícil de compaginar con mis compromisos y obligaciones, tanto familiares como profesionales, por lo que a partir de hoy la frecuencia de entradas se reducirá a tres o cuatro semanales. Me gustaría expresar un cordial y efusivo agradecimiento a todos los que han enriquecido las publicaciones del blog con sus comentarios, o a aquellos que simplemente han hecho un pequeño hueco en su preciado tiempo para entrar a ver qué película (o palabra) era la protagonista del día.
Un fuerte abrazo a todos.

BOTE (Náufragos)

Embarcación de pequeña eslora con capacidad para flotar y moverse en el agua, ya sea dirigido o no por sus ocupantes. Responde a las necesidades de vía marítima o fluvial y ofrece diversas actividades como el transporte de personas o mercancías, las guerras navales, la pesca, la navegación u otros servicios tales como la seguridad de otros buques. (Wikipedia)

“La religión es el reposo del alma, la esperanza. Es el bote salvavidas de los infelices”
Napoleón Bonaparte (1769-1821) Militar y gobernante francés

NÁUFRAGOS (Lifeboat) – 1944

lifeboat

Director Alfred Hitchcock
Guión Jo Swerling
Fotografía Hugo Friedhofer
Música Glenn MacWilliams
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Tallulah Bankhead, William Bendix, John Hodiak, Walter Slezak, Henry Hull, Mary Anderson, Heather Angel, Hume Cronyn.
* The Andrew Sisters – Don’t sit under the apple tree

«Todos somos compañeros de viaje en un bote pequeñísimo, en un océano grandísimo. Cuanto más discutamos, critiquemos y nos malinterpretemos el uno al otro más grande se hace el océano y más pequeño el bote»

Audaz, consistente e impetuoso ejercicio estilístico de unidad espacio-temporal, que reunía en un bote salvavidas a los ocho supervivientes de un naufragio acontecido en el Atlántico Norte en pleno auge de la Segunda Guerra Mundial, entre ellos una distante y temperamental periodista de moda (estupenda Tallulah Bankhead) y un astuto oficial alemán, para sacar a flote en su ardua convivencia y de forma progresiva sus diferentes temperamentos, inquietudes y temores. Más allá del cúmulo de incuestionables virtudes que condensa la puesta en escena de este empírico drama psicológico, basado en una breve historia original del novelista John Steinbeck, como la persuasión de sus diálogos, la elegancia de sus encuadres o la originalidad de sus primeros planos, sobresale en ella la prominencia y rotundidad de una metáfora propagandística consagrada a aleccionar a los ciudadanos sobre la amenazante insensatez de los principios nazis y el riesgo que entrañaba por entonces la tolerancia con sus fanáticos partidarios. Otro aliciente radica en admirar el ingenio de Alfred Hitchcock para incluir su habitual cameo sin sacar la cámara en ningún momento de la pequeña embarcación.

Otras películas parcialmente ambientadas en un BOTE

Capitanes intrépidos – Victor Fleming (1937)
El mar no perdona – Richard Sale (1957)
La vida de Pi – Ang Lee (2012)

SUSPENSE (Extraños en un tren)

Recurso literario y un amplio género de literatura, cine, televisión y videojuegos, que incluye numerosos y frecuentemente solapados subgéneros, cuyo objetivo principal es mantener al lector a la expectativa, generalmente en un estado de tensión, de lo que pueda ocurrirles a los personajes y, por lo tanto, atento al desarrollo del conflicto o nudo de la narración (…) En el cine, el suspense fue ampliamente explorado, como forma de atraer y cautivar a una audiencia. Y algunos cineastas lo tomaron como su marca registrada, como fue el caso de Alfred Hitchcock, cuyos filmes tienen la preocupación principal de provocar reacciones de miedo y de sobrecogimiento, o al menos de expectativa. (Wikipedia)

«Para producir suspense, en su forma más común, es imperativo que la audiencia esté completamente informada de todos los elementos en juego. De lo contrario no hay suspense.»
Alfred Hitchcock (1899-1980-) Cineasta inglés

EXTRAÑOS EN UN TREN (Strangers on a train) – 1951

extraños

Director Alfred Hitchcock
Guion Raymond Chandler, Czezi Ormonde y Whitfield Cook
Fotografía Robert Burks
Música Dimitri Tiomkin
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 101m. B/N
Reparto Robert Walker, Farley Granger, Ruth Roman, Leo G. Carroll, Patricia Hitchcock, Kasey Rogers, Marion Lorne, Jonathan Hale.

«Todos tienen alguien de quien les gustaría verse libre. No irá usted a decirme que nunca en su vida ha sentido deseos al menos de verse libre de alguien…»

La enfermiza fascinación por el asesinato perfecto, la cara oculta de una psicopatía reprimida, a menudo de una implícita homosexualidad, o la apremiante pesadumbre del falso culpable por desarmar los albures que lo incriminan, entre otras constantes hitchcockianas, se daban citan en este angustioso ejercicio de intriga psicológica en torno a la coacción a la que es sometido un afamado profesional del tenis por parte de un desconocido para que cumpla el intercambio homicida, que, según éste, pactaron entre ambos a lo largo de un trayecto ferroviario. Basada en la primera novela de Patricia Highsmith, invertida en clave de comedia soez por Danny De Vito en su primeriza TIRA A MAMÁ DEL TREN (1987), deviene un ejemplo impoluto de suspense graduado sin artificios ni superfluidades, asentado en la brillantez de un guion que contenía momentos de antología (como el emocionante partido en Forest Hills, antiguo US Open, o el desenfrenado epílogo en el parque de atracciones) y la temperamental y postrera composición de Robert Walker, que acabaría falleciendo aquel mismo año tras perder su batalla con el alcohol.

Otras películas de SUSPENSE

El tercer hombre – Carol Reed (1949)
El salario del miedo – H.G. Clouzot (1953)
La vida de los otros – Florian Henckel von Donnersmarck (2006)