Day: mayo 17, 2014

FENÓMENO (La última ola)

Toda manifestación que se hace presente a la consciencia de un sujeto y aparece como objeto de su percepción. Cosa extraordinaria y sorprendente. (RAE)
Los fenómenos meteorológicos extremos incluyen fenómenos inusuales, lluvias y muchas cataratas severas o impropios de la estación; tiempo en los extremos de la distribución histórica (rango observado en el pasado). En años recientes algunos eventos extremos han sido atribuidos al calentamiento global antropogénico, con estudios que indican una amenaza creciente de fenómenos extremos en el futuro. (Wikipedia)

«Es evidente que el cambio climático está influyendo en el comportamiento atmosférico, pero vincular cualquier fenómeno extremo o situación anómala que llama nuestra atención a él es una forma muy simple de entender cómo está actuando.»
José Miguel Viñas (1969-) Meteorólogo español

LA ÚLTIMA OLA (The last wave) – 1977

ola

Director Peter Weir
Guion Peter Weir, Tony Morphett y Petru Popescu
Fotografía Russell Boyd
Música Charles Wain
Producción Ayer Productions/McElroy & McElroy
Nacionalidad Australia
Duración 106m. Color
Reparto Richard Chamberlain, Olivia Hamnett, Gulpilil, Frederick Parslow, Vivean Gray, Walter Amagula, Nandjiwarra Amagula, Roy Bara.

«Me están llevando a un mundo desconocido y no sé qué puedo hacer. Hemos perdido nuestros sueños y cuando vuelvan ya no sabremos lo que significan.»

Peter Weir inició su coherente y poco reconocida trayectoria como realizador atendiendo los estándares más arcanos y turbadores del género fantástico, contribuyendo al mismo tiempo y de forma decisiva a afianzar el fugaz apogeo de la cinematografía de su país. Si en su ópera prima LOS COCHES QUE DEVORARON PARÍS (1974) establecía una alegórica invectiva socio-política sobre las terroríficas consecuencias de una aberrante crisis de valores describiendo la provocada siniestralidad que sustenta la vida económica de una pequeña población australiana, en esta hipnótica parábola acerca de la simbiótica y desigual colisión del hombre con la naturaleza parecía preludiar el estrago de los fenómenos meteorológicos a partir del catártico itinerario espiritual que emprende un abogado al relacionar la esencia premonitoria de sus sueños con el esotérico caso de un aborigen asesinado en el que está inmerso. Una fotografía de agobiante turbiedad y unos envolventes efectos sonoros acabaron de acentuar la enrarecida atmósfera de esta atemporal exhortación antropológica de inenarrable desenlace.

Otras películas determinadas por un FENÓMENO METEOROLÓGICO EXTREMO

Waterworld – Kevin Costner (1995)
Twister – Jan de Bont (1996)
La tormenta perfecta – Wolfgang Petersen (2000)