Día: diciembre 12, 2013

SIOUX (Bailando con lobos)

También llamados siux, dakotas, nakotas y lakotas, son una tribu de nativos americanos asentados en los territorios de lo que ahora son los Estados Unidos y sur de las praderas canadienses (…) En el combate contra los blancos, los sioux habitaban las llanuras de Estados Unidos. Eran nómadas, se desplazaban según el movimiento de las manadas de bisontes. Sus viviendas cónicas, los tipis, eran perfectas para la vida nómada, ya que eran fácilmente transportables. El tipi consistía en varas largas de madera cubiertas de piel de bisonte que se podía armar y desarmar. De esto se encargaban las mujeres. (Wikipedia)

“¡Somos especiales para los Sioux! Nos respetaban por el extraño poder de mirar hacia el sol, la noche. Nos pagaban con caballos, no con burla” (poema Winkte)
Maurice Kenny (1929-) Escritor mohawk

BAILANDO CON LOBOS (Dances with wolves) – 1990

wolf

Director Kevin Costner
Guion Michael Blake
Fotografía Dean Semler
Música John Barry
Producción Tigs Productions/Majestic Film International
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 180m. Color
Reparto Kevin Costner, Mary McDonnell, Graham Greene, Tantoo Cardinal, Maury Chaykin, Rodney A. Grant, Robert Pastorelli.

“Nunca había visto a un pueblo con tantos deseos de reír, con tanta devoción por la familia, con tal entrega mutua. Y la única palabra que acudía a mi mente era ‘armonía'”

En su primera y mejor película, Kevin Costner consiguió revitalizar de forma transitoria el debilitado género del western gracias al tremendo éxito obtenido con este espectacular manifiesto antirracista, que, a partir de la iniciática relación de fraternidad, admiración y condescendencia que se establece en plena Guerra de Secesión entre un teniente del Ejército de la Unión y una comunidad sioux, según el guión escrito por Michael Blake a partir de su propia novela homónima, reivindicaba la cultura telúrica y las nobles costumbres del pueblo indio y, por otro lado no vacilaba en reprobar la enardecida avidez del patriotismo estadounidense. Si pasamos por alto un metraje vanamente excesivo (existe una versión supervisada por el propio director de casi cuatro horas) y una cierta tendencia al sentimentalismo acomodaticio, nos queda un apólogo ecologista y antropológico tan épico como apasionado, vertido con una sorprendente firmeza narrativa y apuntalado tanto por los bellísimos paisajes del estado de Dakota del Sur como por la soberbia partitura de John Barry, fundamentalmente sublime en la esplendorosa secuencia de la cacería de búfalos.

Otras películas sobre los SIOUX

La carga de los indios sioux – Lloyd Bacon (1953)
La gran matanza sioux – Sidney Salkow (1965)
Un hombre llamado caballo – Elliot Silverstein (1970)