Paul Thomas Anderson

PERDÓN (Magnolia)

Acción por la que una persona, el perdonante, que estima haber sufrido una ofensa, decide, bien a petición del ofensor o espontáneamente, no sentir resentimiento hacia el ofensor o hacer cesar su ira o indignación contra el mismo, renunciando eventualmente a vengarse, o reclamar un justo castigo o restitución, optando por no tener en cuenta la ofensa en el futuro, de modo que las relaciones entre ofensor perdonado y ofendido perdonante no queden afectadas o queden menos afectadas. (Wikipedia)

“El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe”
William Shakespeare (1564-1616) Poeta, dramaturgo y actor inglés

MAGNOLIA (Magnolia) – 1999

magnolia

Director Paul Thomas Anderson
Guion Paul Thomas Anderson
Fotografía Robert Elswit
Música Jon Brion
Producción Ghoulardi/New Line Cinema
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 188m. Color
Reparto Jason Robards, Tom Cruise, Julianne Moore, William H. Macy, Melinda Dillon, Philip Baker Hall, Alfred Molina, Philip Seymour Hoffman.

“Parecía que habíamos terminado con el pasado, pero él no había acabado con nosotros”

Vaticinado como una de las grandes esperanzas del cine norteamericano gracias a las inmejorables expectativas que despertaron sus dos primeros films, SIDNEY (1997) y esa indiscreta ojeada al apogeo y declive de la industria pornográfica que es BOOGIE NIGHTS (1998), Paul Thomas Anderson refrendó tales premisas al desparramar su intrépido virtuosismo en este palpitante amasijo de emociones contrapuestas y naufragios existenciales de una sociedad a la deriva, tejido por nueve fracciones dramáticas y aparentemente inconexas que transcurren a lo largo de veinticuatro horas en el californiano valle de San Fernando. Contextos que encerraban cuestiones arduas (las relaciones paternofiliales), experiencias traumáticas (la inminente presencia de la muerte) o incluso conductas autodestructivas (el suicidio), prestos en todo momento a explorar el poder cicatrizante del perdón y la redención, y personajes marcados por algún recuerdo desalentador (entre los que sobresale el grotesco telepredicador misógino encarnado por Tom Cruise) fueron eslabonados a través de un montaje paralelo, surtido de convulsos movimientos de cámara, hasta converger en un metafórico epílogo musical con connotaciones bíblicas. La obra maestra de su realizador y una de las películas fundamentales de finales de los noventa.

Otras películas sobre el PERDÓN

El pan y el perdón – Marcel Pagnol (1938)
La misión – Roland Joffé (1986)
Una historia verdadera – David Lynch (1999)

PETRÓLEO (Pozos de ambición)

Mezcla homogénea de compuestos orgánicos, principalmente hidrocarburos insolubles en agua (…) Se produce en el interior de la Tierra, por transformación de la materia orgánica acumulada en sedimentos del pasado geológico y puede acumularse en trampas geológicas naturales, de donde se extrae mediante la perforación de pozos (…) Es un recurso natural no renovable y actualmente también es la principal fuente de energía en los países desarrollados. http://es.wikipedia.org/wiki/Petr%C3%B3leo

“El consumo mundial de petróleo es tan grande que las provisiones sólo pueden durar unas cuantas generaciones más. La solución es el alcohol, un combustible limpio y perfecto”
Alexander Graham Bell (1847-1922) Científico escocés

POZOS DE AMBICIÓN (There were be blood) – 2007

Blood

Director Paul Thomas Anderson
Guión Paul Thomas Anderson
Fotografía Robert Elswitt
Música Johnny Greenwood
Producción Miramax Film/Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 158m. Color
Reparto Daniel Day-Lewis, Paul Dano, Kevin J. O’Connor, Ciarán Hinds, Dillon Freasier, Russell Harvard, Paul F. Tompkins, Colleen Foy.

“Hay un mar de petróleo debajo de nuestros pies, y sólo yo puedo llegar hasta él”

Aparcando la imprevisible complejidad de sus argumentos entrelazados y corales, Anderson recurrió a las primeras 150 páginas de la novela de Upton Sinclair Oil!, sobre los escándalos desatados en el seno de la industria del oro negro durante la administración Hardin (especialmente en el famoso caso “Teap dome affair” acontecido en la reserva de Wyoming), para establecer una poderosa reprobación a los atropellos de un capitalismo cada vez más postizo en su infame presunción alienadora. Circunscrita por un enfático prólogo de resonancias silentes y un epílogo de profusa e incómoda verborrea, describía con un clasicismo solemne y elegíaco la acelerada ascensión como empresario petrolífero de un minero con aptitudes embaucadoras y su paulatina decadencia moral tras sucumbir al ensimismamiento de la codicia, metáfora del desalmado apogeo económico estadounidense que sirvió de antesala al crack del 29. Hurgando en el fanatismo religioso de la América profunda, anticipaba además el siguiente film de su realizador THE MASTER (2012), sobre la creación de la iglesia de la Cienciología.

Otras películas sobre la industria del PETRÓLEO

Gigante – George Stevens (1956)
Escrito sobre el viento – Douglas Sirk (1957)
Syriana – Stephen Gaghan (2005)