Orson Welles

FALSIFICACIÓN (Fraude)

Acto consistente en la creación o modificación de ciertos documentos, efectos, productos (bienes o servicios), con el fin de hacerlos parecer como verdaderos, o para alterar o simular la verdad (…) pueden ser realizadas, entre otros, respecto a documentos públicos o privados, monedas, billetes u otros valores, arte y productos de marcas comerciales. En los primeros casos es un delito que afecta la fe pública, pudiendo llegar a ser una modalidad de fraude, mientras el último se entiende que es una vulnerabilidad de la propiedad industrial. (Wikipedia)

«La actual creación de dinero de la nada, hecho por el sistema bancario, es idéntica a la creación de dinero por los falsificadores. La única diferencia es que son diferentes personas las que sacan provecho»
Maurice Allais (1911-2010) Economista y físico francés

FRAUDE (Vérites et mensonges / F for Fake) – 1973

fake

Director Orson Welles
Guion Orson Welles y Oja Kodar
Fotografía Gary Graver y Christian Odasso
Música Michel Legrand
Producción Les Films de l’Astrophore
Nacionalidad Francia/ Irán/ Alemania
Duración 85m. Color
Reparto Orson Welles, Oja Kodar, Elmyr D’Hory, Clifford Irving, François Reichenback, Nina Van Pallandt, Laurence Harvey, Joseph Cotten.

«Todo debe caer finalmente bajo tierra o consumirse hasta el final en ceniza universal: los triunfos y los engaños, los tesoros y los fraudes»

Exhibiendo una vez más su subversivo talante fílmico, Orson Welles respondió a las imputaciones periodísticas contra su persona que cuestionaban su autoría en CIUDADANO KANE (1941) con esta cáustica y audaz aproximación pseudo-documental a la figura de dos de los más grandes impostores del siglo XX, que, por aquel entonces, capoteaban su extradición como residentes ibicencos: el sofisticado, epicúreo y virtuoso falsificador Elmy d’Hory y su colega-biógrafo Clifford Irving, autor de otro falaz y escandaloso libro sobre el magnate Howard Hughes. Caracterizado de supremo prestidigitador de la realidad, el irreducible cineasta ponía punto final a su incomparable obra cinematográfica con esta juguetona, laberíntica y desconcertante introspección en los recovecos de la realidad y el fingimiento, que cuestionaba con indiscreta locuacidad el valor relativo del arte y la esencia de las adulteraciones. A destacar la enigmática belleza de Oja Kodar, por entonces compañera sentimental del realizador, a la que la sutil procacidad del filme le atribuye una ilusoria relación artística con el mismísimo Pablo Picasso.

Otras películas sobre FALSIFICACIONES

Los falsificadores – Stefan Ruzowitzky (2007)
El artista – Mariano Cohn y Gastón Duprat (2008)
Exit through the gift shop – Banksy (2010)

COMPULSIÓN (Impulso criminal)

Término usado en psicoanálisis que define a un sujeto aparentemente sano que presenta una conducta adictiva u obsesiva irresistible ante una determinada situación subyugante. (Wikipedia)

«La envidia, los celos, la ambición, todo tipo de avidez, son pasiones. El amor es una acción, la práctica de un poder humano, que sólo puede realizarse en la libertad y jamás como resultado de una compulsión».
Erich Fromm (1900-1980) Psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista alemán

IMPULSO CRIMINAL (Compulsion) – 1959

impulso

Director Richard Fleischer
Guion Richard Murphy
Fotografía William C. Mellor
Música Lionel Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 103m. B/N
Reparto Dean Stockwell, Bradford Dillman, Diane Varsi, Richard Anderson, E.G. Marshall, Orson Welles, Martin Milner, Edd Binns.

«Pido por un tiempo que aprendamos que toda vida es digna de ser salvada. La misericordia es el don más preciado del hombre»

Basándose en la novela homónima que el periodista Meyer Levin escribió sobre el caso Leopold-Loeb, un famoso suceso criminal acaecido en el Chicago de 1924 que inspiró el suspense hitchcockiano de LA SOGA (1948) y que depararía otra elegante revisitación por Tom Kalin en COMPULSIÓN (1992), Fleischer perpetró una turbadora requisitoria contra la intolerante inutilidad de la pena de muerte, discernida con un rigor ético e intelectual tan demoledor como el discurso pronunciado por el jurista defensor en un cierre antológico, que, según cuentan, en la realidad se prolongó durante doce horas. Nada menos que Orson Welles (ojo también a su lapidaria frase final) interpretaba al abogado criminalista de este par de estudiantes de clase alta y tendencia homosexual (uno, frágil, influenciable y ducho en asuntos ornitológicos, el otro vanidoso, pérfido y paranoico) que optan por materializar su desprecio a la sociedad y su supuesta inteligencia superior asesinando gratuitamente a un joven de catorce años. Tremebundo análisis de una patología homicida, tan bien ambientado e interpretado como fotografiado en un propicio Cinemascope.

Otras películas sobre COMPULSIÓN

Marnie, la ladrona – Alfred Hitchcock (1964)
Mejor… imposible – James L. Brooks (1997)
El aviador – Martin Scorsese (2004)