Kenji Mizoguchi

KABUKI (Historia del último crisantemo)

Género teatral japonés que combina actuación, declamación y música, en el que los papeles femeninos son representados por hombres. (RAE)
Forma de teatro japonés tradicional que se caracteriza por su drama estilizado y el uso de maquillajes elaborados en los actores. (Wikipedia)

«El kabuki se distingue sobre todo cuando aborda lo extraño y lo grotesco, y el visitante norteamericano no se sorprenderá en absoluto si, entre las insustanciales creaciones escénicas de los japoneses, se familiariza con el espíritu de un cerezo o con la transformación de una criada en un zorro o un león.»
Zoe Kincaid Penlington (1878-1944) Periodista y crítica teatral canadiense

HISTORIA DEL ÚLTIMO CRISANTEMO (Zangiku monogatari) – 1939

Director Kenji Mizoguchi
Guion Yoshikata Yoda y Matsutaro Kawaguchi
Fotografía Minoru Miki y Yozo Fuji
Música Senji Ito y Shiro Fukai
Producción Shochiku
Nacionalidad Japón
Duración 143m. B/N
Reparto Shotaro Hanayagi, Kakuko Mori, Kôkichi Takada, Yôko Umemura, Tokusaburo Arashi, Kikuko Anaoka.

«No puede vivir en el engaño, ¿sabe usted? Para la gente es más fácil el halago superficial que la crítica constructiva.»

Primera película de una ambiciosa trilogía dirigida por Mizoguchi sobre el mundo del teatro en la época Meiji -las otras dos entregas, hoy desaparecidas, eran LA MUJER DE NANIWA (1940) y LA VIDA DE UN ACTOR (1941)-, que perdura como una de las grandes obras maestras de su realizador y, por ende, de toda la historia del cine japonés. Semejante consideración cabe atribuirla a un virtuoso acoplamiento entre las revolucionarias prestaciones estético-narrativas del maestro nipón y la profunda perspectiva humanista y social de sus primordiales ejes temáticos. Así pues, el paroxismo estilístico alcanzado por una sistemática aplicación del plano secuencia, sincronizado con el preciso movimiento de los actores y un esencial empleo de la profundidad de campo, confería elegancia y fulgor poético a la trágica historia de abnegación, renuncia y sacrificio por amor entre un mediocre ‘onnagata’ (actor de la escena kabuki que interpreta papeles femeninos) y la niñera de su familia. Un firme reproche a la prejuiciosa rigidez de un sistema patriarcal que institucionalizó la sumisión de la mujer, relegándola a un estatus de inferioridad y subordinándola al ámbito doméstico.

Otras películas sobre el teatro KABUKI

La hierba errante – Yasujiro Ozu (1959)
La venganza de un actor – Kon Ichikawa (1963)
Kokuho. El maestro de kabuki – Lee Sang-li (2025)

GEISHA (Las hermanas de Gion)

En el Japón, muchacha instruida para la danza, la música y la ceremonia del té, que se contrata para animar ciertas reuniones masculinas. (Wikipedia)

«En los restaurantes se piden geishas junto con la comida y el licor: arroz, pescado crudo, sake y geishas.»
Ercole Patti (1904-1976) Escritor italiano

LAS HERMANAS DE GION (Gion no shimai) – 1936

Director Kenji Mizoguchi
Guion Kenji Mizoguchi y Yoshikata Yoda
Fotografía Minoru Miki
Producción Daiichi Eiga
Nacionalidad Japón
Duración 69m. B/N
Reparto Isuzu Yamada, Yôko Umemura, Benkei Shinagoya, Eitarô Shindô, Taizô Fukami, Fumio Okura.

«Tú creciste trabajando en el Distrito del Placer. Por eso tienes esa imagen de los hombres. Pero yo no estuve aquí antes de convertirme en geisha y tengo ciertas cosas muy claras. Escucha: los hombres vienen aquí y pagan para hacer de nosotras simples juguetes.»

El importante éxito cosechado con ELEGÍA DE OSAKA (1936) impulsó a Mizoguchi a perseverar en su crítica al sistema patriarcal japonés con otro poderoso drama costumbrista, que consolidaba su madurez estilística y predecía el flujo de obras maestras que aportaría a lo largo de su extensa y prolífica trayectoria como cineasta. Plasmando en imágenes un guion co-escrito nuevamente con Yoshikata Yoda -en adelante, su más fiel colaborador-, apelaba a una intriga en torno al contraste entre dos antagónicas hermanas del famoso distrito de Gion (Kioto) -la mayor, Ukemishi, leal y complaciente geisha de porte clásico; la menor, Omocha, ambiciosa, rebelde e impulsiva- para reflexionar sobre la difícil interacción social y cultural entre la tradición nipona y la modernidad venida de Occidente. La minuciosidad y crudeza de su realismo, tan perspicaz como exasperado en su controvertida mirada a la opresiva e injusta alienación femenina, pudo soslayar con éxito la censura del gobierno militarista. Con el paso de los años, el realizador tokiota acabaría valorando la película como su primera creación verdaderamente seria.

Otras películas protagonizadas por una GEISHA

Lejos de ti – Mikio Naruse (1933)
Yoshiwara – Max Ophüls (1937)
Memorias de una geisha – Rob Marshall (2005)

ARMONÍA (La emperatriz Yang Kwei-Fei)

Equilibrio, proporción y correspondencia adecuada entre las diferentes cosas de un conjunto. (google.es)

«La felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace están en armonía.»
Mahatma Gandhi (1869-1948) Pacifista, político, pensador y abogado hinduista indio

LA EMPERATRIZ YANG KWEI-FEI (Yôkihi) – 1955

Director Kenji Mizoguchi
Guion Yoshikata Yoda, Matsutaro Kawaguchi, Masashige Naruzawa y To Chin
Fotografía Kohei Sujiyama
Música Fumio Hayasaka
Producción Daei/Shaw Brothers
Nacionalidad Japón/ Hong Kong
Duración 87m. Color
Reparto Machiko Kyo, Masayuki Mori, So Yamamura, Eitaro Shindo, Isao Yamagata, Eitaro Ozawa, Haruko Sugimura.

«Señora Yu-Huan, desde que falleció la emperatriz Wu-Hui, usted es la primera a la que se le ha permitido usar la piscina Lotus. Su majestad dice que la primavera ha regresado a la corte.»

Hermosa reivindicación del amor más allá de la muerte que determinó el concluyente enaltecimiento artístico de un estilo prodigioso, sustentado en la emotividad y en la tenacidad descriptiva, y, en esta ocasión, enriquecido por primera vez con una gradación colorista de asombrosa armonía y sensualidad. Basada en la obra maestra de la literatura clásica nipona La historia de Genji de Murasaki Shikibu, a su vez, inspirada en una anécdota real acontecida en la China del período Heian, relataba el reminiscente y doloroso romance entre el viudo emperador Hsuan Tsung y una bellísima mujer de clase humilde, así como las ambiciones de poder surgidas de dicha relación y que confluían en una despiadada rebelión contra el imperio feudal. La película, que pasó desapercibida en el Festival de Venecia (donde Mizoguchi había triunfado los tres años anteriores), circunscribía la narración con gran ternura y lirismo, acompañando la encantadora suntuosidad de sus planos con una tenuidad musical inusitada y recreándose en la atractiva y difuminada presencia de Machiko Kyo.

Otras películas que poseen una excelsa ARMONÍA visual y sonora

2001: Una odisea del espacio – Stanley Kubrick (1968)
Deseando amar – Wong Kar-Wai (2000)
La gran belleza – Paolo Sorrentino (2013)

INFORTUNIO (Vida de Oharu, mujer galante)

Suerte adversa que en ocasiones suelen experimentar los individuos por diversas circunstancias. (significados.com)

“De todos los infortunios que afligen a la humanidad el más amargo es que hemos de tener conciencia de mucho y control de nada”
Heródoto (484-425 a.C.) Historiador y geógrafo griego

VIDA DE OHARU, MUJER GALANTE (Saikaku ichidai onna) 1952

Director Kenji Mizoguchi
Guion Yoshikata Yoda
Fotografía Yoshimi Hirano
Música Ichiro Saito
Producción Shin Toho
Nacionalidad Japón
Duración 148m. B/N
Reparto Kinuyo Tanaka, Masao Shimizu, Tsukie Matsuura, Toshiro Mifune, Ichiro Sugai, Toshiaki Konoe, Kiyoko Tsuji.

«¿Alguna vez pensaste que acabarías de esta manera? Tengo entendido que trabajaste en la Corte. ¿Qué te llevo a acabar así?»

El irrepetible talento de Mizoguchi hizo su entrada triunfal en el mercado occidental gracias a este portentoso melodrama fatalista, inspirado en la clásica obra literaria de Saikaku Ihara La vida de una libertina, que constituye el origen de la sucesión de obras maestras que finiquitaron su dilatada filmografía, y, que, hoy en día, perduran como una de las grandes cúspides creativas de la cinematografía japonesa. Incidiendo en su particular mirada de ira, reproche y compasión hacia el denigrante papel que le ha tocado vivir a la mujer en la historia de su país, el magistral realizador describía con apabullante disposición estética, notable intensidad psicológica y una pesadumbre lírica sin ningún recodo de benevolencia la infortunada trayectoria vital de la hija de un samurái en la jerarquizada sociedad feudal nipona del siglo XVII, haciendo gala de su virtuosa capacidad a la hora de elaborar planos-secuencia o jugar con la elipsis y el fuera de campo. Por otro lado, arrancó una de las mejores composiciones de la gran Kinuyo Tanaka (una de sus actrices fetiche) al frente de un reparto absolutamente soberbio.

Otras películas determinadas por el INFORTUNIO del personaje protagonista

Cielo negro – Manuel Mur Oti (1951)
La Strada – Federico Fellini (1954)
El renacido – Alejandro González Iñárritu (2015)

ESCLAVITUD (El intendente Sansho)

La esclavitud, como institución jurídica, es una situación por la cual una persona (el esclavo) es propiedad de otra (el amo); es una forma particular de relaciones de producción, característica de un determinado nivel de desarrollo de las fuerzas productivas en la evolución de la historia económica. La esclavitud se remonta a la Edad Antigua, aunque no de forma equivalente en todas las civilizaciones. Parece que su origen histórico proviene de la práctica de aprovechar como mano de obra a los cautivos en las guerras, como alternativa a otra posibilidad también usual: sacrificarlos. También fue la suerte de algunos pueblos conquistados. Otra vía para llegar a la condición de esclavo era la esclavitud por deudas1 o apremio individual (…) Los tratados internacionales contemporáneos (Convención sobre la Esclavitud, 1926) recogen la prohibición de la esclavitud, que se considera como un crimen contra la humanidad. (Wikipedia)

“La paz con la esclavitud es más pesada carga que la guerra con libertad”
Nicolás Maquiavelo (1469-1527) Diplomático, funcionario público, filósofo político y escritor italiano

EL INTENDENTE SANSHO (Sanshô dayû) – 1954

sansho

Director Kenji Mizoguchi
Guion Yoshikata Yoda y Fuji Yahiro
Fotografía Kazuo Miyagawa
Música Fumio Hayasaka, Tamekichi Mochizuki y Kanahichi Odera
Producción Daiei
Nacionalidad Japón
Duración 119m. B/N
Reparto Kinuyo Tanaka, Yoshiaki Hanayaki, Kyoko Kagawa, Eitaro Shindo, Ichiro Sugai, Masao Shimizu, Akitake Kono, Kazukimi Okuni.

«El mundo era mucho más cruel de lo que yo imaginaba… De nada sirve la voluntad de una sola persona; al ser humano le son indiferentes las desgracias cuando no le afectan directamente. La piedad se rinde ante el egoísmo. La vida es muy dura, los seres humanos son crueles y en lo más profundo de su ser solo saben pensar en sí mismos»

Tomando prestado el cuento homónimo de Ogai Mori como soporte literario, Mizoguchi concibió este luctuoso y estremecedor drama feudal ambientado en el siglo XII, en las postrimerías de la era Heian, que narraba la traumática separación maternal de dos hermanos campesinos para ser vendidos al malvado y poderoso Sansho, las conmovedoras vicisitudes de los jóvenes para escapar de su dominio y la búsqueda final de su anciana y ciega madre, desamparada en la isla de Sado. Basándose en una caligrafía de una reposada fluidez, determinada por su singular visión poética y un bellísimo tratamiento estético asentado en lujosos y dilatados planos secuencia, espléndidamente fotografiados por Miyagawa, el maestro japonés reflexionaba sobre la crueldad de la naturaleza humana para componer un abrumador alegato contra la esclavitud, que merece ser considerado como uno de los títulos capitales de la prolífica colaboración entre el prestigioso realizador y su actriz fetiche Kinuyo Tanaka, y, en consecuencia, como una de las grandes obras maestras de la cinematografía nipona.

Otras películas sobre la ESCLAVITUD

Mandingo – Richard Fleischer (1975)
Amistad – Steven Spielberg (1997)
12 años de esclavitud – Steve McQueen (2013)