TAMBOR (El tambor de hojalata)

Instrumento de percusión de sonido indeterminado perteneciente a la familia de los membranófonos. Consta de una caja de resonancia, que suele ser de forma cilíndrica, y una membrana llamada parche, que cubre la abertura de la caja. Algunos tipos de tambores tienen parches en ambos lados. El sonido se obtiene al golpear el instrumento en el parche con la mano o con baquetas. También se suele percutir la caja. (Wikipedia)

“Para el que puede entender, un mosquito suena como una trompeta, mientras que para el que no puede entender, en vano son los tambores y los clarines; de todas maneras, la luz se enciende para los videntes, no para los ciegos”
Mihai Eminescu (1850-1889) Poeta del romántico tardío

EL TAMBOR DE HOJALATA (Die blechtrommel) – 1979

Director Volker Schlöndorff
Guión Volker Schlöndorff, Jean-Claude Carrière y Franz Seitz
Fotografía Igor Luther
Música Maurice Jarre
Producción Argos/Artémis/Bioskop/GGB-14/Jadran Film/Hallelujah Films/Film Polski/Franz Seitz
Nacionalidad Alemania R.F./ Francia/ Polonia/ Yugoslavia
Duración 142m. Color
Reparto Mario Adorf, Angela Winkler, David Bennent, Katharina Thalbach, Andréa Ferréol, Daniel Olbrychski, Tina Engel, Charles Aznavour

“Había una vez un tamborilero que se llamaba Oskar. Oskar perdió a su mamá que comió demasiado pescado. Había una vez un pueblo crédulo que creía en Papá Noel, pero Papá Noel era en realidad un ogro. Hubo una vez un comerciante de juguetes. Se llamaba Sigismund Markus y vendía tambores de hojalata lacados en rojo y blanco (…) Había una vez un vendedor de juguetes. Se llamaba Markus y se llevó consigo todos los juguetes de este mundo”

Solvente adaptación de la extraordinaria novela homónima de Günther Grass, que desarrollaba en su ciudad natal de Danzig y en pleno apogeo del partido nazi la compleja historia de Oskar Matzerath, un retorcido niño que a los tres años de edad determina paralizar su crecimiento y conservar perpetuamente su infancia para mantenerse al margen de la necedad, el fanatismo y la insatisfacción que predominan en la sociedad adulta. Schlöndorff, consumado especialista en adecuar al cine famosas obras literarias europeas, plasmó este argumento de tintes surrealistas a través de una atmósfera opresiva y proclive al más absoluto repudio, matizada con un humor amargo y una concepción visual tan subversiva como el grito desaforado y emancipador que emite su tamborilero protagonista. Cruel e inclemente parábola sobre el turbulento devenir histórico alemán del siglo XX, proscrita e incluso perseguida en ciertos sectores estadounidenses pese a su resonante éxito internacional, ofrece una maravillosa interpretación de un joven de trece años llamado David Bennent.

Otras películas que gozan de la constante presencia de un TAMBOR

El tambor del Bruch – Ignacio F. Iquino (1947)
La leyenda del tambor – Jorge Grau (1982)
Soy tambor – Mónica Simoncini, Santiago Masip y Cecilia Ruiz (2015)

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