Día: marzo 12, 2018

COLECTIVISMO (La huelga)

Doctrina política y social que defiende la propiedad comunal de los bienes y medios de producción. A lo largo de la historia se han registrado numerosas actividades colectivistas, pero hasta el siglo XVIII no hubo una teorización de las mismas (…) Las sociedades colectivistas son aquellas en las que se percibe una interdependencia de sus miembros y donde prima el bienestar del grupo sobre el individuo, es decir, la consecución de los objetivos grupales sobre los individuales. La valía del individuo radica en cómo contribuye a la sociedad. (Wikipedia)

“No considere a los colectivistas como idealistas sinceros pero engañados. La propuesta de esclavizar a algunos hombres por el bien de otros no es un ideal; la brutalidad no es idealista, no importa cuál sea su propósito. Nunca diga que el deseo de hacer bien por la fuerza es un buen motivo. Ni la impetuosidad ni la estupidez son buenos motivos”
Ayn Rand (1905-1982) Filósofa y escritora estadounidense de origen ruso

LA HUELGA (Stachka) – 1924

Director Sergei M. Eisenstein
Guión Sergei M. Eisenstein, Grigori Alexandrov y Valeri Pletnyov
Fotografía Eduard Tissé, Vasili Khvatov y Vladimir Popov
Producción Goskino/Moscú Proletkult
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 81m. B/N
Reparto Aleksandr Antonov, Mikhail Gomorov, Maksim Straukh, Ivan Ivanov, Yudif Glizer, Grigori Aleksandrov, Ivan Klyukvin, Boris Yurtsev.

“La fuerza de la clase obrera es la organización. Sin organización de masas, el proletario es nada. Organizado lo es todo. Estar organizado significa unidad de acción, unidad de actividades prácticas”

El cineasta soviético más ilustre de la historia del cine proyectó un grandioso ciclo marxista-leninista sobre la lucha revolucionaria titulado Hacia la dictadura (del proletariado), que acabaría abandonando para centrarse exclusivamente en su quinto episodio, el cual se convertiría no sólo en su ópera prima sino en el embrionario núcleo ilustrativo de su posterior obra. La insurrecta maniobra huelguística de los trabajadores de una importante empresa metalúrgica en 1912 sirvió para componer un glorioso enaltecimiento a la poderosa capacidad de alianza, coordinación y actuación de la clase obrera, conducido a través de un exaltado ritmo narrativo e imbuido por un aliento épico de lo más absorbente. El film, auspiciado por el Proletkult moscovita, cedió el protagonismo al colectivo en perjuicio del héroe individual, y, además, ejerció como banco de pruebas para las experimentales teorías eisensteinianas sobre el montaje, culminando éstas con un excitable desenlace que alternaba la atroz represión de los obreros por las tropas zaristas con imágenes de reses degolladas en un matadero.

Otras películas imbuidas por el espíritu del COLECTIVISMO

El pan nuestro de cada día – King Vidor (1934)
Todos a casa – Luigi Comencini (1960)
Cuando pasan las cigüeñas – Mikhail Kalatozov (1957)