Luis Peña

SOLTERÍA (Calle Mayor)

Estado civil, con reconocimiento legal, en la que se encuentra aquella persona que no ha contraído matrimonio (…) Aquellas personas que están en esta situación se les denomina soltero o soltera. (Wikipedia)
Solterón o solterona es un término para referirse a alguien que ha alcanzado o sobrepasado la edad en la que, en su sociedad, se consideraría propio casarse. Según algunas feministas el término se ha aplicado en forma de estigma contra las mujeres solteras en mayor medida que sobre los solteros, debido al rol fundamentalmente reproductor y familiar que las sociedades tradicionales han asignado a la mujer. Por lo que el estereotipo de solterona era el de una persona no realizada que podía ser motivo de pena o burla. (Wikipedia)

“El matrimonio tiene muchos sinsabores, pero la soltería no goza de ningún placer”
Samuel Johnson (1709-1784) Poeta, ensayista, biógrafo y lexicógrafo inglés

CALLE MAYOR (Calle Mayor) – 1956

calle

Director Juan Antonio Bardem
Guión Juan Antonio Bardem
Fotografía Michel Kelber
Música Isidro B. Maiztegui y Joseph Kosma
Producción Suevia Films/Play Art/Iberia Films
Nacionalidad España/ Francia
Duración 97m. B/N
Reparto Betsy Blair, José Suárez, Dora Doll, Yves Massard, Luis Peña, Alfonso Goda, Manuel Alexandre, José Calvo, Matilde Muñoz Sampedro.

“A veces por la noche me despierto y me pregunto por qué no me he casado. Y no soy muy fea, digo yo, ni muy tonta me parece, ni mala persona… Entonces, ¿por qué?”

Acrisolando su rancia envoltura costumbrista y folletinesca, Bardem adaptó con severo ímpetu expresivo la novela de Carlos Arniches La señorita de Trevélez, anteriormente filmada por Edgar Neville en 1935, subscribiendo uno de los retratos más certeros y amargos de la mediocridad, el desencanto y la opresión moral que yacían en la España provinciana de los cincuenta. Betsy Blair simbolizaba el patético acomodo impuesto a la mujer en semejante contexto social interpretando de manera tan plausible como conmovedora a una mujer de treinta y cinco años, cuya resignación a envejecer como solterona era ferozmente interrumpida por el fingido propósito de noviazgo que le suscita un apuesto joven, espoleado a su vez por la tediosa desfachatez de su camada de amigos. Rodada en la ciudad de Logroño con una inhabitual capacidad de recursos técnicos, sobrevivió a las porfiadas trabas del gobierno franquista para erigirse en una de las películas más eminentes y reputadas a nivel internacional no ya de su autor sino de la cinematografía ibérica en general.

Otras películas sobre la SOLTERÍA

Locuras de verano – David Lean (1955)
Marty – Delbert Mann (1955)
Mi querida señorita – Jaime de Armiñán (1971)

EMIGRACIÓN (Surcos)

Dejar el lugar de origen para establecerse en otro país o región, especialmente por causas económicas o sociales. (Wikipedia)

“Aprendí pronto que al emigrar se pierden las muletas que han servido de sostén hasta entonces, hay que comenzar desde cero, porque el pasado se borra de un plumazo y a nadie le importa de dónde uno viene o qué ha hecho antes”
Isabel Allende (1942-) Escritora chilena

SURCOS (Surcos) – 1951

surcos

Director José A. Nieves Conde
Guion José A. Nieves Conde, Gonzalo Torrente Ballester y Natividad Zaro
Fotografía Sebastián Parera
Música Jesús García Leoz
Producción Atenea Films
Nacionalidad España
Duración 90m. B/N
Reparto María Asquerino, Luis Peña, Marisa de Leza, Francisco Arenzana, Félix Dafauce, José Parada, Maruja Di, Francisco Bernal, Féliz Briones.

“En el pueblo siempre será igual, en cambio en la ciudad le llega a uno la ganancia a las manos nada más querer”

A partir de una historia original de Eugenio Montes inspirada en el arduo fenómeno de la emigración campesina, tema silenciado por el gobierno franquista desde la guerra civil, Nieves Conde rubricó este drama social de vocación neorrealista y connotaciones de género negro que por méritos propios se ha instalado en la historia del cine español como una de sus películas más renovadoras e influyentes. El desarraigo y la hostilidad con las que el suburbio madrileño acoge a una familia de labradores, esbozo descaradamente transferido al asfalto milanés por Luchino Visconti para fraguar su magistral ROCCO Y SUS HERMANOS (1960), sirvió para tratar con firmeza, denuedo y convicción algunas de las hasta entonces inabordables vergüenzas del régimen, como la corrupción, la delincuencia juvenil o el espinoso problema de la vivienda. Macerada por una atmósfera de implacable y desgarradora turbiedad, cosechó en su día una tajante desaprobación por parte de la Iglesia y padeció la implacable mediación de la censura, que, entre otros ajustes, obligó a modificar la escena final.

Otras películas sobre EMIGRACIÓN

El emigrante – Charles Chaplin (1917)
América, América – Elia Kazan (1963)
Los emigrantes – Jan Troell (1971)