Eric Rohmer

PROBABILIDAD (Mi noche con Maud)

1. Cualidad o posibilidad verosímil y fundada de que algo pueda suceder.
2. Cálculo o determinación cuantitativa de la posibilidad de que se verifique un suceso.
(Espasa-Calpe)

«Hay probabilidad de que ocurran cosas inesperadas en cada segundo de nuestra frágil existencia»
Paulo Coelho (1947-) Novelista y dramaturgo brasileño

MI NOCHE CON MAUD (Ma nuit chez Maud) – 1969

nuit

Director Éric Rohmer
Guion Éric Rohmer
Fotografía Néstor Almendros
Música Wolfgang Amadeus Mozart
Producción FFD/Films de Pléïade/Les Films du Carrosse/Les Films de Deux Mondes/ Renn Prod./Les Films du Losange/Les Prod.de la Guéville/Two World/Simar Films
Nacionalidad Francia
Duración 105m. Color
Reparto Jean-Louis Trintignant, Françoise Fabian, Antoine Vitez, Marie-Christine Barrault, Léonide Kogan, Anne Dubot, Marie Becker.
* Wolfgang Amadeus Mozart – Sonata para violín y piano, K-378

«Nuestros caminos ordinarios nunca se cruzan. Por lo tanto, el punto de intersección debe estar fuera de esos caminos ordinarios. Me he aficionado a las matemáticas en mi tiempo libre. Sería divertido calcular nuestra probabilidad de encontrarnos en un período de dos meses»

Tercero y, con casi toda seguridad, el más trascendental de los seis cuentos morales que el sutil ingenio rohmeriano concibió entre 1962 y 1972 a partir de diversificaciones sobre un idéntico esquema argumental (el efímero interés de un hombre por una mujer diferente a la que verdaderamente le pertoca) y temático (la perdurable dualidad entre apariencia y realidad que fomenta todo lazo amoroso). En esta ocasión, el egregio cineasta francés enriqueció con sus marcadas inquietudes filosóficas la verbosidad e ironía de sus diálogos para escoltar al personaje protagonista (un ingeniero de disciplinada formación católica) en las continuas discusiones pascalianas sobre el azar y las probabilidades que mantiene con un viejo amigo, en la singular experiencia erótica que vive con una mujer liberal y en el poderoso estímulo afectivo que le aproxima a una joven estudiante. La valiosa labor actoral y la cuidadosa fotografía en blanco y negro de Almendros favorecían la delicada pero sugerente sensualidad de un largometraje que reflexionaba con sensatez, precisión y franqueza sobre los antojadizos derroteros de la providencia.

Otras películas sobre PROBABILIDADES

Pi, fe en el caos – Darren Aronofsky (1998)
La habitación de Fermat – L.Piedrahita y R.Sopeña (2007)
21 Black Jack – Robert Luketic (2008)

PLAYA (Pauline en la playa)

Accidente geográfico que tiene lugar siempre en inmediata continuación con una masa de agua, estableciéndose como un límite a la misma. Las playas son inestables en tanto varían su dimensión de acuerdo al constante movimiento del agua. (definicionabc.com)

«No voy a la playa para ponerme morena, me gusta ser rubia»
Marilyn Monroe (1926-1962) Actriz, cantante y modelo estadounidense

PAULINE EN LA PLAYA (Pauline à la plage) – 1983

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Director Eric Rohmer
Guion Eric Rohmer
Fotografía Néstor Almendros
Música Jean-Louis Valéro
Producción Les Films Ariane/Les Films du Losange
Nacionalidad Francia
Duración 94m. Color
Reparto Amanda Langlet, Arielle Dombasle, Pascal Greggory, Simon de La Brosse, Rosette, Marie Bouteloup, Michel Ferry.

«Todo ser vivo está incompleto, y sólo el amor le permite realizarse plenamente»

Tercer episodio y, probablemente, el más redondo de los seis que conformaron la serie de Comedias y Proverbios, donde Rohmer insistía en analizar la complejidad de las relaciones amorosas sustituyendo la sugerencia erótica y las referencias éticas e intelectualistas que sustentaron su ciclo de Cuentos Morales por una sensualidad más explícita, directa e, incluso, amoral, y una retórica más intrascendente y afín a las nuevas generaciones. Arropado por la incandescencia fotográfica de Néstor Almendros, describía los escarceos sentimentales de una despabilada quinceañera y su explosiva tía recién divorciada en el veraniego paraje normando de Granville, en la bahía del monte Saint-Michel, con el propósito de escarbar en cuestiones como la imperiosa y descorazonadora búsqueda de una pasión abrasadora o la conveniencia de mantener la discreción en asuntos amatorios. Y todo ello cocinado a través de la sempiterna receta rohmeriana, es decir, un revuelto de intimismo, sencillez e ironía, trufado de unos diálogos condimentados con delicadeza, fluidez y complicidad.

Otras películas ambientadas parcialmente en una PLAYA

Los Robinsones de los mares del sur – Ken Annakin (1960)
El señor de las moscas – Peter Brook (1963)
Tiburón – Steven Spielberg (1975)