SERTÓN (Antonio das Mortes)

En Brasil, el sertón es una vasta región geográfica semiárida del Nordeste Brasileño, que incluye partes de los estados de Sergipe, Alagoas, Bahia, Pernambuco, Paraíba, Rio Grande do Norte, Ceará y Piauí. Geográficamente, el sertón consiste principalmente de colinas de poca altura que forman parte del Planalto Brasileiro. La mayor parte del ‘sertão’ está entre 200 y 500 metros sobre el nivel del mar, cuyas máximas elevaciones se encuentran en el lado oriental del Planalto da Borborema. (Wikipedia)

“Nosotros, gente del Sertón, somos contadores de historias desde que nacemos. Contar historias hace parte de nuestra sangre. Es un don de cuna que recibimos para el resto de la vida. ¡Qué más se puede hacer en las horas libres en el Sertón sino contar historias!”
Jorge Consuegra (1949-) Periodista, gestor, lingüista y escritor colombiano.

ANTONIO DAS MORTES (O dragao da maldade contra o santo guerreiro) – 1969

Director Glauber Rocha
Guión Glauber Rocha
Fotografía Alfonso Beato
Música Marlos Nobre
Producción Antoine Films/Cinémas Associés/P.C. Mapa/Glauber Rocha C.A./ Munich Tele-Pool
Nacionalidad Brasil/ Francia/ Alemania
Duración 94m. Color
Reparto Mauricio do Valle, Odete Lara, Othon Bastos, Hugo Carvana, Rosa Maria Penna, Jofre Soares, Lorival Pariz, Emmanuel Cavalcanti.

“Dios hizo la tierra, Satanás las cercas”

Antes de exportar su barroco y destemplado formalismo estético al continente europeo, Glauber Rocha recuperó al siniestro matador de cangaceiros Antonio das Mortes (uno de los principales personajes inclusos en su obra maestra DIOS Y EL DIABLO EN LA TIERRA DEL SOL) para inmiscuirlo en otra cruenta fábula social designada a revelar el doloroso subdesarrollo secular que erosionaba Brasil, y, en concreto, a representar la desigual lucha que sostenían terratenientes y campesinos en la agreste, fanatizada y supersticiosa región de Sertao. Recurriendo a un lenguaje conciso, exento de toda superfluidad o irrelevancia, el máximo representante del Cinema Novo combinó con suma destreza el exótico folklore patrio con una contextura propia del western para dar forma a una historia de odio, venganza y desarraigo, cuyo delirante y catártico desarrollo contenía secuencias tan chocantes como sobrecogedoras. Mención aparte merece la fotografía de estridente colorismo a cargo de Alfonso Beato y el desusado impacto poético de sus canciones populares.

Otras películas ambientadas en el SERTÓN

Vidas secas – Nelson Pereira Dos Santos (1963)
Estación Central de Brasil – Walter Salles (1998)
El cielo de Suely – Karim Aïnouz (2006)

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