Día: agosto 13, 2017

CUBO (Déjame entrar)

Cuerpo formado por seis caras que son cuadradas. La particularidad de estos cuerpos es que todas las caras son congruentes, están dispuestas de forma paralela y de a pares, y tienen cuatro lados. (definicion.de)
El cubo de Rubik es un rompecabezas mecánico tridimensional inventado por el escultor y profesor de arquitectura húngaro Erno Rubik en 1974 (…)​ Es considerado, en general, el juguete más vendido del mundo. Un cubo de Rubik clásico, posee seis colores uniformes (tradicionalmente blanco, rojo, azul, naranja, verde y amarillo).​ Un mecanismo de ejes permite a cada cara girar independientemente, mezclando así los colores. Para resolver el rompecabezas, cada cara debe volver a quedar en un solo color. (Wikipedia)

“Resulta evidente que se ha olvidado una componente en los estudios cosmológicos. El origen del Universo, como la solución del cubo de Rubik, requiere una inteligencia”
Fred Hoyle (1915-2001) Astrofísico y matemático británico

DÉJAME ENTRAR (Låt den rätte komma in) – 2008

Director Tomas Alfredson
Guión John Ajvide Lindqvist
Fotografía Hoyte Van Hoytema
Música Johan Söderqvist
Producción EFTI
Nacionalidad Suecia
Duración 115m. Color
Reparto Kåre Hedebrant, Lina Leandersson, Per Ragnar, Henrik Dahl, Karin Bergquist, Peter Carlberg, Ika Nord, Mikael Rahm.

“¿Esto? Es un cubo de rubik. ¿Quieres intentarlo? Mañana me lo devuelves (…) Tienes que completar cada cara con un color. Así…”

Perturbadora adaptación de la novela homónima de John Ajvide Lindqvist, que sorteaba los pretenciosos, remilgados y erótico-pubescentes estereotipos posmodernos que confinan el vampirismo contemporáneo para afianzarse como una de las grandes contribuciones al cine fantástico surgidas a lo largo de la pasada década. Ambientada en un glacial y anodino suburbio de Estocolmo, desarrollaba con laconismo descriptivo y una rigurosa intensidad dramática el furtivo y conmovedor vínculo de afecto, respeto y mutua protección que entabla un introvertido niño de doce años con una andrógina criatura de naturaleza vampírica hasta establecer un lacerante y poético ensamblaje de belleza, ternura y crueldad, presto a deliberar sobre lacras sociales tan alarmantemente enraizadas como el acoso escolar, la pederastia o el alcoholismo. Una película hipnótica, pavorosa y desasosegante, cuyo rotundo éxito internacional no pasó inadvertido para la maquinaria hollywoodiense, que, en tan solo un par de años, ya tuvo preparado su particular remedo transgénico, firmado por Matt Reeves con el mismo título.

Otras películas donde se juega con el CUBO DE RUBIK

Cómo ser John Malkovich – Spike Jonze (1999)
En busca de la felicidad – Gabriele Muccino (2006)
En un mundo mejor – Susanne Bier (2010)