Irène Jacob

EPÍLOGO (Tres colores: Rojo)

1. Parte final de un discurso o de una obra literaria en la que se ofrece un resumen general de su contenido.
2. Parte final de ciertas obras literarias o dramáticas en la que se da el desenlace de alguna acción no concluida o se refiere un suceso que guarda relación con la acción principal o es consecuencia de ella.
(google.es)

“Cada futuro tiene trozos que son pedazos de pasado, ritos que hablan mi lenguaje. Y allí me entiendo, allí me ignoro, allí soy prólogo y epílogo” (poema Preámbulo)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo

TRES COLORES: ROJO (Trois coleurs: Rouge) – 1994

Director Krzysztof Kieslowski
Guión Krzysztof Kieslowski Y Krzysztof Piesiewicz
Fotografía Piotr Sobocinski
Música Zbigniew Preisner
Producción France 3 Cinéma/MK2 Productions/Canal+/CAB Productions/TSR/Zespol Filmowy “Tor”
Nacionalidad Francia/ Polonia/ Suiza
Duración 99m. Color
Reparto Irène Jacob, Jean-Louis Trintignant, Frederique Feder, Marion Stalens, Teco Celio, Jean-Pierre Lorit, Samuel Lebihan, Roland Carey.

“Tengo la impresión de que a mi alrededor está pasando algo importante, y eso me asusta”

Kieslowski concluyó su trilogía cromática dedicada e inspirada en los valores de la bandera francesa y, al mismo tiempo, puso punto y final a su itinerario cinematográfico (fallecería en 1996 a causa de un paro cardíaco) con este profundo razonamiento sobre el silencio de la culpabilidad, las desconcertantes inferencias del caprichoso azar y los frágiles límites que separan el amor de la traición. Inspirándose en el poema Love at first sight de Wislawa Szymborska, expuso con su habitual solemnidad e impavidez narrativa y una potencia visual de sobrecogedora fisicidad la afectuosa y purificadora relación que entabla una joven modelo (ofuscadoramente sensual Irène Jacob) con un juez maduro y atormentado (virtuoso Trintignant). El perfeccionista cineasta polaco extrajo profundas emociones de detalles aparentemente insignificantes y se recreó en persistentes guiños vinculados con los otros dos colores hasta rematar la función con un epílogo revestido de cameos tan amanerado como emocionante y metafórico. A pesar de obtener un éxito inferior a las anteriores entregas, constituye el fragmento más lúcido y perturbador del extraordinario tríptico.

Otras películas rematadas con un evocado EPÍLOGO

Fellini, ocho y medio – Federico Fellini (1963)
La lista de Schindler – Steven Spielberg (1993)
Desmontando a Harry – Woody Allen (1997)

DESTINO (La doble vida de Verónica)

Poder sobrenatural inevitable e ineludible que, según se cree, guía la vida humana y la de cualquier ser a un fin no escogido de forma necesaria y fatal, en forma opuesta a la del libre albedrío o libertad. http://es.wikipedia.org/wiki/Destino

“El destino suele estar a la vuelta de la esquina. Como si fuese un chorizo, una furcia o un vendedor de lotería: sus tres encarnaciones más socorridas. Pero lo que no hace es visitas a domicilio. Hay que ir a por él”
Carlos Ruiz Zafón (1964-) Escritor español

LA DOBLE VIDA DE VERÓNICA (La double vie de Véronique) – 1991

doble

Director Krzysztof Kieslowski
Guión Krzysztof Kieslowski y Krzysztof Piesiewicz
Fotografía Slavomir Idziak
Música Zbigniew Preisner
Producción Sidéral/Tor/Canal+/L Studio/Norsk
Nacionalidad Polonia/ Francia/ Noruega
Duración 98m. Color
Reparto Irène Jacob, Halina Gryglaszewska, Kalina Kedrusik, Aleksander Bandini, Wladislaw Kowalski, Jerzy Gudejko, Janusz Sterninski.

“Tengo un extraño presentimiento. Siento que no estoy sola (…) Que no estoy sola en este mundo”

Una vez zanjado su compromiso con la televisión polaca con el mastodóntico DECÁLOGO (1989), Kieslowski reanudó su cometido como cineasta a través de un sugerente e insondable artificio romántico de renovadora intensidad dramática y estética que describía los destinos paralelos de dos jóvenes veinteañeras de rasgos físicos, inquietudes artísticas y patologías coronarias idénticas: Weronika y Véronique, residentes en Cracovia y Clemond-Ferrant respectivamente. Pese a no conseguir atemperar sus evidentes síntomas de pretenciosidad, el realizador polaco condujo este azaroso y ensoñador apólogo fantástico sobre el apego y la generosidad con verdadera pasión y lirismo, apoyándose en la exquisitez de su fotografía, la suntuosidad de su partitura musical, y, de manera muy especial, en la convicción interpretativa que exteriorizaba Irène Jacob a la hora de solventar su difícil doble papel. El considerable éxito internacional que obtuvo la cinta impulsó a su autor a acometer su magna, ambiciosa y reputada trilogía sobre los valores simbolizados en la bandera gala, TRES COLORES (1993-94).

Otras películas sobre el DESTINO

La vida en un hilo – Edgar Neville (1945)
¡Qué bello es vivir! – Frank Capra (1946)
Tu y yo – Leo McCarey (1957)