Drama psicológico

PIANO (El piano)

Instrumento musical de cuerdas generalmente metálicas dispuestas dentro de una caja de resonancia, que son golpeadas por macillos accionados desde un teclado. (RAE)

«El piano debe ser tu amigo, es decir, un confidente que calme tu rabia.»
Félix Leclerc (1914-1988) Cantautor, compositor, poeta y escritor

EL PIANO (The piano) – 1993

Director Jane Campion
Guion Jane Campion
Fotografía Stuart Dryburgh
Música Michael Nyman
Producción Ciby 2000/Jan Chapman Productions
Nacionalidad Nueva Zelanda/ Francia
Duración 121m. Color
Reparto Holly Hunter, Anna Paquin, Harvey Keitel, Sam Neill, Kerry Walker, Geneviève Lemon, Ian Mune, Cliff Curtis.

«Por las noches pienso en mi piano en su tumba en el océano, y a veces en mí misma flotando sobre él. Allá abajo todo está tan inmóvil y silencioso que me arrulla hasta quedarme dormida.»

A mediados del siglo XIX, una viuda muda escocesa viaja con su hija y su piano (instrumento a través del cual expresa sus sentimientos) a la abrumadora e inhóspita selva neozelandesa para afrontar un matrimonio concertado por su padre con un rico terrateniente. Sin embargo, acabará estableciendo una extraña relación amorosa con otro colono inglés, hosco y analfabeto, que convive con los nativos maoríes. Jane Campion obtuvo un impresionante éxito internacional de crítica y público con esta sofisticada tentativa de renovar el melodrama decimonónico con componentes explícitamente feministas, perfilándose dentro de los estándares de una puesta en escena de suntuoso preciosismo formal. Regularmente evocada por la imprescindible banda sonora minimalista de Michael Nyman, especialmente por sus dos piezas principales, The heart asks pleasure first y The promise, emerge hoy como una fábula romántica exótica, perspicaz y ambiciosa, tan equívoca y subyugante en su turbia densidad psicológica como poética e impetuosa en su angosto calado erótico.

Otras películas con protagonismo del PIANO

La leyenda del pianista en el océano – Giuseppe Tornatore (1998)
De latir, mi corazón se ha parado – Jacques Audiard (2005)
Green Book – Peter Farrelly (2018)

TENIS (Borg McEnroe. La película)

Deporte de raqueta que se practica sobre una cancha rectangular delimitada por líneas y dividida por una red. Se disputa entre dos jugadores (individuales) o entre dos parejas (dobles). El objetivo del juego es lanzar una pelota golpeándola con la raqueta de modo que bote dentro del campo del rival procurando que éste no pueda devolverla (…) Las primeras referencias del tenis tienen lugar en Francia, nombrado ‘Jeu de paume’ dado que al principio se golpeaba la pelota con la mano. Más tarde se empezaron a utilizar raquetas. El tenis original se jugaba en pistas de hierba natural. Se originó en Europa a finales del siglo XVIII y se expandió en un principio por los países angloparlantes, especialmente entre sus clases altas. En la actualidad se ha universalizado, y es jugado en casi todos los países del mundo. Desde 1926, con la creación del primer tour, es un deporte profesional. Es además un deporte olímpico. (Wikipedia)

«El tenis usa el lenguaje de la vida: ventaja, servicio, falta, rotura, amor… Los elementos básicos del tenis son los de la vida cotidiana, porque cada partido es una vida en miniatura.»
Andre Agassi (1970-) Extenista estadounidense

BORG McENROE. LA PELÍCULA (Borg McEnroe) – 2017

Director Janus Metz
Guion Ronnie Sandahl
Fotografía Niels Thastum
Música Vladislav Delay y Jonas Struck
Producción SF Studios Production AB/Danish Film Institute/Film I Väst/Nordisk Film/Nordisk Film (SE)/Finnish Film Foundation
Nacionalidad Suecia/ Dinamarca/ Finlandia
Duración 103m. Color
Reparto Sverrir Gudnason, Shia LaBeouf, Stellan Skarsgård, Tuva Novotny, Marcus Mossberg, Robert Emms, Ian Blackman.
* Jonas Struck & Vladislav Delay – The art of tennis

«El tenis no es como el fútbol o el hockey, donde sólo interesa la victoria. En el tenis, la forma de ganar es igualmente importante.»

En su primer largometraje de ficción, Janusz Metz recreaba en materia de vibrante thriller psicológico la tan efímera como intensa rivalidad tenística entre el supersticioso e inescrutable Björn Borg y el genial, rebelde e indómito John McEnroe, utilizando como coartada argumental la histórica final que ambos disputaron en la hierba de Wimbledon, en 1980. Alternando un preciso dibujo de sus aparentemente antagónicos caracteres con una equilibrada sucesión de flashbacks sobre su infancia y adolescencia, el filme describía el recorrido de ambos por aquel mítico Grand Slam hasta llegar al agónico y apasionante duelo decisivo, resumido con asombrosa credibilidad y tensión dramática gracias a una ingeniosa conjunción entre estética, actuaciones y montaje. Una impecable aproximación al constante desafío de la alta competición y, en particular, a las múltiples exigencias físicas y mentales que impone el deporte rey de la raqueta, entre ellas, concentración, resistencia, coordinación, control de las emociones, confianza, compromiso y capacidad para solventar los problemas que plantea el contrario.

Otras películas sobre el mundo del TENIS

La batalla de los sexos – Jonathan Dayton y Valerie Faris (2017)
Buscando la perfección – Julien Faraut (2018)
El método Williams – Reinaldo Marcus Green (2021)

RECHAZO (Tenemos que hablar de Kevin)

No aceptación, no admisión o resistencia a algo. (Espasa-Calpe).
Las dinámicas de resistencia y rechazo filio-parental conforman un patrón relacional disfuncional complejo, que se hace visible mediante actitudes y conductas de rechazo de hijos e hijas a mantener una relación afectiva con alguno de los progenitores, mostrando habitualmente una fuerte cercanía al otro. (papelesdelpsicologo.es)

“Tienes que saber cómo aceptar el rechazo y como rechazar la aceptación”
Ray Bradbury (1920-2012) Escritor estadounidense

TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN (We need to talk about Kevin) – 2011

Director Lynne Ramsay
Guion Lynne Ramsay
Fotografía Seamus McGarvey
Música Jonny Greenwood
Producción Independent/BBC Film/Artina Films
Nacionalidad Reino Unido/ Estados Unidos
Duración 110m. Color
Reparto Tilda Swinton, Ezra Miller, John C. Reilly, Jasper Newell, Siobhan Fallon, Leslie Lyles, Alex Manette.
* Buddy Holly – Everyday

“El hecho de que estés acostumbrado a algo no significa que te guste. Tú te has acostumbrado a mí.”»

Perturbadora e incómoda adaptación de la novela homónima de Lionel Shriver, que proclamaba la innata capacidad humana de hacer el mal detonando los mitos sobre la maternidad a través de la tortuosa interacción filio-parental entre una otrora exitosa escritora de viajes y su despiadado primogénito. Intensificando su recurrente identificación con el complejo sentimiento de culpa, Lynne Ramsay desordenó cronológicamente las epistolares anécdotas retrospectivas del libro para zambullir al espectador en el tumultuoso mar de indecisiones, sufrimientos y emociones ocultas que suscita el mutuo rechazo madre-hijo desde el período de gestación hasta su fatídico acceso a la edad adulta, poniendo especial énfasis en el progreso de su manipulador y desafiante trastorno antisocial. Grandiosa interpretación de Tilda Swinton, llamativa pero eficaz selección de desenfadados temas musicales y simbólica utilización del color, que, a partir de su impactante escena inicial (ambientada en la Tomatina de Buñol) presenta una clara supremacía del rojo como presagio del odio, el dolor y la agresividad.

Otras películas que describen un patrón de RECHAZO filio-parental

Imitación a la vida – Douglas Sirk (1959)
Yo maté a mi madre – Xavier Dolan (2009)
Toni Erdmann – Maren Ade (2016)

ARDID (La corrupción)

Acto que se realiza con malicia y habilidad para conseguir un objetivo bien determinado (…) La intención es provocar una confusión en otra persona para que malinterprete una situación y haga algo que, en realidad, no desea hacer. (definicion.de)

«El honor y el ardid, como dos amigos inseparables, se dan la mano en la guerra.»
William Shakespeare (1564-1616) Poeta, dramaturgo y actor inglés

LA CORRUPCIÓN (La corruzione) – 1963

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Director Mauro Bolognini
Guion Fulvio Gicca Palli y Ugo Liberatore
Fotografía Leonida Barboni
Música Giovanni Fusco
Producción Arco Film Roma/Burgundia Film/S.O.P.A.C
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 80m. B/N
Reparto Alain Cuny, Rosanna Schiaffino, Jacques Perrin, Isa Miranda, Filippo Scelzo, Ennio Balbo, Renato Montalbano.

«Si una mujer no busca protección y cariño en un hombre, ¿qué busca? De todas formas, una mujer sabe bien cómo es realmente un hombre. (…) Tiene que ser alguien que te quiera a toda costa. Entonces, estás segura, no tienes de qué preocuparte, te sientes apoyada.»

Entre 1959 y 1963, Mauro Bolognini dirigió una sucesión de siete melodramas de aliento pasional y acentuados matices sociales, digna de una urgente revalorización, que culminó con esta abrumadora confrontación entre la ceguera materialista y la pureza espiritual, basada en una historia de Ugo Liberatore. La depravada voluntad corruptora de un magnate editorial milanés (impecable Alain Cuny) por truncar la llamada al sacerdocio de su retraído e inocente primogénito afloraba como clarividente línea argumental de un filme retorcidamente lúcido y descorazonador, muy poco apreciado por la crítica del momento pese a entrañar el hábito de magnitud psicológica, poética, estilística y sensual que caracterizó siempre la obra del realizador toscano. El escabroso proceso alienador del protagonista, gestionado por vía del ardid de un ambicioso y hechizante anzuelo femenino (hermosísima Rosanna Schiaffino), permitía profundizar con equilibrio, densidad y pesadumbre en el ámbito de la soledad afectiva, el complejo sentido de la moral o el innegociable derecho a la individualidad.

Otras películas determinadas por un ARDID femenino

El abrazo de la muerte – Robert Siodmak (1949)
La carnaza – Bertrand Tavernier (1995)
La mejor oferta – Giuseppe Tornatore (2013)

FARO (El faro)

Torre alta en las costas, con luz en su parte superior, para que durante la noche sirva de señal a los navegantes. (RAE)

“La amplitud del cielo, la arquitectura movible de las nubes, las coloraciones cambiantes del mar, el centelleo de los faros, son un prisma maravillosamente apropiado para distraer los ojos, sin cansarlos jamás”
Charles Baudelaire (1821-1867) Poeta, crítico de arte y traductor francés

EL FARO (The Lighthouse) – 2019

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Director Robert Eggers
Guion Robert Eggers y Max Eggers
Fotografía Jarin Blaschke
Música Mark Korven
Producción A24/Regency Enterprises/RT Features
Nacionalidad Estados Unidos/ Canadá
Duración 110m. B/N
Reparto Willem Dafoe, Robert Pattinson.

«Solo déjame entrar en ese faro, eso es todo. No me hagas rogar… O te rogaré. Suplicaré si eso es lo que quieres. Te rogaré. ¡Por favor! ¡Por favor!»

En su segundo largometraje, Robert Eggers enmendó el frustrado proyecto inicial de su hermano Max de adaptar The lighthouse, título no oficial del inacabado último relato escrito por Edgar Allan Poe, conformando esta libre transposición a una remota isla de las costas de Nueva Inglaterra de una truculenta historia real acontecida en 1801, en el faro de Smalls, a treinta y dos kilómetros de la costa galesa de Pembrokshire. Apoyándose en una subyugante textura visual en blanco y negro y formato 4:3, el aclamado realizador de LA BRUJA expandía una opresiva e insalubre atmósfera nihilista de incontrolable crescendo dramático para encauzar el atroz descenso a los abismos de la insania de dos guardianes presuntamente antagónicos. Un alegórico trasfondo sexual, su pertinaz profusión verborreica y la flatulenta escatología de su alienado humor negro tipificaban la incómoda sordidez ambiental de esta extravagante pesadilla psicológica, marcada por los abruptos envites de la naturaleza y apuntalada por el histriónico duelo interpretativo entre Willem Dafoe y Roger Pattinson.

Otras películas determinadas por la presencia de un FARO

El faro del sur – Eduardo Mignogna (1998)
Moonrise Kingdom – Wes Anderson (2012)
La luz entre los océanos – Derek Cianfrance (2016)