Kinuyo Tanaka

MAMA (Pechos eternos)

Órgano glanduloso y saliente que los mamíferos tienen en número par y sirve en las hembras para la secreción de la leche. (RAE)
El cáncer de mama es una proliferación maligna de las células epiteliales que revisten los conductos o conductos. Es una enfermedad clonal, donde una célula individual producto de una serie de mutaciones somáticas o de línea germinal adquiere la capacidad de dividirse sin control, ni orden, haciendo que se reproduzca hasta formar un tumor. El tumor resultante, que comienza como anomalía leve, pasa a ser grave, invade tejidos vecinos y finalmente, se propaga a otras partes del cuerpo. (Wikipedia)

«Unos de los retos es no interpretar el proceso de tener el cáncer de mama como una lucha o una batalla, porque eso acaba generando frustración en las pacientes que recaen: parece que es su responsabilidad es que no ha luchado lo suficiente.»
César Rodríguez (1964-) Oncólogo español

PECHOS ETERNOS (Chibusa yo eien nare) – 1955

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Director Kinuyo Tanaka
Guion Sumie Tanaka
Fotografía Kumenobu Fujioka
Música Takinori Saito
Producción Nikkatsu
Nacionalidad Japón
Duración 110m. B/N
Reparto Yumeji Tsukioka, Ryoji Hayama, Junkichi Orimoto, Hiroko Kawasaki, Shirô Ôsaka, Choko Iida, Masayuki Mori, Kinuyo Tanaka.

«No tengo pechos. ¿Qué puedo escribir? ¿Qué puedo decir? No quiero que me conozcan como una poetisa. Sólo soy una mujer.»

En su tercera (y probablemente la mejor) película de su breve, insólita y desatendida trayectoria como cineasta, Kinuyo Tanaka reconstruyó a partir de un artículo biográfico de Akira Wakatsuki los descorazonadores últimos meses de vida de la poetisa de tanka Fumiko Nakajo, fallecida un año antes (con tan solo 31) a causa de una neumonía contraída durante la convalecencia de una mastectomía bilateral. Recurriendo a una puesta en escena de poética brillantez formal y un marcado acento feminista, la insigne musa interpretativa invocaba a los grandes maestros nipones para narrar la amarga impostura de un matrimonio concertado y su inevitable divorcio, el despegue de una exitosa carrera literaria que coincide con el advenimiento de un agresivo cáncer de mama (insólito para la época deviene el plano de sus senos desnudos en la mesa quirúrgica) y las repercusiones tanto psicológicas como emocionales del mismo. Un melodrama sereno, refinado e innovador, protagonizado con absoluta sensibilidad por Yumeji Tsukioka, sin duda, en el gran papel de su carrera como actriz.

Otras películas que tratan el tema del CÁNCER DE MAMA

Quédate a mi lado – Chris Columbus (1998)
Ma ma – Julio Medem (2015)
Miss you already (Ya te extraño) – Catherine Hardwicke (2015)

INFORTUNIO (Vida de Oharu, mujer galante)

Suerte adversa que en ocasiones suelen experimentar los individuos por diversas circunstancias. (significados.com)

“De todos los infortunios que afligen a la humanidad el más amargo es que hemos de tener conciencia de mucho y control de nada”
Heródoto (484-425 a.C.) Historiador y geógrafo griego

VIDA DE OHARU, MUJER GALANTE (Saikaku ichidai onna) 1952

Director Kenji Mizoguchi
Guion Yoshikata Yoda
Fotografía Yoshimi Hirano
Música Ichiro Saito
Producción Shin Toho
Nacionalidad Japón
Duración 148m. B/N
Reparto Kinuyo Tanaka, Masao Shimizu, Tsukie Matsuura, Toshiro Mifune, Ichiro Sugai, Toshiaki Konoe, Kiyoko Tsuji.

«¿Alguna vez pensaste que acabarías de esta manera? Tengo entendido que trabajaste en la Corte. ¿Qué te llevo a acabar así?»

El irrepetible talento de Mizoguchi hizo su entrada triunfal en el mercado occidental gracias a este portentoso melodrama fatalista, inspirado en la clásica obra literaria de Saikaku Ihara La vida de una libertina, que constituye el origen de la sucesión de obras maestras que finiquitaron su dilatada filmografía, y, que, hoy en día, perduran como una de las grandes cúspides creativas de la cinematografía japonesa. Incidiendo en su particular mirada de ira, reproche y compasión hacia el denigrante papel que le ha tocado vivir a la mujer en la historia de su país, el magistral realizador describía con apabullante disposición estética, notable intensidad psicológica y una pesadumbre lírica sin ningún recodo de benevolencia la infortunada trayectoria vital de la hija de un samurái en la jerarquizada sociedad feudal nipona del siglo XVII, haciendo gala de su virtuosa capacidad a la hora de elaborar planos-secuencia o jugar con la elipsis y el fuera de campo. Por otro lado, arrancó una de las mejores composiciones de la gran Kinuyo Tanaka (una de sus actrices fetiche) al frente de un reparto absolutamente soberbio.

Otras películas determinadas por el INFORTUNIO del personaje protagonista

Cielo negro – Manuel Mur Oti (1951)
La Strada – Federico Fellini (1954)
El renacido – Alejandro González Iñárritu (2015)

ESCLAVITUD (El intendente Sansho)

La esclavitud, como institución jurídica, es una situación por la cual una persona (el esclavo) es propiedad de otra (el amo); es una forma particular de relaciones de producción, característica de un determinado nivel de desarrollo de las fuerzas productivas en la evolución de la historia económica. La esclavitud se remonta a la Edad Antigua, aunque no de forma equivalente en todas las civilizaciones. Parece que su origen histórico proviene de la práctica de aprovechar como mano de obra a los cautivos en las guerras, como alternativa a otra posibilidad también usual: sacrificarlos. También fue la suerte de algunos pueblos conquistados. Otra vía para llegar a la condición de esclavo era la esclavitud por deudas1 o apremio individual (…) Los tratados internacionales contemporáneos (Convención sobre la Esclavitud, 1926) recogen la prohibición de la esclavitud, que se considera como un crimen contra la humanidad. (Wikipedia)

“La paz con la esclavitud es más pesada carga que la guerra con libertad”
Nicolás Maquiavelo (1469-1527) Diplomático, funcionario público, filósofo político y escritor italiano

EL INTENDENTE SANSHO (Sanshô dayû) – 1954

sansho

Director Kenji Mizoguchi
Guion Yoshikata Yoda y Fuji Yahiro
Fotografía Kazuo Miyagawa
Música Fumio Hayasaka, Tamekichi Mochizuki y Kanahichi Odera
Producción Daiei
Nacionalidad Japón
Duración 119m. B/N
Reparto Kinuyo Tanaka, Yoshiaki Hanayaki, Kyoko Kagawa, Eitaro Shindo, Ichiro Sugai, Masao Shimizu, Akitake Kono, Kazukimi Okuni.

«El mundo era mucho más cruel de lo que yo imaginaba… De nada sirve la voluntad de una sola persona; al ser humano le son indiferentes las desgracias cuando no le afectan directamente. La piedad se rinde ante el egoísmo. La vida es muy dura, los seres humanos son crueles y en lo más profundo de su ser solo saben pensar en sí mismos»

Tomando prestado el cuento homónimo de Ogai Mori como soporte literario, Mizoguchi concibió este luctuoso y estremecedor drama feudal ambientado en el siglo XII, en las postrimerías de la era Heian, que narraba la traumática separación maternal de dos hermanos campesinos para ser vendidos al malvado y poderoso Sansho, las conmovedoras vicisitudes de los jóvenes para escapar de su dominio y la búsqueda final de su anciana y ciega madre, desamparada en la isla de Sado. Basándose en una caligrafía de una reposada fluidez, determinada por su singular visión poética y un bellísimo tratamiento estético asentado en lujosos y dilatados planos secuencia, espléndidamente fotografiados por Miyagawa, el maestro japonés reflexionaba sobre la crueldad de la naturaleza humana para componer un abrumador alegato contra la esclavitud, que merece ser considerado como uno de los títulos capitales de la prolífica colaboración entre el prestigioso realizador y su actriz fetiche Kinuyo Tanaka, y, en consecuencia, como una de las grandes obras maestras de la cinematografía nipona.

Otras películas sobre la ESCLAVITUD

Mandingo – Richard Fleischer (1975)
Amistad – Steven Spielberg (1997)
12 años de esclavitud – Steve McQueen (2013)

ALFARERÍA (Cuentos de la luna pálida de agosto)

Arte de elaborar objetos de barro o arcilla y, por extensión, el oficio que ha permitido al hombre crear toda clase de enseres y artilugios domésticos a lo largo de la historia. En el Occidente culturalmente tecnológico la alfarería popular, cacharrería ruda y evocadora obra de artesanos barreros, ha pasado en gran medida a convertirse en artículo decorativo y de coleccionismo y en materia de interés etnográfico, sumado a su valor arqueológico (…) Popularmente, alfarería es sinónimo de cerámica, si bien suele denominarse y aplicarse el término cerámica a un conjunto de técnicas más depuradas en que intervienen varias cocciones de la pieza, esmaltados más sofisticados y decoración más fina. (Wikipedia)

«La belleza viene del corazón y se derrama por los dedos del alfarero»
Bernard Leach (1887-1979) Alfarero de estudio y profesor de arte británico

CUENTOS DE LA LUNA PÁLIDA DE AGOSTO (Ugetsu monogatari) – 1953

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Director Kenji Mizoguchi
Guion Matsutaro Kawaguchi y Yoshikata Yoda
Fotografía Kazuo Miyagawa
Música Fumio Hayaska, Tamekichi Mochizuki e Ichiro Saito
Producción Daiei
Nacionalidad Japón
Duración 96m. B/N
Reparto Machiko Kyo, Masayuki Mori, Kinuyo Tanaka, Eitaro Ozawa, Sugisaku Aoyama, Ikio Sawamura, Mitsuko Mito, Kikue Mori, Eigoro Onoe.

«No, no hay ningún secreto que no pueda contar. Todo es cuestión de experiencia. Son muchos años trabajando el barro y cociendo el esmalte»

Presentar una película como la gran obra maestra de Mizoguchi equivale a considerarla como una de las cumbres, no ya del cine japonés, sino de la historia del Séptimo Arte. Y es precisamente en esa jerarquía donde merece ser ubicada esta exquisita fábula moral sobre los infaustos efectos de la guerra, basada en dos narraciones fantásticas de Akinari Ueda (Asaji ga yado y Jasei no in) y el cuento Décoré de Guy de Maupassant, que pormenorizaba los desbaratamientos conyugales de un avaricioso alfarero y su humilde cuñado campesino, provocados por el patético idilio del primero con una enigmática princesa y el desmesurado afán por convertirse en samurái del segundo. Con delicadeza ambiental, intensidad dramática y una dimensión poética de un paroxismo sin precedentes, el film establecía una sublime paradoja ilusoria que ensamblaba la más áspera realidad cotidiana con un impenetrable misticismo romántico, metafísico y sobrenatural, del cual emergían elipsis e instantes tan sutiles y prodigiosos como la espectral escena del lago o la hermosa secuencia del baño.

Otras películas donde se practica la ALFARERÍA

La guerra santa (La cristiada) – Carlos Enrique Taboada (1977)
Los favoritos de la luna – Otar Iosseliani (1984)
Ghost: más allá del amor – Jerry Zucker (1990)

RESIGNACIÓN (Las hermanas Munekata)

Aceptación con paciencia y conformidad de una adversidad. (Larousse Editorial)

“La mayoría de los hombres llevan una vida de absoluta desesperación. Lo que se llama resignación es la desesperación confirmada”
Henry David Thoreau (1817-1862) Escritor, poeta y filósofo estadounidense

LAS HERMANAS MUNEKATA (Munekata kyoudai) – 1950

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Director Yasujiro Ozu
Guion Yasujiro Ozu y Kogo Noda
Fotografía Joji Ohara
Música Ichiro Saito
Producción Toho
Nacionalidad Japón
Duración 112m. B/N
Reparto Kinuyo Tanaka, Hideko Takamine, Chishu Ryu, Ken Uehara, Sanae Takasugi, Tatsuo Saito, So Yamamura, Yuji Hori, Reikichi Kawamura.

«Yo creo que ser nuevo es no envejecer. Las cosas que son realmente nuevas, nunca envejecen»

Una de las escasas adaptaciones literarias acometidas por Ozu, basada en una relato de Jiro Osaragi, que trataba el eterno conflicto entre tradición y modernidad en plena posguerra a través de la emotiva relación entre dos hermanas de Kyoto, enamoradas del mismo hombre pero de temperamentos y circunstancias sentimentales antagónicas: una, soporta su frustración y servidumbre hacia un marido refugiado en el alcohol, mientras que la otra, inconformista y partidaria de las nuevas costumbres derivadas de Occidente, conserva aún su soltería. La resignación ante el fracaso conyugal, la soledad y la melancólica desazón por un amor perdido e inconfesado constituyen los ejes básicos sobre los que gravita este sosegado y conmovedor ejercicio de lo cotidiano, poco estimado dentro de la obra de su autor pero absolutamente fiel a las principales ordenanzas que conformaron su protocolario manual estilístico: como su desnudez caligráfica, su personal colocación de la cámara a ras de suelo o esa extraña destreza para detener el tiempo y captar estados de ánimo.

Otras películas sobre la RESIGNACIÓN

Stromboli – Roberto Rossellini (1950)
¿Qué he hecho yo para merecer esto? – Pedro Almodóvar (1984)
Lugares comunes – Adolfo Aristarain (2002)