Aleksandr Sokurov

PALACIO (El arca rusa)

Edificio utilizado como residencia del jefe de Estado u otro magnate. Surgieron en la Edad Antigua, con el inicio de la historia, en todas las civilizaciones; albergando acontecimientos y protagonizando procesos políticos, sociales y económicos de trascendencia histórica. En el Antiguo Régimen europeo los palacios eran las residencias reales, las de la nobleza y del alto clero; aunque también de los burgueses enriquecidos. Se construían, amueblaban y decoraban con los criterios del gusto artístico más exigente y el mayor lujo, contribuyendo a fijar los estilos artísticos de cada época. En la Edad Contemporánea muchos palacios han sido transformados para otros usos, como parlamentos o museos. El término se emplea también habitualmente para denominar nuevas construcciones de edificios públicos, especialmente lujosos. (Wikipedia)

“Aléjese de los palacios el que quiera ser justo. La virtud y el poder no se hermanan bien”
Lucano (39-65) Poeta romano

EL ARCA RUSA (Russkiy kovcheg) – 2002

Director Aleksandr Sokurov
Guion Aleksandr Sokurov, Boris Khaimsky, Anatoli Nikiforov, Svetlana Proskurina
Fotografía Tilman Büttner
Música Sergei Yevtushenko
Producción The Hermitage Bridge Studio/WDR/Arte/NHK/Séville Pictures/Fora Film/Koppmedia/Beauftragter der Bundesregierung für Angelegenheiten der Kultur und der Medien/MDM/Ministry of Culture of the Russian Federation/Radio(DR)/YLE TV1/FBB/Egoli Tossell Film/Mariinsky Theatre/Filmförderung Hamburg
Nacionalidad Rusia/ Alemania
Duración 96m. Color
Reparto Sergei Dreiden, Mariya Kuznetsova, Leonid Mozgovoy, Edisher Giorgobiani, Aleksandr Chaban, Maksim Sergeyev.
* Piotr Ilyich Tchaikovsky – Mélodie antique française Op.39-16

“¿Algo te sigue preocupando? ¿Son las autoridades? Quieren bellotas sin robles. No están interesados en saber cómo nutrir el árbol de la cultura, pero será su destino si el árbol se cae. Entonces no quedará nada. ¿No pueden entender eso?”

La insólita proeza técnica de filmar una historia en una única y larga toma que Hitchcock emuló llevar a cabo en LA SOGA (1948), simulando la continuidad narrativa con ciertas triquiñuelas formales, fue materializada por Sokurov gracias una liviana cámara digital de alta definición que le permitió expresar en un ininterrumpido plano-secuencia de más de noventa minutos, sin efectos especiales añadidos, esta heterodoxa y acronológica parábola del turbulento devenir de Rusia. Con la fantasmagórica participación como cicerone de un diplomático francés del siglo XIX (personificación del marqués de Custine) nos invitaba a recorrer a través del tiempo los más de treinta salones que integran el suntuoso museo del Hermitage de San Petersburgo, haciéndonos testigos de los opulentos acontecimientos vividos en las estancias del antiguo Palacio de Invierno, durante casi dos siglos imponente residencia oficial de los zares. Alrededor de ochocientos cincuenta actores intervinieron en este desafío cinematográfico, minucioso pero contundente, de una subjetividad tan contemplativa como ensoñadora.

Otras películas ambientadas en un PALACIO

El último emperador – Bernardo Bertolucci (1987) / Ciudad prohibida
La reina – Stephen Frears (2006) / Buckingham
María Antonieta – Sofia Coppola (2006) / Versalles

APEGO (Madre e hijo)

Vinculación afectiva intensa, duradera, de carácter singular, que se desarrolla y consolida entre dos personas, por medio de su interacción recíproca, y cuyo objetivo más inmediato es la búsqueda y mantenimiento de proximidad en momentos de amenaza ya que esto proporciona seguridad, consuelo y protección. (Wikipedia)

“Las personas valen lo que vale el apego de la gente, y es de ahí que el maestro Pueblo sacó aquel adagio de que quien al feo ama bonito le parece”
Joaquim Machado de Assis (1839-1908) Escritor brasileño

MADRE E HIJO (Mat i syn) – 1997

madre

Director Aleksandr Sokurov
Guión Yuri Arabov
Fotografía Aleksei Fedorov
Música Mikhail Ivanovich
Producción O-Film/Severny Fond/Zero Film
Nacionalidad Rusia/ Alemania
Duración 73m. Color
Reparto Aleksei Ananishnov, Gudrun Geyer.

“Fui preso de una pesadilla sofocante y me desperté aterrorizado y cubierto de sudor. Dios, morando en mi alma, afectaba solamente mi conciencia. El nunca se extiende hacia el mundo exterior al curso de las cosas. Mi corazón se apesadumbraba por tanta imperfección”

Virtuosa, hipnótica y aflictiva elegía al apego maternofilial que ejemplificaba la complejidad y el hermetismo cinematográfico del genial pupilo tarkovskiano y, de paso, inauguraba una suerte de trilogía inacabada sobre la estima propia de las relaciones familiares, proseguida con la igualmente abstracta, obsesiva y trascendental PADRE E HIJO (2003) y detenida en la presunta DOS HERMANOS Y UNA HERMANA, aún en trámites de producción. El hondo vínculo de amparo y compasión recíproca que sostienen una mujer moribunda y su complaciente hijo en un indefinido contexto campestre se sistematizaba en torno a la alternancia de planos secuencia cadenciosos y dilatados, de una parquedad dialéctica poco menos que agónica y una disposición paisajística directamente emparentada con la textura pictórica del enigmático romanticismo friedrichiano. La minuciosa e imponente captación del ruido agreste acrecentaba la magnitud emocional de estas evocadoras imágenes otoñales, afectadas por objetivos anamórficos que subrayaban la insondable esencia de la naturaleza.

Otras películas sobre el APEGO

Primavera tardía – Yasujiro Ozu (1949)
El soplo al corazón – Louis Malle (1971)
Yo soy Sam – Jessie Nelson (2001)