Day: enero 3, 2017

ALCAIDE (El día de los tramposos)

Funcionario de prisiones que tiene a su cargo el gobierno de una cárcel o de una fortaleza. (Wikipedia)

“No hagamos el instrumento púlpito de mi pesadumbre; que esto de enmendar costumbres es peligroso y violento. Nuevo dulce pensamiento rasque cuerdas el laúd; sea fiscal la virtud de los vicios, que yo en suma soy fiador de mi pluma y alcaide de mi salud” (poema De unas fiestas de Valladolid en que no se hallaron los reyes)
Luis de Góngora (1561-1627) Poeta y dramaturgo español

EL DÍA DE LOS TRAMPOSOS (There was a crooked man) – 1970

crooked

Director Joseph L. Mankiewicz
Guión Robert Benton y David Newman
Fotografía Harry Stradling Jr.
Música Charles Strouse
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 126m. Color
Reparto Kikr Douglas, Henry Fonda, Hume Cronyn, Warren Oates, Burgess Meredith,
Lee Grant, John Randolph, Arthur O’Connell, Victor French.

“Bienvenidos a la prisión territorial caballeros. Supongo que todos tenemos una cosa en común, un ardiente deseo de estar en otra parte. Pero no lo estamos. Mi nombre es Francis LeGoff y soy vuestro alcaide. Ninguno de vosotros ha demostrado especial inclinación a vivir según las leyes estando fuera. Aquí cambiará la cosa”

El penúltimo largometraje del gran Joseph L. Mankiewicz deparaba una sarcástica y desapacible fábula sobre la ambigüedad moral y los frágiles límites divisorios que circunscriben la legalidad a propósito de un atípico western carcelario de sustrato cómico, preludiado al son de una canción homónima interpretada por Trini López, que describía la relación entre el nuevo alcaide de la desértica penitenciaría federal de Yuma (Arizona) y un desaprensivo recluso que pretende sobornarlo ofreciéndole parte del botín de medio millón de dólares que tiene escondido. Entreverando una cuantiosa variedad de géneros y registros sin ningún rubor y con una sorprendente destreza narrativa, la película proporcionaba una visión punzante e implacable de la ruindad inherente a la condición humana a través de una galería de individuos sin principios ni escrúpulos que el impecable reparto se encargaba de caracterizar con efervescente autenticidad. Insuficientemente valorada en el momento de su estreno, sobresale hoy en día como una de las obras más demoledoras y amorales realizadas en el Hollywood de los años setenta.

Otras películas entre cuyos personajes principales figura un ALCAIDE

Veinte mil años en Sing Sing – Michael Curtiz (1932)
Fuerza bruta – Jules Dassin (1947)
Brubaker – Stuart Rosenberg (1980)