Gran Bretaña

ANATOMÍA (La carne y el demonio)

Ciencia que estudia la estructura de los seres vivos, es decir, la forma, topografía, la ubicación, la disposición y la relación entre sí de los órganos que las componen. (Wikipedia)

“La anatomía es a la fisiología como la geografía es a la historia, describe la escena de los acontecimientos”
Jean Fernel (1497-1558) Médico, matemático y astrónomo francés

LA CARNE Y EL DEMONIO (The flesh and fiends) – 1959

Director John Gilling
Guión John Gilling y Leon Griffiths
Fotografía Monty Berman
Música Stanley Black
Producción Triad Productions
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 93m. B/N
Reparto Peter Cushing, June Laverick, Renee Houston, Billie Whitelaw, George Rose, Donald Pleasence, Dermot Walsh, Melvyn Hayes

“Antes de comenzar la conferencia de esta mañana, consideremos el Juramento de Hipócrates, el juramento sagrado de nuestra profesión: ‘Prescribiré un régimen para el bien de mis pacientes según mi capacidad y mi juicio y nunca haré daño a nadie'”

Quizás la obra más redonda de las más de cuarenta películas producidas por el tándem Robert S. Baker/Monty Berman, y, junto a otro sugestivo thriller de horror gótico auspiciado por la Hammer, THE SHADOW OF THE CAT (1961), el mejor largometraje como realizador del espléndido guionista John Gilling, en el que vertía las infames fechorías criminales de dos ruines inmigrantes irlandeses de apellidos Burke y Hare, que, en el Edimburgo de 1827/1828, prosperaron abasteciendo de cadáveres al Dr. Knox para sus enfermizos estudios de anatomía. Con su característica compostura, su talante refinado y plagado de matices actorales, Cushing protagonizaba este incisivo alegato contra la hipócrita, mugrienta y resquebrajada sociedad victoriana, cuya puesta en escena sobresalía por un humor ácido y venenoso, un arrebatador sentido del erotismo y, sobre todo, por un clímax dramático de impoluta depravación, escabrosidad e inmundicia, condicionantes que propiciaron la intervención de la censura en su exhibición norteamericana, donde fue distribuida con el nombre de MANIA.

Otras películas donde se imparten clases de ANATOMÍA

Anatomía a la americana – Thom Eberhardt (1989)
Anatomía – Stefan Ruzowitzky (2000)
Cadáver – Son Derek (2009)

NIHILISMO (Indefenso)

Corriente artística y filosófica que toma como base la negación de uno o más de los supuestos sentidos de la vida. El nihilismo suele presentarse como nihilismo existencial, forma en la que se sostiene que la vida carece de significado objetivo, propósito, o valor intrínseco.​ El nihilismo se puede considerar crítica sexual, política y cultural a los valores, costumbres y creencias de una sociedad, en la medida en que éstas participan del sentido de la vida, negado por dicha corriente filosófica. (Wikipedia)

“El nihilista, no estimándose a sí mismo, sintiéndose incapaz, busca compensación aniquilando los valores del mundo”
José Ortega y Gasset (1883-1955) Filósofo y ensayista español

INDEFENSO (Naked) – 1993

Director Mike Leigh
Guión Mike Leigh
Fotografía Dick Pope
Música Andrew Dickson
Producción Thin Man Films/Fine Line Features/Film Four International/British Screen
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 126m. Color
Reparto David Thewlis, Katrin Cartlidge, Lesley Sharp, Greg Cruttwell, Claire Skinner, Peter Wight, Ewen Bremner, Susan Vidler.

“Si Dios es bueno, ¿cómo es que hay tanta maldad en el mundo? ¿Por qué hay odio, dolor, avaricia y guerra? No tiene sentido. Pero si Dios es un asqueroso bastardo podemos preguntarnos por qué hay bondad. Por qué hay amor, esperanza y alegría. Afrontémoslo, el bien existe para ser jodido por el mal. La propia existencia del bien permite al mal florecer. Así pues, Dios es malo”

Utilizando como pretexto las andanzas por unos tétricos y desagradables suburbios londinenses de una especie de mamarracho desarraigado e impetuoso, de temperamento nihilista, instinto autodestructivo y propenso a despotricar cínicas peroratas de corte filosófico, Leigh compuso una impenetrable farsa urbana que denunciaba con rotundidad e inclemencia la escasez de valores de la sociedad británica, víctima del caótico proceso de degradación moral que vapuleó al mundo a finales del siglo XX. El aventajado heredero del “free cinema” aplicó su personal e improvisado sistema de trabajo para organizar esta auténtica representación de marginalidad, aislamiento emocional y desfachatez, asentada sobre una justa proporción entre alegoría y picaresca, salpicada de una perspicaz sensación de ambivalencia y envuelta en un tratamiento visual tan turbador como premeditadamente desaseado. La inspirada labor de los intérpretes acabó de dignificar el resultado final de un largometraje desconcertante, provocador e inmunizado contra cualquier misiva subliminal de carácter político.

Otras películas determinadas por un espíritu de acentuado NIHILISMO

Fuego fatuo – Louis Malle (1963)
El último tango en París – Bernardo Bertolucci (1972)
La mamá y la puta – Jean Eustache (1973)

SORDIDEZ (Un sabor a miel)

1. Suciedad, pobreza, miseria.
2. Mezquindad, avaricia
3. Indecencia, inmoralidad, vileza.
(2005 Espasa-Calpe)

“La vida continua, aun a su pesar, y la historia, como la vida, también sigue cociéndose en el puchero de la sordidez”
Camilo José Cela (1916-2002) Escritor español

UN SABOR A MIEL (A taste of honey) – 1961

sabor

Director Tony Richardson
Guión Shelagh Delaney y Tony Richardson
Fotografía Walter Lassally
Música John Addison
Producción Woodfall
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 100m. B/N
Reparto Rita Tushingham, Dora Bryan, Robert Stephens, Murray Melvin, Paul Danquah, Moira Kaye, Herbert Smith, Valerie Scarden.

“Un poco de amor, un poco de placer, y terminas así… No pedimos la vida, nos arrojan a ella”

Tras una primera y calamitosa experiencia en Hollywood, donde dirigió el impropio melodrama RÉQUIEM POR UNA MUJER (1961), Richardson regresaba a su país para adecuar la celebrada pieza teatral de Shelagh Delaney en torno a las amargas y disonantes relaciones que una incomprendida muchacha mancuniana sostiene con un tierno y afable joven homosexual, un marinero negro que la deja embarazada y, sobre todo, su egoísta y libertina madre. El estilo naturalista de su puesta en escena, no exento de una cierta acepción poética, desbordaría con creces el entorno intimista de la historia hasta erigirse en un sórdido y contundente documento social que dislocaba el pensamiento puritano anglosajón al abordar sin tapujos temas tan ingratos para la época como la promiscuidad sexual; audacia, que, como era presumible, acarreó un sonado revuelo. Hermosa fotografía de Lassally y enternecedora composición de Rita Tushingham, digna representante femenina de los “jovenes airados”, para un film que ha empalidecido un tanto con los años pero que persiste como un digno exponente del “free cinema”.

Otras películas enmarcadas en un ambiente de SORDIDEZ

La golfa – Jean Renoir (1931)
Furtivos – José Luis Borau (1975)
No matarás – Krzysztof Kieslowski (1988)

PESTE (La máscara de la muerte roja)

Enfermedad infectocontagiosa que afecta tanto a animales como a humanos, causada por la bacteria Yersinia pestis. Se considera una de las zoonosis reconocidas más antiguas y de las más agresivas y potencialmente letales enfermedades bacterianas. La peste a lo largo de la historia se ha erigido como una enfermedad paradigmática en cuanto a su capacidad de diseminación en una determinada población. Aunque, como parece lógico, es difícil de constatar, se estima que a lo largo de la historia han muerto de peste más de 200 millones de personas, convirtiéndose así en la enfermedad infecciosa más letal de todas las conocidas hasta la fecha. https://es.wikipedia.org/wiki/Peste

“Lo que duele no es ser homosexual, sino que lo echen en cara como si fuera una peste”
Chavela Vargas (1919-2012) Cantante mexicana de origen costarricense

LA MÁSCARA DE LA MUERTE ROJA (The masque of the red death) – 1964

Director Roger Corman
Guión Charles Beaumont y R. Wright Campbell
Fotografía Nicolas Roeg
Música David Lee
Producción American International/Alta Vista/Anglo-Almagamated Productions
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 89m. Color
Reparto Vincent Price, Hazel Court, Ane Asher, Patrick Magee, Paul Whitsun-Jones, David Weston, Nigel Green, Robert Brown, Julian Burton.

“¿Creer? Si usted cree es una crédula. ¿Puedes mirar alrededor de este mundo y creer en la bondad de un dios que lo gobierna? ¡Hambruna, pestilencia, guerra, enfermedad y muerte! Ellos gobiernan este mundo”

Penúltima de las ocho películas de terror que Roger Corman realizó apoyándose en relatos de Edgar Allan Poe (en esta ocasión fusionaba las narraciones The masque of the red death y Hop frog) y una de las cintas más veneradas de su impulsiva obra. En una composición realmente inconmensurable, Vincent Price, periódico protagonista del lúgubre ciclo, encarnaba a Próspero, un satánico príncipe italiano del siglo XII que decidía encerrarse en su suntuoso castillo junto a un grupo de depravados nobles con el fin de esquivar la espantosa plaga de peste que está asolando la provincia. Este desventurado alojamiento desencadenaba una insospechada orgía de malignidad e ignominia, que servía para aseverar la ilimitada ruindad del alma y, de paso, recapacitar sobre la sugestionadora belleza del Mal. Rodada en Inglaterra con mayor amplitud presupuestaria de lo ordinario, al igual que la alambicada postrera entrega de la serie (LA TUMBA DE LIGEIA), proporcionaba todo un éxtasis de creatividad gracias a una concepción estética de arrebatadora e irreal policromía y una fastuosa utilización de los decorados.

Otras películas sobre la PESTE

Pánico en las calles – Elia Kazan (1950)
El séptimo sello – Ingmar Bergman (1957)
La peste – Luis Puenzo (1992)

TIRANÍA (Voces distantes)

Abuso o imposición excesiva de cualquier poder, fuerza o superioridad. (2005 Espasa-Calpe)

“Bajo ninguna tiranía desearía vivir, pero puestos a escoger detestaría menos la de uno solo que la de muchos: un déspota tiene siempre algún momento bueno; una asamblea de déspotas no lo tiene jamás”
Voltaire (1694-1778) Escritor, historiador, filósofo y abogado francés

VOCES DISTANTES (Distant voices, still lives) – 1988

Director Terence Davies
Guión Terence Davies
Fotografía William Diver y Patrick Duval
Música Varios
Producción BFI/Channel Four
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 82m. Color
Reparto Freda Dowie, Peter Postlehwaite, Angela Walsh, Dean Williams, Michael Starke, Lorraine Ashbourne, Antonia Mallen, Jean Boht.

“Eso es todo lo que necesitamos, oírte cantar. Como si la vida no fuera suficiente purgatorio sin eso”

Terence Davies persistió en desarrollar la apasionada propensión a bucear en sus propios recuerdos que había exhibido en sus tres cortos precedentes y, para su primer largometraje, trazó un nostálgico, terso e inflexible retrato del hogar de clase obrera en el que transcurrió su infancia, contraponiendo la emotiva repercusión de determinados acontecimientos familiares a sus penurias económicas y a unas difíciles relaciones personales, marcadas por la brusquedad e ignorancia de la tiranía paterna. La sencillez de los medios de producción fue compensada por una inusitada destreza expositiva, que recurría al cancionero popular para reconstruir con auténtico rigor ambiental y ningún esmero cronológico la vida cotidiana del Liverpool de la posguerra y, con ella, homenajear a una sociedad y una cultura definitivamente extinguidas. Este particular mosaico de recuerdos y sensaciones, enriquecido por unas admirables composiciones, se prolongaría en 1992 gracias a una continuación igual de valiosa, evocadora y autobiográfica: EL LARGO DÍA SE ACABA.

Otros dramas familiares marcados por el yugo de la TIRANÍA paterna

El castillo de la pureza – Arturo Ripstein (1972)
Padre Patrón – Paolo y Vitorio Taviani (1977)
Carácter – Mike Van Diem (1997)