Gran Bretaña

TARTAMUDEZ (El discurso del rey)

Trastorno de la comunicación (no un trastorno del lenguaje) que se caracteriza por interrupciones involuntarias del habla que se acompañan de tensión muscular en cara y cuello, miedo y estrés.​ Ellas son la expresión visible de la interacción de determinados factores orgánicos, psicológicos y sociales que determinan y orientan en el individuo la conformación de un ser, un hacer y un sentir con características propias. Los efectos psicológicos de la tartamudez pueden ser graves afectando el estado de ánimo de la persona de forma continua. (Wikipedia)

“¡Si buena parte de nuestros poetas se convenciera de que es preferible la tartamudez al plagio!”
Oliverio Girondo (1891-1967) Poeta, articulista y escritor argentino

EL DISCURSO DEL REY (The king’s speech) – 2010

Director Tom Hooper
Guion David Seiler
Fotografía Danny Cohen
Música Alexandre Desplat
Producción UK Film Council/The Weinstein Company/Momentum Pictures/Aegis Film/Molinare London/Filmnation Entertainment/See-Saw Films/Bedlam Productions
Nacionalidad Gran Bretaña/ Australia
Duración 118m. Color
Reparto Colin Firth, Helena Bonham Carter, Geoffrey Rush, Michael Gambon, Guy Pearce, Timothy Spall, Derek Jacobi, Claire Bloom.

“Si soy un rey, ¿dónde está mi poder? ¿Puedo formar un gobierno? ¿Puedo imponer impuestos? ¿Declarar una guerra? No. Y sin embargo soy la autoridad. ¿Por qué? Porque la nación cree que cuando hablo, hablo por ellos. Pero no sé hablar”

Drama histórico-biográfico de cuidadosa ejecución formal y narrativa, cuyo argumento versaba en torno al inquebrantable vínculo de amistad, complicidad y mutua confianza que florece entre el príncipe Alberto, duque de York, y el excéntrico e insolente logopeda australiano que acepta tratar su pronunciada tartamudez, según un guion de controvertida fidelidad histórica urdido por David Seidler, quien, al parecer, también padeció durante su infancia semejante trastorno del habla. Encuadrada entre el discurso de clausura de la British Empire Exhibition de 1925, en el estadio de Wembley, hasta la famosa transmisión por radio sobre la declaración de guerra a Alemania en 1939 desde el Palacio de Buckingham a cargo del ya entonces rey Jorge IV, representa una conmovedora historia de responsabilidad, determinación y perseverancia en vencer el miedo al ridículo, cuya sensibilidad yace esencialmente en la magnificencia de su dirección artística, en su apasionado tratamiento lumínico y, por encima de todo, en la portentosa exhibición actoral de un Colin Firth tan cercano como conmovedor.

Otras películas donde aparece algún personaje aquejado de TARTAMUDEZ

La vida por delante – Fernando Fernán Gómez (1958)
Un pez llamado Wanda – Charles Chrichton (1988)
Que Dios nos perdone – Rodrigo Sorogoyen (2016)

POLIFACETISMO (Sangre, sudor y lágrimas)

El polifacetismo es otro rasgo fundamental del ser humano. Ser polifacético significa ser capaz de distintas acciones o actividades. (Francesc Torralba i Roselló, 2001)

“Hay teóricos que se la cogen con papel de celofán y, en lugar de llamar a esta corrupción del discurso como hijoputismo radical, se enredan diciendo que la clase política se ha inventado una neolengua, que reduce “el polifacetismo y la complejidad del mundo a una jerga tecnocrática y opaca”. Para nada. Lo que hay lisa y llanamente es una impunidad verbal, que roza la sinvergüencería más abyecta” (artículo De la incontinencia verbal impune)
Víctor Moreno (-) Filólogo, escritor y crítico literario español

SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS (In which we serve) – 1942

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Director Noël Coward y David Lean
Guion Noël Coward
Fotografía Ronald Neame
Música Noël Coward
Producción Two Cities Films
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 111m. B/N
Reparto Noël Coward, John Mills, Bernard Miles, Celia Johnson, Michael Wilding, James Donald, Derek Ephilstone, Richard Atteborough.
John B. Dykes – Eternal father, strong to save

“Vivimos tiempos extraños, querida. Hay que estar preparado para todo”

Lean inició su singladura como realizador con dos adaptaciones de sendas piezas teatrales de Noël Coward, designadas a concienciar a la alicaída población civil durante la Segunda Guerra Mundial: este conmovedor clásico del cine bélico, inspirado en la famosa expresión utilizada en un histórico discurso por Winston Churchill, que protegía a los británicos durante los bombardeos alemanes, y un mesurado drama doméstico en Technicolor sobre la historia de una familia de clase media en el suburbial Londres de entreguerras, LA VIDA MANDA (1944). A través de una modélica estructura en flashbacks, entrelazaba las actividades familiares y militares de tres supervivientes de una batalla naval en el Mediterráneo, haciendo especial hincapié en el personaje encarnado por el dramaturgo, co-director y principal artífice del film, que, al parecer, estaba inspirado en la figura de lord Mountbatten, comandante de un buque destructor hundido en combate: el “HMS Kelly”. Cristalina exaltación del imperio británico, de preciso tono documental y sutil clarividencia psicológica, cuyo trazado coyuntural atrincheraba un canto a la solidaridad y la cohesión ante tales extremas circunstancias.

Otras películas donde se evidencia el POLIFACETISMO de su autor

El chico – Charles Chaplin (1921)
Poderosa afrodita – Woody Allen (1995)
Hana-Bi: Flores de fuego – Takeshi Kitano (1997)

EXILIO (Un rey en Nueva York)

Hecho de encontrarse lejos del lugar natural (ya sea ciudad o nación) debido a la expatriación, voluntaria o forzada, de un individuo mientras que alguna circunstancia, generalmente por motivos políticos,1​deniega explícitamente el permiso para regresar por amenazas de cárcel o muerte. (Wikipedia)

“El exiliado mira hacia el pasado, lamiéndose las heridas; el inmigrante mira hacia el futuro, dispuesto a aprovechar las oportunidades a su alcance”
Isabel Allende (1942-) Escritora chilena

UN REY EN NUEVA YORK (A king in New York) – 1957

Director Charles Chaplin
Guion Charles Chaplin
Fotografía Georges Périnal
Música Charles Chaplin
Producción Attica Film Company
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 110m. B/N
Reparto Charles Chaplin, Maxine Audley, Jerry Desmonde, Dawn Adams, Sid James, Joan Ingram, Oliver Johnston, Michael Chaplin.

“Ningún estado puede privar al hombre de la propia vida, la libertad y el derecho de expresión sin someterlo a juicio legal”

A sus setenta años y forzosamente establecido en el Reino Unido tras el virulento acoso mediático al que fue sometido en plena “caza de brujas”, Chaplin pensó que era el momento de librar un necesario ajuste de cuentas contra el alienador conformismo en el que se asienta la civilización norteamericana, y, en particular, contra aquella oleada de intransigente exacerbación política que imperó en el país durante la guerra fría de los años cuarenta y cincuenta. Así pues, las divertidas peripecias por Nueva York del exiliado monarca de Estrovia sirvieron como pretexto para caricaturizar con contundencia la abusiva conducta del senador McCarthy y, a su vez, formular un acalorado llamamiento a la libertad y a la obligación de preservar el honor y la conciencia. Filmado con premura, teatralidad y notorias carencias técnicas en un escenario londinense no demasiado convincente, resulta un largometraje visual y narrativamente irregular (en su época vilipendiado por la crítica y el público), al que redime el genial cineasta con sus últimos coletazos de imaginación y gesticuladora comicidad.

Otras películas donde el personaje protagonista vive en el EXILIO

El cartero (y Pablo Neruda) – Michael Radford (1994)
La mirada de Ulises – Theo Angelopoulos (1995)
Goya en Burdeos – Carlos Saura (1999)

ESTRANGULAMIENTO (Frenesí)

Acción de apretar el cuello para comprimir las arterias carótidas o la tráquea; puede causar desmayo, y seguidamente la muerte por asfixia. (Wikipedia)

“Tras las investigaciones, Dupin constata que las marcas de estrangulamiento pertenecerían a un orangután, así como los pelos encontrados en el lugar, pero ningún zoológico de París ha perdido a ese animal. Por tanto, solo puede tratarse de la bestia que un marino hubiera traído de uno de sus viajes” (cuento Los crímenes de la calle Morgue)
Edgar Allan Poe (1809-1849) Escritor, poeta, crítico y periodista romántico​​ estadounidense

FRENESÍ (Frenzy) – 1972

Director Alfred Hitchcock
Guion Anthony Shaffer
Fotografía Gilbert Taylor
Música Ron Goodwin
Producción Universal
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 116m. Color
Reparto Jon Finch, Barry Foster, Alec McCowen, Anna Massey, Barbara Leigh-Hunt, Billie Whitelaw, Vivien Merchant, Jean Marsh, Michael Bates.

“¿Te parezco un maníaco sexual capaz de asesinar? ¿Me imaginas arrastrándome por las calles de Londres estrangulando con corbatas a mujeres? Eso es ridículo. Para empezar, no tengo más que dos corbatas”

Tras aventurarse en el thriller de espionaje ambientado en la guerra fría con las más bien discretas CORTINA RASGADA (1966) y TOPAZ (1969), Hitchcock regresó a su Inglaterra natal para llevar a cabo esta adaptación de la novela Goodbye Picadilly, farewell Leicester Square de Arthur LaBern, donde reincidiría en su clásico esbozo argumental del falso culpable, en esta ocasión, un irritable ciudadano londinense acuciado por la urgencia de encontrar al verdadero maníaco sexual que estrangula a sus víctimas después de haberlas violado. Pese a no tener la aureola de misterio u onirismo de otros largometrajes, esta maliciosa intriga criminal prevalece como la última gran obra maestra del egregio cineasta por los perspicaces trazos de humor negro, desfachatez y enojo con los manifiesta su particular mirada de escepticismo sobre la incorregible necedad de la naturaleza humana. La película posee momentos absolutamente memorables, como la recuperación del delator alfiler de corbata o la brillante secuencia inicial donde aparece un cadáver flotando en el Támesis, mientras un parlamentario anuncia la propuesta gubernamental de acabar con la presencia de cuerpos extraños sobre las aguas del río.

Otras películas sobre asesinos que utilizan el ESTRANGULAMIENTO como método homicida

Monsieur Verdoux – Charles Chaplin (1947)
Así no se trata a una dama – Jack Smight (1967)
El estrangulador de Boston – Richard Fleischer (1968)

TRONO (Ricardo III)

Asiento oficial sobre el que se sienta un monarca en ocasiones ceremoniales. El trono tradicionalmente consiste en un asiento grande y lujosamente decorado que se sitúa sobre unas gradas (…) El trono en un sentido abstracto puede también referir a la monarquía o a la corona. (Wikipedia)

“Se puede derrocar un trono por la fuerza, pero solo la sabiduría puede fundar una república”
Maximilien Robespierre (1758-1794) Abogado, escritor, orador y político francés

RICARDO III (Richard III) – 1955

richard

Director Laurence Olivier
Guión Laurence Olivier y Alan Dent
Fotografía Otto Heller
Música William Walton
Producción London Films
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 161m. Color
Reparto Laurence Olivier, Claire Bloom, John Gielgud, Ralph Richardson, Cedric Hardwicke, Stanley Baker, Pamela Brown, Esmond Knight.

“¡Un caballo, un caballo, mi reino por un caballo!”

Ultima de las estimables películas que Laurence Olivier produjo, dirigió e interpretó adaptando obras de Shakespeare, y, posiblemente, la versión con mayor esencia cinematográfica de aquella célebre trilogía completada con las igualmente estimables ENRIQUE V (1944) y HAMLET (1948). Por medio de un generoso alarde de recursos técnicos y expresivos (aspecto en el que resulta obligatorio citar la siempre insigne colaboración de Alexander Korda) reconstruyó la lúgubre e imparable trayectoria del último miembro de la dinastía Plantagenet; un ser enigmático, deforme y malvado que se alzaría con la soberanía británica en el siglo XV, una vez finalizada la denominada Guerra de las Dos Rosas entre la casa real de los Lancaster y la de los York. El insigne actor-realizador, secundado por un majestuoso equipo de intérpretes shakespearianos, rubricó una de las más asombrosas caracterizaciones de su filmografía; no en vano, la crítica teatral ya había ensalzado su composición escénica como la más grandiosa de cuantas encarnó con su Old Vic Theatre. De todos modos, las numerosas alabanzas cosechadas por la cinta no serían suficientes para recaudar los recursos necesarios con que poder financiar la tragedia de Macbeth.

Otras películas que documentan el ascenso al TRONO de un/a nuevo/a monarca

La corona de hierro – Alessandro Blasetti (1941)
El rey loco – Helmut Käutner (1955)
La reina Victoria – Jean-Marc Vallée (2009)